Se agradece el esfuerzo y la dedicación de estas emisiones, aunque por los comentarios parece que atrae más a In que a Ex. Está complicado salvar el carisma, no hubo época dorada y luego todo se torció. Se torció desde el minuto uno. El supuesto santo, santo gracias a la burocracia, no a sus virtudes, tenía la gracia de mandar a los demás lo que él nunca hizo. Me quedo única y exclusivamente con la famosa "virtud" de la obediencia, que debíamos practicar hasta la extenuación, en lo grande y en lo chico. ¿A quién obedeció él heroicamente? a sí mismo, a su santa apetencia y voluntad. Las huidas de las tareas diocesanas son reveladoras. No cuela...si vas a predicar que hay que "santificar el trabajo" y eres un cura diocesano en Zaragoza, y te asignan Perdiguera, no te me salgas de tu sitio . Has de amar Perdiguera hasta la locura y más allá, porque en ese pueblo te ha colocado Dios, mediante el conducto ordinario, tu jerarquía eclesial, eres un presbítero y el obispo...