ANTIBEATIFICACIÓN
No puede ser una figura histórica más opuesta, pero lo traigo a colación por muchos motivos. Gran libro, gran personalidad, explica cómo se hace una revolución, ideas claras y voluntad. Y aprendemos como hace un siglo, Wilson, el presidente de EEUU con bastante hipocresía por su parte, enviaba tropas a Rusia. El país capitalista por excelencia ponía todos los esfuerzos para evitar que la revolución roja saliera de las fronteras soviéticas. Aunque en otro contexto, qué poco cambian las cosas: no son los rusos quienes mandan tropas a las fronteras de otra potencia, son los norteamericanos los especialistas en hacerlo.