Aradillas sigue sacando testimonios interesantes sobre "vida religiosa" en España. Repite el argumento del origen de las divinas vocaciones españolas, abundantísimas en un país agrícola, dominado por una dictadura eclesiásticamente apoyada hasta los años 70. Llevamos un retraso cultural considerable gracias a todo ese revival tridentino en el que nos hemos estado entreteniendo. Cuánto tiempo perdido como país. La religión suele ser la raíz de la cultura, y andar con religiones modus siglo XVII, para lo que interesa, en el siglo XX, tiene un precio. Al menos lo saca antes de tiempo, que tenemos por costumbre que se nos vayan a la tumba con los secretos. Hay una ex numeraria que no se da a conocer