OPUS DEI EN MOSCÚ
Qué interesante testimonio, joven supernumeraria en Moscú, solo estuvo dos años y la dejaron marchar, a ella y a su marido sin demasiado trauma ni persecución: no eran potentados, al contrario, su marido había perdido el trabajo. Además se unía la discapacidad del segundo hijo del matrimonio que tampoco es lo más adecuado, demanda de tiempo, esfuerzo financiero inexcusable....etc.
Una organización inventada en España que tanto éxito tuvo en su momento aquí y en países hermanos, durante el franquismo y más allá de 1975, presenta importantes desfases cuando se traslada a una cultura y civilización tan distinta. Rusia, recién salida de casi un siglo de comunismo, que se dejó casi 27 millones de muertos en la segunda guerra mundial defendiéndose contra el invasor nazi, ¿cómo implantarse cuando naciste en una época y país aliado de Hitler? aunque fuera poco tiempo. Esta chica no sabe de la División Azul, enviada por Franco en 1942 a las estepas rusas para combatir a los soviéticos. Cuenta que tanto en la familia de su madre como en la de su padre desapareció el elemento masculino en la guerra, y la IA refuerza que con más de 14 millones de civiles muertos y casi 9 de militares, la URSS fue el país que más muertos puso encima de la mesa para ganar dicha guerra. Alemania había invadido territorio ruso, operación Barbarroja iniciada el 22 de junio de 1941, recordemos. USA acudió a Europa, al Pacífico pero no cayeron bombas en su territorio. Como siempre por otra parte.
Estuvimos en bandos enfrentados, y sigue siendo un insulto patentado llamarle a alguien comunista, cuando esa palabra forma parte de la historia rusa.
Desde el principio hubo aspectos que le chocaban pero como dice "las iba dejando en una estantería", a la espera de futuras comprobaciones. Un hito tuvo lugar cuando como quien no quiere la cosa le dijo al cura en el confesonario que en las siguientes elecciones iba a votar a un partido de izquierdas y el mosén no lo vió adecuado. Empezaron la discusión pero acabaron sin llegar a las manos, pero ya era algo que no iba con su formación, las tendencias derechosas que nos caracterizaban.
También fue otra piedra en el camino a la salida comprobar que se compartían las informaciones dafas en confesionarios y charlas fraternas, que sus confidencias viajaban al centro de su marido, y las de su marido hacia el suyo. La falta de respeto a la intimidad.
¡Pero eran tan amables las numes llegadas del sur de Europa! que tardó en decidir que no era su sitio. Intentó buscar información alternativa sobre opus, descubrió el libro de Mari Carmen Tapia y e costó hacerse con él en inglés, al parecer no lo tenían en los almacenes. Cuando vió las tertulias del founder, sus actuaciones en público no le hizo gracia el personaje. Tampoco le entusiasmó la famosa película "Encontrarás dragones" que tanto celebraron, fue una réplica a "Camino" de Fesser. Se fueron a por el director de "La Misión" que en esa época ya estaba venido a menos y que además apañó un guión en el que cualquier parecido con el founder real es mera coincidencia.
Ese detalle de que el papel de Escrivá en la guerra y su ida a Roma en 1946 presentada en Moscú casi como un exilio de la dictadura me ha hecho pensar una vez más que en arreglos, apaños, trastoques de la realidad histórica no conocen fronteras. Sabemos que no se fue a vivir a Roma como un exiliado republicano más, habían pasado 7 años desde el final de la guerra civil y había disfrutado de los favores del nuevo Estado (copando el CSIC y cátedras universitarias libres por muertes y exilios) y de numerosos clérigos fans de Franco. Los favores que le hizo Eijo y Garay en 1941 aprobando la Pía Unión y en 1944 ordenando a los "3 primeros" no tienen parangón.
Pero cuela ¿qué va a saber una rusa treinteañera en 2012 de la verdadera historia del primitivo escrivarianismo? Ella misma dice que cuando quiso indagar sobre la relación con el franquismo el cura se mostró evasivo.
