EL FRAUDE EN URUGUAY
Qué cómodo, no van a desaprovechar la ocasión.
La única hermana que sobrevive y los hijos de ésta, algunos de los cuales viven en Argentina piden que se esclaraezca la estafa y que la justicia uruguaya castigue lo antes posible a los responsables de las maniobras para apropiarse de los millones.
Sin embargo la disputa por la herencia no acusa solo a Correa, las diversas ramas de la familia Gianoli se enfrentan entre sí en varios procedimientos, uno de los cuales, la familia Gatica Gianoli demanda al "Opus Dei" ya que esta familia tiene vínculos con esta institución de la Iglesia católica.
La batalla legal de los Gianoli lleva ya 10 años entre Chile, Argentina y Uruguay. Critican la lentitud del sistema judicial uruguayo donde se está desarrollando la mayor parte del caso. Abordaron su conflicto en curso con otras ramas de la familia y con el "Opus Dei":
"No podemos estar satisfechos de ninguna manera mientras Correa y los acusados permanezcan libres disfrutando de nuestros bienes", afirma Tomás. Se lamenta de que el caso haya estado paralizado mucho tiempo a pesar de la gravedad de los hechos y que solo avanzara en enero cuando el ex directivo de GBU fue cirtado a una audiencia en la que se tomaron medidas cautelares, como la prohibición de viajar y el embargo de sus bienes por valor de 30 millones para asegurar el procedimiento judicial.
El 23 de junio el juez de crimen organizado Diovanet Olivera prorrogó las medidas cautelares para Correa hasta el 22 de diciembre.
Mientras continúa la investigación judicial que lo acusa de malversación, fraude y lavado de dinero. La oficina del Fiscal del tercer turno de delitos económicos declaró a El Observador que la investigación nunca se interrumpió. Añadió que en los últimos meses se formó un grupo interdisciplinario para impulsar la investigación integrado por expertos en lucha contra el blanqueo de dinero. En el grupo están la Secretaría de la Dirección Gral de Impuestos (DGI), la Superintendencia de Instituciones financieras del Banco Central de Uruguay (BCU), el Banco de la Seguridad social (BPS), la policía y el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca, porque según los documentos parte del dinero se empleó en sivicultura.
En este momento la investigación se centra en Correa, aunque el curador ad litem para Maria Luisa Gianoli ante el tribunal de familia y su asesor legal José Luis Zabaleta y el contable Luján Caffaso también están siendo investigados. Zabaleta admitió que cobraba mensalmente 10.000 $ y Cafasso 6.000, cuotas que el mismo fijó sin haber obtenido la autorización del juez de familia que supervisa la tutela y sin haber informado al tribunal.
Gonzalo el hijo de Correa, también está vinculado a una tercera empresa y figura como la persona responsable de manejar el dinero de Gianoli. En un documento presentado a la fiscalía la familia Gatica Gianoli solicita que se le investigue junto con Marco Manfrini, Cristina Lestido Reyes de Kack, socio de Correa en GBU, y su esposo, el contable Julio Kack Sturza, responsable en GBU.
La fiscalía tiene una lista de propiedades de Correa para llevar a cabo incautaciones que le fue proporcionada por el Banco Central.
En la investigación criminal, la única hermana viva de Gianoli, Beatriz Gianoli, representada por los abogados Gonzalo Fernández y Marcelo Domínguez es considerada víctima del fraude, mientras que los sobrinos que viven en Argentina, representados por sus propios abogados Pablo Correa, Marcelo Guadalupe y Juan Fagúndez, son considerados denunciantes pero no víctimas, lo que los coloca en un rol diferente sin posibilidad de ayudar en la investigación, aunque sus abogados pueden estar presentes en las audiencias.
La familia Gianilo cuestiona si Zabaleta y Cafasso actuaron con clara intención maliciosa, ninguna acción se ha emprendido aún contra ellos.
La fiscalía de delitos económicos comenzó a investigar el caso tras recibir tres denuncias de los manejos de Correa: una del Banco Central, otra del juzgado de familia que tramita la herencia y una tercera de los sobrinos. Concretamente se reveló que el dinero de la venta de una de las empresas de la familia Gianoli, Banmedica (con clínicas en Chile y Ecuador) en 2018 había sido invertida por Correa después de que Zabaleta le diera una participación en el negocio. La maniobra se descubrió en 2024 y está siendo investigada desde 2025.
Preguntan a Felipe Gatica: ¿Cómo descubrió el plan? ¿Tenía alguna información sobre Zabaleta? ¿Había oído hablar del contable Correa y de GBU?
-Obviamente desconocíamos la existencia de estas inversiones irregulares. Nuestros abogados de Uruguay y Argentina fueron a reunirse con los administradores de Correa y la firma de corretaje GBU, para obtener un informe de todas las inversiones, pero se negaron. Dijeron que solo proporcionarían la información al tribunal. Ahí comenzaron nuestras sospechas, las cuales fueron confirmadas por la contabilidad presentada por el administrador Zabaleta, a quien no conocíamos y de quien no teníamos ninguna referencia. Zabaleta, un ex experto del poder judicial, fue designado por el tribunal sin ninguna propuesta previa. Más tarde vimos que Correa fue designado por Zabaleta. Nosotros tampoco habíamos oído hablar de él. Hasta ese momento, vimos una inversión que supuestamente comprometía toda la herencia de María Luisa, pero no había detalles. Siempre creímos que el juez tenía el 100% de la herencia de nuestra tía bajo su custodia a través del administrador designado.
