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Muertos en Barbastro

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Da escalofríos las noticias que llegan de Argentina, http://www.ilfattoquotidiano.it/2012/08/02/argentina-nelle-confessioni-di-videla-anche-crimini-della-chiesa/313932/ de manera que cuando tiraban vivos al mar a los opositores al régimen, el capellán militar decía que "era una muerte cristiana porque no sufrían". Esto en letras de molde, por favor, para todos aquellos eclesiásticos y adjuntos que están muy ocupados con la "defensa de la vida". Hipocresía al cubo, doble moral. Es mentira, no se defiende la vida. También la iglesia española fue cómplice durante la guerra de que a los "paseados" cuando las tropas de Franco limpiaban la zona se dijera que habían muerto "por disparo". Así en Granada. Los defensores de la vida de hoy han sembrado este país de fosas comunes ayer. . No defienden la vida, si lo hicieran en vez de proponer memeces a las embarazadas no estarían quitando todas las ayudas sociales a la gente que las necesita. Ni hacien...

Anticlericalismo III. Curas en la familia del fundador

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En el verano de 1936 se repitieron los desenterramientos de monjas. Pero hubo muchas menos monjas asesinadas que curas y frailes. Y a pesar de las incitaciones de algunos anticlericales a violar monjas, la llamada no tuvo seguidores en 1936. El obispo Montero Moreno publicó en 1961 la cifra de 283 monjas asesinadas. Pocas si se compara con 4.184 sacerdotes diocesanos y 2.365 frailes. Y todo teniendo en cuenta que más de la mitad de las monjas españolas quedaron en la zona republicana. Dicen que la diócesis más castigada por los asesinatos de curas fue ¡Barbastro! Precisamente. El 87 por ciento del clero fue pasado por las armas. Más claretianos, benedictinos, escolapios que había en la ciudad. Recuerdo a Carlos Albás, el sobrino de Escrivá, desgranando la nómina de “personas religiosas” que había en su familia, especialmente en los Albás, la madre de Escrivá era una Albás. Pero los revolucionarios dejaron en paz a las monjas. Como mucho las obligaban a tareas de asistencia s...