SILENCIOS QUE PESAN
Un joven brillante, de una familia militar y significada, nacido en Lima en 1943, llamado al poder. Carrera meteórica, obispo y el único cardenal "Opus Dei" (2001). Arzobispo de Lima de 1999 a 2019. Veinte años críticos en el Perú, este hombre era una opinión reconocida en el país. Amigo de Fujimori, figura mediática. Así que la víctima de los abusos que lo denunció era bien consciente de enfrentarse a un figurón. En mi primer año aquí el colmo de su importancia, cuando intervino el secuestro que duraría 126 días de los diplomáticos japoneses en Lima, diciembre de 1996. Salió exaltado de este hecho por su mediación. Improcesable. 35 años de silencio, una vida y media cargando con el silencio. En 2002 hubo una denuncia formal que quedó sin ser investigada. Solo en 2018 se atrevió a saltar la jerarquía peruana y dirigirse a Roma. Las sanciones vinieron en 2019: residir fuera de Perú, no hacer declaraciones públicas como cardenal...un reconocimiento institucional parcial...