Debo reconocer que no me he leído la carta de octubre del prelado del Opus Dei. Le he echado un vistazo en diagonal. Puede que logren con ella engañar a altos eclesiásticos sobre que efectivamente en el Opus se respeta la separación entre el gobierno de las personas y las cosas ( las decisiones que conciernen a la organización del Opus Dei como grupo, quien vive donde, quién es director o directora, asignación de tareas diversas de organización y "formación") y la dirección espiritual. No hay separación ni la hubo ni la habrá entre estos aspectos, la no separación y el hecho de que los directores del Opus Dei tienen la mayor cantidad de información sobre asuntos tanto espirituales, como psicológicos, como biográficos, familiares, laborales, económicos de todos y cada uno de los miembros del opus dei es fundacional. El Opus Dei creció desmesuradamente, con un crecimiento que posiblemente Escrivá ni nadie podía prever alrededor del fundador. Al principio, durante la gue...