No sé sobre cómo va lo del jefe de la economía vaticana. Esperaremos. Un OD menos en el horizonte es une bonne nouvelle para todo el mundo. Va a dar el pregón de la Semana Santa en la diócesis desde la que fue catapultado, otro verbo no se puede emplear. Estará contento. Menudo bajón después de tanta aspiración. ¿Fue un bulo de sus amigos para obligar al argentino?