DEPRESIÓN FINAL
Si alguien que lleva muchos años en el Opus Dei comienza a criticar y no da su brazo a torcer, los directores diagnostican que hay que visitar al médico. Puede ser medicina general o, cuando la resistencia de la persona es mayor, se impone el especialista en psiquiatría. Nunca un psicólogo. "Opus Dei" no recurre a cualquiera de las innumerables terapias mediante la palabra y la escucha. Prefieren un facultativo que recete medicamentos. En cualquier caso siempre se acude a un doctor perteneciente a la organización y en contacto con los directores de la misma. Es decir, es probable que antes de pisar la consulta el médico haya recibido información del paciente por otros cauces a espaldas del interesado. Se dan casos de numerarios, miembros célibes habitantes de los centros, que durante años ingieren una medicación prescindible si se respetara su libertad de elección: "no estoy bien aquí, me voy". Pero si conviene a la institución que esa persona siga dentro la retie...