Otra consulta memorable de Enrique Rojas, supernumerario del Opus Dei y psiquiatra de postín

Copio la última historia que me llega de un católico en la vida pública que da un ejemplo de profesionalidad para caerse de espaldas. Se añada a las que ya conocemos de María Menchaca, Saturio, Isabel Caballero...ánimo, a ampliar la lista que sois bastantes.


Alejandro Menendez Martinez dijo...


Ana, te dejo aquí mi historia con Enrique Rojas,

Mi historia con Enrique Rojas por suerte fue muy breve, en marzo de 1989 yo era un adolescente de 14 años con problemas en casa, había pasado los anteriores 3 años interno y había boicoteado el internado a golpe de plantes y forzado mi vuelta a casa, mi madre que estaba preparando una oposición a judicaturas ya me advirtió que no podría ocuparse de mi y que tendría que no dar la lata



Como la daba porque obviamente un adolescente requiere cierta atención y además yo no era muy obediente, cosa lógica dado que tampoco en casa miraban mucho para mi, mi madre buscaba una solución mágica que le permitiera tenerme tranquilo sin molestar mientras ella preparaba sus oposiciones, las oposiciones son algo que quema muchísimo y ella en aquella época estaba muy nerviosa e irritable
Esa solución mágica la planteo una tía mia que conocía un psiquiatra estupendo de Madrid, un señor que tenía una cabeza privilegiada, que había sido premio extraordinario en medicina y catedrático de psiquiatría de la complutense

Además había atendido al novio de ella y lo había curado de una fuerte depresión que lo había tenido mucho tiempo en muy mal estado y con ideas suicidas, por esa razón ella estaba muy agradecida a Rojas y lo defendía a capa y espada, aunque el tratamiento no había sido precisamente barato, el padre de su novio incluso tuvo que vender tierras para pagarlo
Mi experiencia fue la siguiente, fui 2 veces a Madrid, en una lo vi solo una vez y en la otra dos veces

El tenía la consulta en la calle Serrano de Madrid, era un piso enorme, debía ser un edificio de oficinas que se alquilaban y el debía tener varias alquiladas y haberlas unido, tenía varias enfermeras, mientras estabas en la sala de espera te ofrecían una coca cola, había cestos con caramelos que podías coger y como suele pasar en este país donde vivimos tanto de la apariencia tenía la pared tapizada de cursos y diplomas de todo tipo, algunos hechos en universidades anglosajonas

En aquellos tiempos, aparte de Rojas había otros dos psiquiatras que trabajaban con él y que también los veías, eran un hombre y una mujer, me hicieron unos test de los que salió que yo era muy impulsivo y que tenía muy poca capacidad para controlarme y para sacrificarme
Después conocí a Rojas, su despacho parecía una capilla, tenía hasta una virgen gigantesca en una hornacina colgada de la pared

En general su conversación fue un mero continuismo de lo que habían dicho los otros dos, que yo era un psicópata, que carecía de autodominio y que con mi personalidad iba a tener serios problemas en la vida

A los 14 años yo aún era bastante infantil, conservaba esa mentalidad libre de prejuicios que te hace ver las cosas como son, pero infantil no quiere decir estupido, quizá fue por esa razón por la que no me dejé deslumbrar por sus titulitos, su premio extraordinario y su catedra y al revés que mi madre y mi tía al salir de la consulta dije claramente lo que pensaba de él: este tío a lo que está es a sacar

Rojas me había dado muy mala espina, si pudiera definir su carácter en una sola palabra esta sería fullero, era un tipo de maneras suaves, muy ladino, con mucha letra.
Algunas veces el alma de una persona queda retratada en una décima de segundo, yo vi con muchísima claridad a Rojas en un momento que estaba hablando con mi madre que se le quejaba de lo trasto que yo era, que me miró, sonrió y dijo: es que eres un psicópata

En ese momento al sonreir hizo un gesto que yo capté perfectamente el tipo de persona que era Rojas, era un gesto así sonriente, prepotente, con los ojos me decía: ya te tengo; era un gesto de cazador, de ave de rapiña
Por lo demás el tratamiento consistió en recetarme una medicación de 120 gotas de Haloperidol, 4 Artanes y 3 Largactil diarios, esa medicación me causaba somnolencia, engordé o mejor dicho hinché muchísimo llegando a pesar 98 kg. Tenía poco pulso, mucha salivación, hablaba mal y era mucho más lento para moverme
Además le recomendó a mi madre que fuese a clase aunque no estuviera en condiciones, que me apuntase a campamentos, que estuviera siempre con gente de mi edad, en una palabra, que me socializase, como las consultas con él solían ser breves le dijo a mi madre que le contase cosas de mi por escrito

