OPUSMOMENTAZOS DE LA HISTORIA DE ESPAÑA
Aquí, descubriendo el Mediterráneo, así es, ir a misa solo los domingos era considerado ser católico tibio. Se ponía mucho hincapié en lo de la asistencia a misa, "centro y raíz de la vida interior", que en realidad no sabíamos ni lo que quería decir. Vivíamos sacrificadas, si se refieren a eso, pero sacrificar la vida a una mentira no es el sacrificio "agradable a Yavé".
El problema que teníamos es que no nos fijábamos en la realidad de la vida cotidiana de las "exigentes", salvábamos todo por la fe ciega en ellas.Los nombra cuando toca el año 1957, en los años maduros del protagonista, cuando se va enriqueciendo y ascendiendo en el banco. En general se ve en "La gangrena" la mentira y la traición, la ambición triunfan en sociedad y la decencia y honradez pasa por locura. Hay muchos giros novelísticos, poco creíbles pero no está mal, son quinientas páginas en las que vemos evolucionar un país y una sociedad. MRefleja cómo ponemos los valores dinerarios por delante de los amores personales a una madre, una hija, una esposa, una abuela...y el materialismo de una sociedad que desprecia a los viejos. Parece mentira con lo que catoliquísimos y superreligiosos que somos en España, asunto que también se ve, la presencia de los curas y la Iglesia en la vida de estos burgueses, aristócratas y clase media con aspiraciones.
Otro que tuvo relación con Opus Escrivae y llegó a fallecer en la clínica de Pamplona después de pasar meses ingresado allí fue don Juan de Borbón, bisabuelo de Leonor. Me he ido al libro de Pedro Sainz, monárquico notable, estuvo en gobiernos de Primo de Rivera, en gobiernos de Franco y finalmente pasó más de 20 años "huido de la justicia". Se fue a Estoril en 1941, al lado del "pretendiente" que así murió, pretendiendo, sin jamás alcanzar el trono de España que le hubiera correspondido como hijo de Alfonso XIII y tras la renuncia de sus dos hermanos mayores, uno por sordera y otro por contraer matrimonio morganático, con una plebeya.
¿Le habrán contado estas historias a Leonor o no tendrá tiempo con los ejércitos y demás representatividades? si estuviera en su lugar le pondría interés a la historia de mis antepasados, que tanto ha dado que hablar y tanto ha influido en que España sea como es hoy.
Pregunta Pedro Sainz, contesta SAR, el conde de Barcelona. También he tomado algunos recortes que no tienen que ver directamente con la santificación de la vida ordinaria pero que me han parecido curiosidades dignas de ser tenidas en cuenta, como el asunto de JAPdR, más útil muerto que vivo y algunos otros pasajes de nuestra "historia patria" en el s. XX. El último recuerdo de Pío XII supongo que no se lo ha inventado muestra que forma parte del carisma fundacional dar la lata a los Papas para conseguir sus intereses.
Un reinado en la sombra, Pedro Sainz (1981) Conversación grabada de Pedro Sainz con el conde de Barcelona, en Lisboa a 25 de setiembre de 1979, p. 276
-Ahora …¡vamos a por otro gato! ¿En qué consistió la
conversación que Vicente Mortes tuvo con Vuestra Majestad? ¿Fue una
notificación que el Opus le hacía?
-Mortes vino a verme particularmente. Había sido profesor de
mi hijo. Entonces, yo aproveché para hablarle, o mejor aún, para que él me
hablase de la Operación Príncipe y me la explicó.
-¿Qué explicación le dio?
-Querían ir deprisa; tropezaban con que Franco a mí no me
aceptaba y pensaban que era mejor sacar adelante al Príncipe. Además, creían
que podría ser proclamado rey en seguida…¡Tardaron 6 años!
-Y ellos creían que Franco iba a nombrar Rey al Príncipe
en vida.
-Sí, eso es lo que me dieron a entender varios del Opus,
aclarando que no había nada contra mí.
-La visita de Mortes, ¿fue a título particular o una
comunicación oficial del Opus con explicaciones, disculpas…?
-No, no; fue completamente particular. Pero luego he
estado en comunicación con el Padre Escrivá y con su sucesor. Continuamos
manteniendo las mejores relaciones, aunque nunca les oí una explicación sobre
el tema del cambio de chaqueta. Esto está todavía por aclarar. A Mortes fui yo
quien le saqué el tema “operación Príncipe”, diciéndole: “Como ya sé que estás
metido de lleno en eso, a ver, cuéntame en qué consiste…”
-¿Hay algo de esto en el libro de López Rodó “La larga
marcha hacia la monarquía”?
