PERSONALISMO. SOCIEDAD DE CONSUMO
En efecto, quienes estudiamos filosofía en Pamplona, aunque institucionalmente estábamos destinados a ser "catequistas" de estudios internos, no podían evitar que nos hablaran de otros autores aparte de nuestros dos inevitables Aristóteles y Tomás. Si te explicaban Descartes, Kant, Heidegger, Hegel siempre se añadían los errores y desviaciones, es decir, aquellos puntos "incompatibles" con los otros dos, era un poco absurdo, te cerrabas y desinteresabas de las tres cuartas partes de la historia de la filosofía.