El resultado de todo esto fue que perdí el curso y fue la primera vez que tuve que repetir, los problemas en casa no solo no se solucionaron sino que se agravaron, era normal, antes salía más y me relacionaba con mis amigos, al engordar y ponerme tan mal en plena edad del pavo me empezó a darme vergüenza salir y relacionarme y empecé a meterme más en casa lo que generó más roces con mi madre

Por este “maravilloso” tratamiento nos cobró 40.000 pesetas, en aquella época sus honorarios eran 20 mil pesetas por consulta
Y eso fue mi salvación, en aquellos años el sueldo de auxiliar administrativo de mi madre no llegaba a las cien mil mensuales, eso y la incomodidad de desplazarse a Madrid fue lo que terminó prematuramente con este exterminio, además en aquella época un hijo de Rojas que tenía 2 años se cayó a la piscina de su casa y lo sacaron muerto, eso hizo que Rojas se desentendiera por un tiempo de la consulta y facilitó aún más el perderlo de vista

Seguí algunos meses con el tratamiento aunque algo disminuido, en octubre al empezar el curso me volvieron a meter interno, abandoné la medicación y perdí 31 kg. en 6 meses y todos los efectos secundarios desaparecieron, fue como volver a nacer, aquella medicación incluso me limitaba a nivel de inteligencia y de resolución de problemas, al quitarla era como si me hubiera vuelto más listo

Comentarios

Isabel C ha dicho que…
Bravo Alejandro, muchas gracias por dar tu nombre.
Haloperidol, tiene muchas contraindicaciones. Diría que se prescribe cuando otras terapias fallan (a Enrique Rojas parece que le gustaba mucho en su día este fármaco, a María Menchaca también se lo dio de inicio y le aumentaba la dosis aunque se sintiese fatal, estuviera como un corcho y el marido le dijese al ama "Pobre señora!! la vamos a tener que ingresar"). Saturio también se quejó de una medicación que lo podía haber matado (no sé si fue Haroperidol, pero él tuvo un infarto que dice que se debe a la medicación que Rojas le dio).

No podemos saber si Rojas pretendía cambiarte de tu internado a interno en el psiquiátrico privado donde internaba, pero tu madre era una presa muy fácil (con 14 años, no, pero ahota creo que puedes entender su lógico estrés por las oposiciones y su empeño en sacarlas.

El psiquiátrico privado al que mandaba Rojas, era una clínica con conciertos con Cías. de Seguros, hubiera bastado una póliza con una Cía. que tuviera al psiquiátrico en su cuadro médico.

De momento, en todos los que hemos hablado sobre la experiencia con Enrique Rojas, el interés en medicarnos con fármacos que han sentado fatal además de dejar sin, o disminuir la energía y por consiguiente anular la voluntad, ha sido una constante.

El haloperidol, bloquea los receptores de una sustancia, que se cree que los psicópatas producen en exceso (digo se cree pq esos resultados generalmente los dan los laboratorios farmaceúticos y después de lo visto, no me creo los resultados q dan los laboratorios).

Además de tener cierto riesgo cardiovascular, producir cambios de peso, sueño, tanto sequedad como salivación y un montón de cosas más, altera la función neurocognitiva (por eso te volviste más listo) y también pueden surgir problemas de psicomotricidad. Todo depende del tiempo y de la dosis.

Que te socializaras en ese momento en un ambiente normal con gente que no tuviese una motivación especial o "advertida y adiestrada", para relacionarse contigo, seguramente te hubiese producido más daño que beneficio. Al quejarte a Rojas, se hubiese encargado de proponerte campamentos, clubs para el ocio y amigos.
Rojas pone la maquinaria en marcha y deja que vaya dando sus frutos. Antes de conocerme Rojas a mí, a uno de mis hijos le dio por ir a un club del Opus y después fue a un campamento, cuando nunca había existido interés ni relación con el Opus, ni por n/parte ni por ellos.

