DIRIGIENDO LA MASA
Mientras los curas obreros se rompían la cabeza y el lomo para hacer compatibles su trabajo clerical y el fabril, otros se santificaban en la cima del Estado organizando a las masas. Y corrigiendo los pequeños errores que pudieron colarse en la gestión. Es de Leguina y A. Ubierna, “Años de hierro y esperanza”