PRÓLOGOS
Como no paro de criticar a la gente, quiero recoger un texto de Kierkegaard que me ha llamado la atención. Me ha recordado las "cosas pequeñas" que era un tema de predicación en aquellos tiempos . Para llegar a la santidad era imprescindible estar pendiente de los detalles. En general si eras nume, quizás la puntualidad, el orden en tus cosas y en las cosas del centro, en detalles de arreglo personal y muchos etcéteras que daban para realizar abundantes correcciones fraternas dada la atmósfera propicia a la vigilancia y control de nuestras prójimas en la que vivíamos.