El caso, es que sólo estamos aquí la gente con las que por azar, Enrique Rojas falló. Con todos surgió un imprevisto y no pudo culminar el plan que nos tuviese asignado.

Me preocupa mucho la gente con la que NO tuvo imprevistos.
Anónimo ha dicho que…
Tienes razon en casi todo pero el haloperidol cambia las funciones neuroocognitivas a menos eres menos listo de eso se trata de que no pienses .Sin el este muchacho estaria en plenas facultades.Listo para hacer un terapia en condiciones si es que lo necesita.
Da taquicardias,y puede dar infartos, se te cae el pelo...En mi opinion nada positivo para nadie ni para nada.La vida se construye y se hace de otra manera no a base de internamientos,medicinas...
Isabel C ha dicho que…
Anónimo, quizás me expliqué mal, Alejandro decía que se volvió más listo al dejar de tomarlo (me faltó añadir "al dejar de tomarlo", lo di por sobreentendido, disculpa).

Pero tiene tela que el Rojas ande así desde el 89.

No hemos dicho nunca que el Instituro Español de Investigaciones Psiquiátricas, no es otra cosa que una sociedad mercantil propiedad de Enrique Rojas y Familily??
Lo digo ahora, es un punto que se me suele olvidar.

Es de ese sitio - una sociedad mercantil -, de donde Rojas vocea que es director.

De algo suyo - donde él se ha nombrado director a sí mismo -, no de ninguna Institución u organismo donde le hayan nombrado director, pese a que en la Comunidad de Madrid reina el Partido Popular desde hace tiempo.
Tomás ha dicho que…
El poder seductor de las sectas está siempre en dar seguridades a la gente a cambio de tirar por la borda la libertad (es decir, tirarlo todo por la borda).

Pero esas seguridades tienen siempre fecha de caducidad. Son engañosas. Apelan a lo más bajo siempre, bajo el barniz de "espiritualidad".

Bravo por los valientes que dan la cara y luchan, como esta chica Ana Azanza y otras personas que aquí escriben.
Juan Donoso Cortés ha dicho que…
"Lo importante no es escuchar lo que se dice, sino averiguar lo que se piensa".

"Dios se vale muchas veces de los débiles para abatir a los poderosos".
Anónimo ha dicho que…
Enrique Rojas, el supernumerario de la Obra de Dios, empezó antes del 89 a hacer de las suyas.
Anónimo ha dicho que…
A ver. Al margen de que Rojas sea un sinvergüenza por lo de su falsa cátedra o la persecución a Isabel, yo creo que el relato de Alejandro podría ser el de un paciente al que su psiquiatra (cualquiera) no le acertó con la medicación. Yo mismo podría haber escrito un relato similar de un psiquiatra muy afamado de Barcelona (que nada tiene que ver con el Opus, ni con fraudes en títulos ni oscuros planes)que hace 15 años me produjo más daño que beneficio y que, como Alejandro, acabé detestando y abandonando.
Francisco D. ha dicho que…
Como siempre los verdugos exhibiendo prepotencia. Menudo tipo el tal Dr Enrique Rojas, fraudulento en todos los ámbitos de su vida y condicionando la de los demás.

Menuda gente. Esto de la "Justicia" del estado es una farsa.
Sal ha dicho que…
Al anónimo que dice que podría pasar lo mismo con cualquier psiquiatra chapuzas: Pero no, resulta que pasa con éste, que aparte de chapuzas es un conocido timador, corrupto, sectario y mala persona.

Desde luego me parece normal que haya gente haciendo todo lo que puede para sacar del negocio a semejante animal de bellota.Cuantos más testimonios en contra se le acumulen mejor, en un mundo justo ya sólo el timo de la estampita de la Complutense le habría salido caro, pero no, como estamos en éste en el que al que no tiene ni dinero ni influencias sólo le queda el ruido que pueda hacer, espero que se vaya acumulando testimonio sobre testimonio, y ojalá incluso denuncias públicas, que dejen claro el tipo de desgraciado que es éste hombre incluso al que no se quiera enterar.
Yo por lo pronto me lo apunto, y si algún día lo escucho nombrar, o veo que cualquier persona está en proceso de caer en sus zarpas, ya correré yo a ponerles en la cara éste blog y el de Isabel y todo lo que pueda encontrar sobre ese bicho para evitar desgracias a más personas.

