TAMARA Y LOS OBREROS
No pensaba traerla a colación, “demasiado tonta”. Pero caí en la cuenta: “eras así”. La diferencia es que ella se lo puede permitir y yo no, mi tontura tenía fecha de caducidad, llegó un momento en que el sueño se rompió en mil pedazos. Hubo ataques, dinerarios y calumniosos, que no creo los sufra Tamara. A ella la jalea el sistema mediático.