"Opus Mammon" - ¿La llamada universal a la corrupción?
"Opus Mammon" - ¿La llamada universal a la
corrupción?
Hay muchas más reseñas y bien hechas en Amazon. Las realizadas desde España contrarias al libro son las típicas que empiezan “Yo no soy del Opus Dei y ni siquiera voy a misa…PERO” y terminan “finalmente el libro es una porquería”. Es muy gracioso. Very funny.
Reseñado en Estados Unidos el 24 de octubre de 2024
Un libro sumamente serio y bien documentado sobre la secta
más poderosa —y corrosiva— de la Iglesia Católica actual. Tras haber sido un
destacado periodista financiero para Thomson Reuters y Bloomberg, Gore
demuestra metódicamente lo que muchos católicos sinceros creían desde hace
tiempo, pero no habían podido documentar exhaustivamente: que el Opus Dei opera
habitualmente al margen de las leyes tanto de la Iglesia como del Estado. El
motor de esta ilegalidad, como Gore documenta meticulosamente, es un apetito
insaciable por el control político y eclesiástico que exige constantes
inyecciones de fondos y conversos de la élite.
Gore enumera cómo el Opus Dei se ha visto involucrado en
escándalo tras escándalo: el colapso del Banco Popular, el tráfico de niñas
argentinas empobrecidas para trabajos forzados, el fraude de los inversores de
Tyco, el traidor del FBI Robert Hanssen, la misteriosa muerte del banquero
vaticano Roberto Calvi, una red de importación ilegal de aceite de ensalada con
un jefe de la mafia de Nueva Jersey. La muerte de Calvi —atado a ladrillos y
colgado de un puente de Londres— se produjo en medio del rescate financiero del
Vaticano en 1982. Apenas unas semanas después, el Papa Juan Pablo II elevó
apresuradamente (¿temerariamente?) al Opus Dei a su actual estatus de
"sociedad secreta", inexplicablemente, a pesar de las fuertes
advertencias del futuro Papa Benedicto XVI, del estimado Cardenal Basilio Hume
de Londres y del conjunto de obispos de su España natal. (Los sucesos de Calvi
inspiraron la película de 1990, "El Padrino III"). Es sabido entre
los católicos que Juan Pablo II recompensó al Opus Dei por el rescate del
Vaticano en 1982 con la canonización, sumamente irregular, de su voluble
fundador, Josemaría Escrivá, en 1992.
En dicho proceso, como bien documentaron el padre Vladimir
Felzmann de Londres y otros (Moncada, Tapia),
se impidió la presentación de testimonios directos que se oponían a la
canonización y la verificación del milagro “comprobado” por parte de médicos
del Opus Dei. También es sabido entre los católicos que el Opus Dei utilizó
toda su influencia para imponer la controvertida canonización de Juan Pablo II
en 2014, otro proceso sumamente irregular que constituyó la canonización más
apresurada en la historia de la Iglesia Católica. En siglos pasados, la
corrupción en la Iglesia se traducía en la venta de indulgencias. El meteórico
ascenso del Opus Dei en la Iglesia desde 1982 ha llevado esa corrupción aún más
lejos: un vergonzoso comercio de santidades arbitrarias.
Mientras tanto, Gore analiza los argumentos estandarizados
de la secta para desvincularse públicamente de los escándalos, insistiendo en
que tanto individuos como instituciones actúan de forma independiente. Además,
niega sistemáticamente que las personas afines sean "miembros". Estas
afirmaciones dudosas —provenientes de una "mafia santa" fundada sobre
escalofriantes manuales de instrucciones para el reclutamiento y control de miembros—
se ven reflejadas en una práctica que su fundador, Josemaría Escrivá, enseñaba
como "reserva mental" (la mayoría lo llamaría "mentira").
Todos los católicos, especialmente en Estados Unidos,
deberían comprar y leer atentamente este libro. Esta secta de la avaricia se ha
vuelto tan rica y poderosa que ni siquiera el Papa ha podido llevarla ante la
justicia tras décadas de escándalos. Muchos católicos, incluidos cardenales y
obispos, son conscientes de su ilegalidad, pero no están dispuestos o no pueden
denunciarla debido a su influencia financiera y sus tácticas de intimidación.
Aún más cínico resulta el temor/atracción hacia el control que ejerce el Opus
Dei sobre los medios católicos (incluido su selecto grupo de
"influencers" digitales) y su poder para fabricar o destruir cultos
personales; un poder coronado por su férreo control sobre el proceso de
canonización del Vaticano, dirigido por la corrupta Congregación para las
Causas de los Santos.
Esta secta engañosa y despiadada ha dañado gravemente la
integridad de la Iglesia Católica, especialmente en Estados Unidos. En los
últimos años, también ha llevado su perversión del Evangelio de Cristo a los
más altos círculos del poder en Washington, D.C. Desde 2022, se ha financiado
con una donación de 1.600 millones de dólares, la mayor donación individual en
la historia de la política estadounidense. Lo que era un problema católico se
ha convertido en un problema para todos los estadounidenses.
ACTUALIZACIÓN:
Con la muerte del Papa Francisco el 21 de abril de 2025,
parece que el Opus Dei ha escapado (por el momento) a una posible represión. Lo
más inquietante es que Francisco —quien durante muchos años pareció sincero en
su intento de reformar los elementos corruptos de la Iglesia—, en cambio,
parece haberse reconciliado con el Opus Dei en su lecho de muerte. Los motivos
parecen ser similares al plan establecido durante el pontificado de Juan Pablo
II: 1) El 21 de noviembre de 2024, Francisco anunció que el Vaticano tenía un
enorme déficit de pensiones de 664 millones de dólares y que podría necesitar
un rescate; 2) El 26 de febrero de 2025, Francisco anunció la creación de la
«Comisión para las Donaciones a la Santa Sede», descrita como una especie de
«director de ingresos» del Vaticano, para cubrir este enorme déficit; 3) Entre
el 19 de enero de 2025 y el 6 de marzo de 2025, Francisco suprimió otras dos
órdenes católicas problemáticas, pero no hizo nada con el Opus Dei, ni siquiera
una reforma significativa.
Mientras, los medios de comunicación católicos controlados
por el “Opus Dei” (así como algunos "tradicionalistas" de alto
perfil) —que durante años calumniaron ferozmente a Francisco— se han vuelto
repentinamente extremadamente "piadosos" con respecto a su
"legado". ¿Habrá un acuerdo tácito de que, a cambio de preservar (e
incluso fortalecer) la posición eclesiástica del Opus Dei, se crearía un culto
personal a Francisco hasta elevarlo a la "santidad"? El tiempo y los
acontecimientos posteriores lo dirán.
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