Lo cual no quiere decir que los médicos chapuzas no deban ser denunciado, Anónimo, y te animo a ello, pero si el chapuzas no tiene nada que ver con el Opus Dei, que es la causa que persigue éste blog, hazlo en otra parte: seguro que hay más de una plataforma de afectados por malos médicos, quizá incluso de afectados por psiquiatras concretamente. Suerte con ello.
Isabel C ha dicho que…
Ultimo Anónimo, no termino de entender tu comentario. No sé si quieres decir que lo de Rojas con Alejandro fue por azar u otra cosa diferente. Dilo sin miedo.

Ya sabes que aquí hablamos, discutimos, decimos lo que pensamos... pero no quitamos a nadie de en medio por la espalda, ni siquiera lo intentamos.

Esto,
"mi madre que se le quejaba de lo trasto que yo era, que me miró, sonrió y dijo: es que eres un psicópata",

no me parece azar sino crueldad, daño perverso a un adolescente e intención de manipular a una madre a la que encontró presa fácil, con independencia de lo que hiciese el psiquiatra de Barcelona contigo, que no sabemos lo que fue. Me gustaría saberlo.

No he puesto una querella a Enrique Rojas y lo que me quede por poner... por ser del Opus Dei, sino por lo que me ha hecho y lucho para que se investigue lo que haya podido hacer a otros que no pueden luchar (no creo que Rojas me haya perseguido sólo a mí, no tenía nada especial, excepto q se daban unas circunstancias que consideró favorables para urdir su plan). Ha sido después cuando he descubierto su pertenencia al Opus Dei.
Alejandro ha dicho que…
Estoy de acuerdo con lo que dice el primer anónimo de que la historia mia puede ser la de cualquiera que tropiece con un psiquiatra que no le ayude en nada y encima le cree problemas (algo muy usual por cierto) pero, como muy bien dice otro anónimo más abajo, el problema es que este tipo no está fallando diagnosticos, lo que está es actuando de mala fe, engañando y proyectando una imagen de si mismo que no tiene nada que ver con la realidad y que como estamos pudiendo ver aquí ya somos unos cuantos los afectados por algo que yo creo que se puede considerar de estafa

Yo he conocido varios psiquiatras publicos, la mayoría no tienen ni idea, se dedican a recetar y cambiar las medicaciones al buen tuntun, viven muy bien sin molestarse gran cosa y tienen una relación digamos un poco sospechosa, con los laboratorios farmacéuticos, yo como Isabel no me fío nada de estos laboratorios ni de ellos, pero lo de Rojas ya es dar una vuelta de tuerca al asunto, eso de inventarse títulos, cobrar unas minutas de escándalo y andar con componendas por detrás es algo excesivo incluso para la elástica moral de los psiquiatras públicos
Alejandro ha dicho que…
Por cierto Isabel haces muy bien en no fiarte de esos laboratorios, tienen una forma de funcionar digamos algo mafiosa

La psiquiatría es la hermana pobre de la sanidad, la que menos presupuestos recibe, de ahí que muchas cosas que el estado no cubre las tenga que cubrir un sponsor privado

Cuando aún no había ordenadores en todos los servicios, los primeros ordenadores los pagaron ellos, que si un médico edita una revista y se la pagan ellos, que si llevamos a los médicos a un congreso a Roma, París o Londres todo pago en hotel de 5 estrellas, que si unas vacaciones pagadas al jefe de servicio, que si los invitamos a una cena en restaurante de lujo, en fin...

Logicamente no dan puntada sin hilo, y ya sabes lo que se deriva de esto

En cuanto al Haloperidol si tiene bastantes efectos secundarios, además por lo visto es un medicamento muy genérico, he conocido gente diagnosticada de esquizofrenia que lo tomaba, así que no es solo para trastornos del comportamiento, y lo mismo pasa con otros medicamentos como zyprexa o trankimazin, parece como si la psiquiatría aún no hubiese llegado a la época de los específicos

Lo que si te puedo decir es que en mi caso no hubo otras terapias que fallasen porque fue lo primero que me endosaron
copernico ha dicho que…
Alejandro define perfectamente al Rojas que yo conocí en el año 1993.
Individuo de ademanes estudiados, suaves y mucha palabrería hueca, era un charlatán de palabras que suenan bien, un mal poeta. Yo intuí como era Rojas desde el primer día y prueba de ello es que tuve varios desencuentros por su forma de actuar, de disponer de mi tiempo, por la ausencia de mejoría a sus tratamientos y en definitiva por mi desconfianza hacia él.

