RELIGIÓN SIN SALVACIÓN
Martínez Albarracín que se retiró de la vida pública por el stress que le suponía la guerra contra fantasmas, reaparece para llamar poco menos que embustero a Ricardo y recordar que su abuelo del sevillano fue masón. Puro ad hominem . Ricardo no le recuerda su parentela a nadie, no sé si su vocación antimentira , porque eso es lo que está demostrando, auténtica vocación,