Era muy duro e inapropiado acudir con bebés llorones a los retiros. Se juntaban varias. Ahí me he acordado de que las primeras supers mujeres de ministros o altos dignatarios en general no tenían esos problemas, se apañarían para dejar a los churumbeles con cuidadoras. De nume estudiante hice de babysitter cuando había retiros de supers en mis tiempos de centro de estudios. Cada mamá me daba un dinerillo para el autobús, cantidad que entregaba a la secretaria del centro. Ahí me ves de cuidadora de chiquillos, od no saca a nadie de su sitito.
Muchos años después, cuando llegué aquí me enteré de que las numes no tienen que dedicarse a bebés o jardines de infancia. Obsesivo compulsivo trastorno institucional, que no eches en falta la maternidad. Como si fuera obligatoria llamada para toda mujer que se precie. Los esquemas decimonónicos bien atornillados.
La vida se complicó a esta pareja, no tenían para hacer de la obra un hijo más, aportando consecuentemente. El dicho español que tanto le gustaba al de Barbastro de que "cada hijo viene con un pan debajo del brazo", no se cumplía. El dicho sería adecuado en sociedades agrícolas y ganaderas, en la actual, todos dependientes del capital que te mal emplea pagando lo justo, es una boca más que alimentar y con lo difícil que está la educación, un dolor de cabeza asegurado.
Otra rareza del opus moscovita que ya comenté: los chicos eran más pobres que las chicas, todos estudiantes y más infantiles, según su marido. Le chocaba que los muchachos no hicieran las tareas de la casa, que no movieran un dedo y todo lo dejaran a las auxiliares. Ellos dos en su hogar estaban acostumbrados a compartir responsabilidades.
Las chicas sacaban buenos sueldos impartiendo idiomas, incluida una numeraria auxiliar portuguesa que añadía a sus tareas del hogar la enseñanza de su lengua materna. Eso sí que no: las auxis no fueron creadas en los años 40 para ser profes de idiomas, qué deformación del espíritu fundacional. Dice Anna que la veía agotada.
Mientras todavía era supenume por sus manos pasó uno de esos tests para saber si el grupo en el que estás cumple con las caracterísitcas de "secta" hoy se dice "grupo coercitivo".
Pasó mucho tiempo una vez fuera hasta que me dí cuenta de lo mismo y fue gracias a una exposición de alumnos en clase de ética: me quedé muerta, llevaba quizás dos años fuera y recuerdo el aula y los protagonistas del suceso, al menos a uno de ellos, leyendo las características de las sectas como quien no quiere la cosa.
Cuando escribieron la carta pidiendo la Admisón, el prelado Echevarría les escribió a su vez desde Roma, qué maravilla: la primera pareja de supernumerarios moscovitas conversos al catolicismo. La carta la leyeron y comentaron en público. Un hito histórico, como la cruz de palo de Molinoviejo que les daba a los primeros de cada país. Pero a la salida del grupo, cuando dijeron que se iban ¡les pidieron la carta! era una carta dirigida a ellos, por supuesto no la entregaron, la habían perdido, o no.
En conclusión, nos encantan estos relatos que muestran los contrastes, aquellos rasgos que son connaturales a nuestro suelo, a nuestra cultura, que han hecho de nuestro grupo coercitivo de cabecera algo amable, civilizado, vivible y en el que te metías y te metían sin suscitar sospechas, y en el que fuimos capaces de vivir años bisiestos sufriendo pero todo era divino.
Se me olvidó comentar que también en las novelas de Galdós se puede observar cómo el recurso al convento para encerrar hermanas, hijas, viudas molestas desde el punto de vista familiar financiero, fueron moneda corriente antes de que se inventara la psquiatría y te desahuciaran mediante médico de casa prescribiéndote medicamentos que te calmaran y quitaran de en medio una buena temporada.
Le estoy dando muchas vueltas a todo lo que en opuslandia enlaza con el inconsciente colectivo español o con las estructuras que son difíciles de cambiar y que heredamos y replicamos sin darnos cuenta. Todo había pasado antes, de otra forma porque los tiempos cambian, pero la idea era la misma, mujeres, o casadas o al convento, nada de decidir por tí misma. Y cuanto antes mejor. Por prescripcion espiritual, ocultando los verdaderos motivos sociales, familiares, económicos inconfesables.
Comentarios