Ante lo reivindicativo que le debía resultar, cada que vez que iba a Madrid a su consulta, me propuso una terapia a base de electroshock. (Pensaría silenciar para siempre mis reivindicaciones, sin importarle lo mas mínimo mi vida).
Se confirmaron de forma contundente mis prejuicios hacia Rojas. Nunca más volví por la consulta.

Creo, después de haberlo conocido, con el paso del tiempo y leer sobre sus fechorías, que este individuo es un psicópata (cuidado con él) y que debería llevar años inhabilitado como medico.

También tiene su cuota de responsabilidad el Colegio de Médicos de Madrid por encubrirlo y no sancionarlo disciplinariamente, pese a las denuncias presentadas.
Anónimo ha dicho que…
Lo malo es que toda la gente que va pasando por la consulta de Enrique Rojas en plan ayudante, cuando se pongan en consulta aparte hará lo mismo, después de ver que no pasa nada y les está todo permitido.
Anónimo ha dicho que…
A mi me trató Enrique Rojas èn la década de los ochenta y secundo todo lo dicho. Mucha parafernalia, muchos test y psiquiatras de apoyo, y oficina de pasillos inacabables, para muy pocas palabras (las consultas eran breves brevísimas) y muchas pastillas. Pastillas que me dejaron literalmente drogado, somnoliento y fuera del mundo durante mucho tiempo, y todo ello con un diagnóstico equivocado. Eso sí recuerdo unas palabras suyas que se le escaparon... a los pacientes solo hay que decirles que los ves muy bien y ya salen felices de la consulta... por suerte un familiar médico logró sacarme de esta pesadilla...
LUCCA BRASI ha dicho que…
Yo traté con el el año pasado, engañado por su marketing desbordante. Te atiende un "colaborador" y tras largas horas de espera tienes la suerte de pasar a ver al gran vate que se limita a darte pautas de comportamienro en apenas veinte minutos. Repite en muchas ocasiones lo que ha publicado en sus libros (se aprendió el temario vamos)y te infla a pastillas pero sin seguir un tratamiento riguroso.
Además apela a un suero milagroso que cobra aparte a precio de oro. Es el Florentino de la psiquiatria y te lo puedes tomar a risa salvo por el hecho que sopla 200 euracos por consulta y trata a personas con graves problemas.
Anónimo ha dicho que…
^Por desgracia hay muchos doctores Menguele que campan impunemente. No hay derecho. Hay que acabar con su violencia al servicio dels Sistema i de los poderosos y en connivencia con los grandes laboratorios. La psiquiatría ni es ciencia ni es nada, es un artificio de control social, una superchería maquillada de pseudoceincia. De hecho solo hay 8n 5% de verdaderos enfermos cerebrales. Os recomiendo vivamente "la Muerte d ela Psiquiatris", de E Fuller, y claro está. organizaros desde la base contr ael abusivo y arebitrario poder psiquiátrico. Basta YA!
Anónimo ha dicho que…
Yo me acabo de enterar hoy d k este tipo enrique rojas existe. y me acabo d kedar d piedra al investigarlo un poco y ademas leer vuestros comentarios
este no tendria k salir d por vida d la carcel por todo lo k manipula y hace y...ya ha hecho.
mi madre me ha dado a leer un libro k pensaba ella me iba a ayudar y gustar leerlo...
el amor : la gran oportunidad

