EL INVENTOR DE LA CHARLA FRATERNA
Nada que objetar si no fuera porqué se entendía con la obra escrivariana. Al menos eso nos decían hace casi dos décadas, consiguió hacer dinero y encargó objetos litúrgicos, esculturas, ¿iglesias? a Talleres Granda. Marca de la casa. En la misma longitud de onda. Dicen que estas monjas clarisas alían bien con la "obra de Dios".