-Sí, aporta algunos documentos que son cierto. No los
recuerdo ahora de memoria; pero en el libro hay, desde luego, cartas y
documentos que han tenido que sacar de Presidencia, o por lo menos obtenerlos
cuando él era ministro y estaba muy cerca de Franco… Yo me pregunto cómo ha
conseguido esos papeles, pero eso ya es otra cuestión….
-Desde luego, no
son documentos procedentes de Vuestra Majestad.
-Se trata de cartas; por ejemplo, una carta mía a Franco…
-Pero no procedente de Vuestra Majestad.
-¡Ah no! Yo no le he dado nunca nada. Ha tenido que
obtenerla del archivo de Franco, detalle que nos ha chocado a todos, porque
Franco no era muy dado a desprenderse de cosa alguna, pero en fin…
Don Juan insiste en que Mortes era Director General de
Carreteras cuando fue a verle y que fue a título personal como antiguo profesor
de su hijo.
No logró encontrar el párrafo donde dice que en casa siempre
le llamaron Juanito y que lo de Juan Carlos fue idea de Franco.
Otro detalle para la historia, por el tema de los
enterramientos de los héores de la patria dónde, cuándo y por qué y cómo:
p. 277 NO HUBIERA SIDO TAN ÚTIL EN VIDA
-Aquí hay otro tema a despejar: gestiones en favor de la
liberación de José Antonio, cuando se encontraba preso en la cárcel de
Alicante…Voy a contarle antes a Vuestra Majestad algo que no me atrevo a
introducir en el libro sin consultárselo. Conocía yo a un funcionario de la
Wilhemstrasse, que intervino en la conferencia de Hendaya; después, le traté y
me contó que, cuando estaban haciendo gestiones para ver cómo liberaban a José
Antonio, se habló de que la tripulación de un buque alemán que se hallaba en
Alicante podía, dándole un millón al director de la cárcel, simular un motín o
algo por el estilo y José Antonio salir pitando y refugiarse en el buque…Ése
era el plan que tenían, según parece, Aznar y algún otro falangista…
-Algunos de estos rumores también nos llegaron a
nosotros. Mi madre me habló a mí, porque había acudido a ella la familia de
Primo, a ver si podía hacerse algo. Yo tenía buenos contactos con la Marina inglesa,
y desde allí me dijeron: “Basta que haya luz verde del bando nacional. Nos
personamos en Alicante con nuestros marineros, sacamos a José Antonio y no pasa
nada”. Miguel salió de esa forma.
-De manera que se pudo…Y eso se lo ofrecían los de la
Marina.
-Yo busqué la manera de que me lo ofrecieran, pero
querían luz verde, y no conseguimos que nos la dieran. Llegó a decirse que hubo
un telegrama. Yo no tengo el tal telegrama, aunque si me comunicaron el texto:
“No interesa, no interesa”, así, repetido.
-Pues eso me contó a mí el funcionario alemán, que cuando
consultaron por telegrama al Cuartel General de Salamanca, la respuesta fue:
“No interesa”. De manera que lo que queda claro es que Franco no tuvo interés
en que salvasen a José Antonio, Dejó que lo fusilasen. No movió un dedo.
-A mí no me gusta decir que tuvo interés en que lo
fusilasen, pero que no quería que incordiase en Burgos, eso es seguro.
-No le querría, no le quería al lado.
-Efectivamente, no quería tenerle a su lado. Nunca le
quiso; tú lo has vivido. Cuando las elecciones últimas, José Antonio no quiso
ir con Franco en la misma candidatura, aun a costa de quedarse sin acta.
Tampoco Franco le quería, en absoluto. Y además era tan falangista como yo
chino.
-Nada, utilizó la Falange como un taparrabos para su
Dictadura. Pero he sacado este tema para señalar que la Familia real española
hizo lo que pudo para evitar la muerte de José Antonio a título de hijo de su
padre…
Luego viene lo del enterramiento, p. 279:
-¿Lo del enterramiento de José Antonio en el Escorial?
-El Rey hizo una protesta pro-forma cuando se llevaron
sus restos, aunque no contra José Antonio. Lo que ocurría es que estaban
conculcando el testamento de Felipe II, donde se dice que hizo un monasterio en
el que los enterramientos reales estén abajo, para que el Santísimo esté
encima, sin usarse para nada la nave central. Los falangistas pasaron esto por
alto, y además se aprovecharon del traslado para lanzar sus denuestos contra la
Monarquía…Pero llega el momento del nuevo traslado y Miguel, que seguía siendo
amigo mío…
-Sí, me acuerdo que yo intervine, porque VM le dijo:
“vete a ver a Pedro”, pues quería una carta.
-Le escribimos una carta y se la llevó con promesa de
contestación. Y la contestación fue, además de muy tardía, absolutamente
improcedente; de tono impersonal y sin tratamiento de ninguna clase: “Hemos
recibido su atenta carta, en que nos da cuenta de que no ha intervenido para
nada en el traslado de José Antonio al
Monumento de los Caídos”.