no he pasado del tercer capitulo y mi mente pensaba k no podia ser verdad lo k leia.. ojeando mas hacia delante aun ha sido peor...
entonces me he puesto a investigar y la verdad menos mal que no era yo la ke estaba ekivocada.
esta como una cabra!!!
Si lo lee alguien con menos criterio se la cuela hasta la cocina. es vejatorio para la mujer y subrealista y muy machista.
Y encima leo q la publicacion es d planeta y esta edicion la regalan en colaboracion con la Fundacion la CAIXA.
hasta donde puede llegar esta gente .su manipulacion y su adoctrinamiento ...porke esto no son solo mentiras...
Anónimo ha dicho que…
Si no recuerdo mal, aquí se habló en su día de Coullaut-Valera, López Ibor y Enrique Rojas y de la posible relación entre ellos así como de la clínica Dr. León. Hace unos días me enteré de que la clínica de López Ibor y la clínica del Dr. León comparten el mismo anestesista para someter a sus pacientes al electroshock. Además, Rafael Coullaut-Valera, del Instituto Coullaut-Valera, desde 2013 trabaja también en la Clínica Dr. León. Desde 2012 en esa Clínica se ocupan de los pobres adictos a las drogas de Proyecto Hombre, para lo que según la revista que publica dicha ONG reciben de la Comunidad de Madrid la "irrisoria" cantidad de 8,1 millones de euros en 3 años. ¿Alguien da más...?
Mariem González Plaza ha dicho que…
Buenas, he leído aquí un poco de todo, Anónimo decirte que por supuesto todos tienen relación, lógico y normal más o menos todos se dedicán a lo mismo. He conocido muy bién la crueldad psiquiátrica, te lo aseguro, y decirte que no todos son iguales, aunque tengan relación. En mi más sincera opinión lo que falla no es la gran labor que realizan estos profesionales, en ocasiones acertadas, en ocasiones desacertadas como he podido apreciar en mis propias carnes y aquí, si no las grandes lagunas legales. Deberían prohibirse ciertos tipos de fármacos, apostando por una psiquiatría más limpia. Hace varios meses leí un artículo en El País, que inhalando un fármaco, se puede hacer psicoterapia con el paciente sin necesidad de sujetarlo. Yo estuve en la clínica Doctor León algún més más o menos, jajaja donde tuve la suerte de conocer al médico que mencionas, Rafael Coullaut-Valera, me coloreo mi estancia, hoy en día sigue siendo mi médico, de hecho me hago un montón de km para verlo puesto que su gran elocuencia sigue coloreandome la vida. Un consejo, y no pretendo ser la brújula de nadie, pero si no congenias con las decisiones de vuestros médicos hacérselo saber inmediatamente aunque en el caso de Alejandro que iba a saber él con 14 años y los padrés a veces no ayudan si no entorpecen aún más la situación. NO HAY NADIE CORTADO POR EL MISMO PATRÓN.
Anónimo ha dicho que…
Mariem yo con 14 años se lo mismo en esos temas que ahora, hoy tengo 40 y te puedo decir que vivo muy feliz sin psiquiatras y sin otras drogas que la cafeína de las coca colas que me atizo y alguna chocolatina XD en tema de drogas mis preferidas siguen siendo las mismas que cuando tenía 14

A esas edades un chaval lo que necesita son respuestas concretas, no a un enteradillo que se pone a divagar delante tuyo de todo lo divino y lo humano y todavía pretende que te quedes diciendo: oohhh que listo eres, yo te puedo decir que a mis 14 lo único que me interesaba del psiquiatra era quitarmelo de en medio, que para mi era un rollo como las clases de matemáticas del instituto y que a mi lo que me gustaba era la música, el role, jugar al ordenador, andar por ahí con mis colegas y tontear con las chicas

No necesito de ningún tutor, prefiero equivocarme yo, para mi el desarrollo está en equivocarse y aprender para la próxima vez no en un sabelotodo mantenido que te pretende organizar la vida desde su sillón con su gran sapiencia

Nunca he conocido a nadie realmente inteligente que se fíe de otra persona, el ser humano es como es y aunque no tengo la menor duda que existen buenas personas la tendencia al mal está ahí y tenemos que guardarnos de ella, yo jamás confiaré en un profesional de estos, nunca lo hice y con la perspectiva que dan los años se que hice lo mejor

Además no somos iguales, tú puedes querer algo para otra persona con la mejor voluntad y ese algo no ser bueno para ella
Anónimo ha dicho que…
Lo sano es ser libre y decidir por uno mismo, a mi lo que me colorea la vida son mis aficiones: las letras, Internet y la informática, la vida en plena naturaleza, las contadísimas personas que puedes llamar amigos y sobre todo la libertad y el vivir sin la opresión que significan la familia, la sociedad y el estado español y sus taifas

Pienso que la sociedad y el estado lo único que quieren es fabricar individuos que les sirvan y la psiquiatría va en esa línea, un psiquiatra puede ser un médico que intenta curar trastornos nerviosos pero no es menos cierto que también es un individuo que intenta meterte los valores de la sociedad, es decir la disciplina del miedo, la ley del más fuerte, el aborregamiento y la sumisión, en esa línea va la prepotencia con que los psiquiatras y auxiliares de enfermería tratan a los internos en las unidades psiquiatricas publicas, las contenciones, los cuartos de aislamiento, la falta de pestillos en los baños, todo ello recuerda muchísimo a la mili que más que un sitio para aprender formación militar era un sitio para que los militares hicieran sus trapicheos con los suministros y para que los chavales que eran rebeldes pues allí los cortaban y los usaban como criados de los mandos, pasa lo mismo con la policia que puede que intente evitar delitos pero también está para apalear manifestantes y disidentes, etc.

Desde luego tanto mis libertades como mi idiosincrasia son incompatibles con la psiquiatría, yo el sentarte con alguien que no conoces y abrirte con él lo veo totalmente exótico, y lo mismo pienso de la religión y de los videntes y demás especies, no entiendo como la gente se fía de alguien que gana dinero solo por hablar

Yo desde luego tampoco pretendo ser la brujula de nadie ni que nadie lo sea de mi, opino lo mismo que decía un anónimo más arriba, la vida se construye de otra forma y no con internamientos ni pastillas, si a ti te colorea la vida ese médico me parece estupendo pero como tú misma dices nadie está cortado por el mismo patrón, la mía era muy gris con los psiquiatras al lado, por suerte ya hace mucho que acabó y no parece que vaya a volver

Tenemos que aprender que en la vida no existen las soluciones mágicas ni las recetas para ser feliz, sino lo asumimos los horrores de la sumisión y la psiquiatría pueden ser algo mucho más cercano de lo que deseariamos
Mariem González Plaza ha dicho que…
Sí, a tí el psiquiatra te puede decir lo que tienes que hacer o incluso meterte los valores de la sociedad pero tú eres libre de valorar o sopesar la consulta, no es menos cierto que cuándo tú cuerpo enferma acudas a un especialista; Sín que la sociedad caiga en una sumisión.
Es como cuándo te sale un cayo en el pié, hay personas que se los quitan con cuchilla y otros que acuden al podólogo. ¿Cuál de los dos casos tendrá más calidad de que quede mejor?
Pués lo mismo en psiquiatría cuándo no queda otra acudes.
Mariem González Plaza ha dicho que…
En lo único que estoy de acuerdo contigo es que para mí ir al psiquiatra son como las clases de mates, un tostón, pero como no me queda más remedio que ir pués prefiero, con los que en alguna etapa de mi vida me la colorearon, Rafael Coullaut Valera no sólo es un gran psicoanalista, si no que desde bajo mi punto de vista fue humano conmigo.
Anónimo ha dicho que…
Hoy es la primera vez que veo blogs y webs dedicadas a este innombrable. Y ha sido a raíz de un artículo que ha salido hoy en Vanitatis. Me alegra enormemente leer vuestros testimonios. Este tipo me trató entre el 98 y el 99. Yo tenía una depresión y una fobia enorme al estudio. Cosas que luego con el tiempo fueron fáciles de tratar
.No sé cuánto dinero se dejaron mis padres en Serrano 100. Me repelió siempre su personalidad, su displicencia, su altanería.Acabó por desahuciarme , casi literalmente. Me prometió buscarme un empleo de cajera en un banco de mi ciudad, ante lo que mi padre y yo salimos huyendo. A día de hoy, soy periodista y máster en Relaciones Internacionales, he publicado 3 libros y mi vida es buena gracias al trabajo de psicólogos y psiquiatras magníficos. Estoy casada , enamorada y feliz. Cada vez que paso por su consulta me pregunto qué seguirá haciendo. Me dan ganas de vomitar cuando veo sus libros en las librerías. Este tipo debería estar fuera de la carrera de Medicina. Ojalá algún día podamos verlo en la calle.
Abrazos para todos
Mariem González Plaza ha dicho que…
Algo parecido me sucedió a mí con una ilustrísima psiquiatra a la cual ya no le guardo rencor, pués toda su inquina hacia mi persona era mero desconocimiento de la asignatura de bioética que le impartieron en sus años "moza".

Anónimo ha dicho que…
Hola, podrias mandarme un mail a sandragomezpintado@gmail.com y comentamos unas cosas?

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