En 285 habla de un tal Méndez Vigo, embajador en Japón
que impidió que don Juan de Borbón visitara al emperador, de tan franquista
como era MV.
ALCAHUETA REAL
En 299, la carta de don Juan al conde de Fontanar que
acabó leyendo Escrivá, el santo:
…El 25 de marzo de 1944 d. Juan de Borbón escribió una
carta privada a su Secretario y dicha carta fue a parar a manos del General
Franco, el cual, tras leerla, nunca la hizo llegar a su destinatario. Por este
motivo, don Juan de Borbón escribió al general Franco sobre la mencionada carta
y la intervención de la correspondencia.
-Cierto y me temo
que aquella carta es la que yo entregué a Rafael Calvo Serer, a quien se le extravió…Nunca he sabido cómo.
-¡Ah! El portador era Calvo Serer.
-Y no iba dirigida a mi Secretario, sino a Paco Fontanar,
que entonces estaba muy en activo hablando de asuntos de guerra. Franco cogió
la carta y no se la leyó a nadie.
-De manera que era una carta de Vuestra Majestad a
Fontanar, portada por Rafael Calvo.
-Eso creo. Después se armó un cisco tremendo. Tuvieron un
careo delante de mí y no se sacó nada en limpio.
-Careo ¿entre quiénes?
-Entre Calvo Serer y Paco Fontanar.
-Y nunca se ha sabido lo que fue de esa carta. ¿Cómo
llegaría a Franco?
-Yo incluso he pensado que Rafael Calvo se la dio al
pater, al Padre Escrivá. Llegué a pensar eso, y que el Padre Escrivá, al ver
que eran cosas muy importantes acerca del fin de la guerra, se la entregó a
Franco, en lugar de sacar una copia. Lo cierto es que se extravió la carta.
-Aquí dice: don Juan de Borbón escribió al general
Franco.
-No le escribí; le mandé un recado diciéndole que eso era
una cerdada y que no se hacía una cosa así.
-Pero no le escribió.
-Sobre ese tema, no. Ya estábamos en mala relación,
porque ya le había pedido que se fuera en el 44, en un telegrama, ¿no te
acuerdas?....
p. 300 coincide la jura de Bandera del Príncipe Juan
Carlos con la entrada del gobierno “tecnócrata”, don Juan le escribe a su hijo
recordándole las responsabilidades del acto que va a realizar y el oficio de
rey.
-Exacto. Y además existe un ambiente especial imposible
de improvisar. 1957: López Rodó celebró una entrevista con don Juan en Lisboa.
Y en esa entrevista ¿qué pasó?
-Acababa de entrar un grupo de técnicos del Opus en el
gobierno…
-Era el llamado gobierno tecnócrata…
-…en el que intervine mucho porque les apoyé a todos.
Calvo Serer fue el muñidor de aquel movimiento. Entonces López Rodó vino aquí,
creo que un poco para ver cómo pensaba yo, y aproveché para decirle que era la
ocasión única para llevar adelante la Restauración…Y fue cuando empezó a
decirme que conmigo no había nada que hacer.
-Se lo dijo Rodó. Claro, porque vería que VM sostenía
todo cuanto había dicho. VM siempre sostuvo: “Yo no cambio nada de lo que he
dicho en los manifiestos”.
-No me he vuelto atrás nunca de nada.
-Por tanto, el pacto posible es: Cómo se transmiten los
poderes, en qué fecha se hace, en qué forma, pero sin cambiar la doctrina. De
manera que López Rodó, en esta entrevista, más bien vino a sondear si VM estaba
dispuesto…
-…si estaba dispuesto a ceder. Y yo le dije: “Ceder es
una barbaridad, pero nunca en la libertad de acción y en la idea que tengo de
lo que tiene que ser la monarquía, que ha he expuesto en mis Manifiestos”.
p.303, revelación sobre Pío XII y Opus Dei:
-Yo tengo aquí: 1947, desde Estoril, el 9 de julio, don
Juan de Borbón escribe al papa Pío XII una carta.
-Sí, ahora recuerdo que contesté una felicitación suya en
el día de san Juan de aquel año. Aproveché para darle una idea general de mi
conducta política, de las declaraciones hechas, etc. Creo que debes tener en
cuenta ese texto. También estuvo con el Papa Pío XII en varias ocasiones, e
incluso, muy claramente, en una de ellas le comuniqué la posible cesión de mis
derechos. En otra le hablé del Opus y me dijo algo que está muy de moda decir
hoy en día: “Al Opus les he dado todas las facilidades; si lo hacen bien,
pueden ser algo semejante a lo que fueron los jesuitas en el s. XVI”. Después a
mí me hizo rabona Pío XII, porque me dijo que nunca firmaría un Concordato con
Franco y lo hizo….
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