La información proporcionada a la fiscalía por el Banco Central de Uruguay (BCU) revela un esquema altamente complejo para desvíar 33 millones de $. Por un lado BCU descubrió que los estados de cuentas bancarios de la compañía de Gianoli (Gorriti S.A.) no reflejaban el estado real de las inversiones realizadas ya que incluían instrumentos financieros que no habían sido comprados por Gorriti S.A sino por otros clientes, instrumentos que no había sido adquiridos por ningún cliente de Gorriti S.A, instrumentos que a fecha de emisión del extracto bancario habían caducado, es decir, ya no existían.
De esos 33 millones de $, 21.500 fueron distribuidos en varias cuentas a nombre de Correa y de Lestido, accionista de GBU, un total de casi 3 millones se repartieron en más de 100 cuentas. Se ha confirmado que gran parte de esas transacciones las llevó a cabo Gonzalo Correa.
Pero la cantidad reclamda asciende a 40 millones $ porque descubrieron más tarde que había otros 6 ó 7 millones pertenecienters a Whar Plot Corp., una empresa panameña cuyas acciones eran propiedad al cien por cien de Maria Luisa Gianoli y que según la liquidación que Zabaleta realizó tras su muerte fueron depositadas en la cuenta de GBU.
Según los sobrinos, la venta de acciones de Ban Medica fue por aproximadamente 40 millones de dólares estadounidenses, un valor que varía según el precio público de esas acciones.
Por eso exigen que la fiscalía acelere los procedimientos: "Cuánto más dure esto más difícil será investigar los fondos y recuperarlos. En estos tiempos, con las herramientas tecnológicas y de investigación actuales, es inaceptable que haya tardado tanto y que todavía no hayamos recuperado los fondos en las cuentas de María Luisa Ganoli y todos sus bienes bajo custodia, " afirma Tomás.
La familia también solicita una auditoría de todas las acciones emprendidas por el ex curador Zabaleta, y las realizadas por Elina Gianoli (la nume), hermana de María Luisa que fue la curadora anterior.
EL BACKGROUND DEL CASO: 90 MILLONES DE $USA, ELINA GIANOLI Y EL "OPUS DEI"
La herencia de María Luisa Ganoli fue valorada por los abogados representantes de las diversas familias que reclaman la herencia en aproximadamente 90 millones de dólares. Esta cantidad proviene de un inventario ordenado por un tribunal, basado en el valor de sus acciones en diferentes compañías y fluctúa según el valor de esas acciones a lo largo del tiempo.
Aunque la familia Gianoli poseía activos en Chile que, según el periódico "La Tercera", en 2004 superaban los 40 millones de dólares estadounidenses y estaban asociados con empresarios prestigiosos del país andino que siempre mantuvieron un perfil muy bajo.
El imperio económico construido por los hermanos Antonio y Cirilo Gianoli, los uruguayos que habían llegado a Chile desde Carmelo comenzó en 1919 cuando se asociaron con George B Mustakis. La empresa Gianoli Mustakis se dedica a la producción y exportación de productos agrícolas. Posteriormente incorporaron otros sectores como metalurgia y aleaciones ferrosas y participó activamente en la fundación de la cámara de comercio de Valparaíso. Los Gionoli también incursionaron en el desarrollo inmobiliario, clínicas médicas y fundaron el Banco de credito de Inversiones (BCI).
Además, la familia estuvo vinculada al "Opus Dei" desde la década de 1950 en adelante, ya que fue una de las primeras en asociarse con la institución católica de origen español que llegó a Sudamérica en ese momento.
Después de enviudar, María Elina Gainza se mudó a Uruguay, su país natal con sus cinco hijos. Dos de ellos no tuvieron hijos. María Luisa fue declarada legalmente incapacitada en 2010 por el tribunal de familia y murió en abril de 2024. Y Elina, fallecida en noviembre de 2022, era una numeraria del Opus Dei, había sido la tutora de Maria Luisa 8 años antes que Zabaleta.
Elina legó sus bienes a Opus Dei en un testamento que redactó en vida. Pero en el caso de María Luisa, sus sobrinos creen que, al no haber tenido hijos, la herencia les pertenece. En este contexto, han presentado una demanda contra Elina y contra asociaciones que representan a Opus Dei, alegando que su tía, mientras ejercía como tutora de María Luisa, donó y Vendió parte de la fortuna a esa institución a un precio ridículamente bajo.
Carmen, la madre de los Gatica Gianoli, se mudó a Argentina donde tuvo 12 hijos, incluyendo gemelos y uno que murió. Los hermanos sostienen que su madre fue privada de su herencia, lo que llevó a su familia a vivir al borde de la pobreza a pesar de poseer una considerable fortuna. La historia de esta familia fue relatada en el libro "Te Serviré" de la periodista argentina Paula Bistagnino, quien realizó una investigación sobre el tema centrada en la conexión de la familia con el Opus Dei.
Cuando se le pregunta a la familia Gatica Gianoli por qué su madre fue excluida de los bienes familiares, Felipe responde: "A quienes se les debe preguntar es a la familia de mi madre, que se quedaron con toda la riqueza que tienen hoy dejándola en la pobreza." Tomás relata que durante el período en que sus tíos estaban tomando decisiones sobre sobre el destino de las inversiones de la empresa, su madre estaba enferma y la dejaron de lado.
Añade que su madre sufría de una disminución de sus capacidades y estaba siendo tratada por un psiquiatra afiliado a Opus Dei. Por asuntos familiares, su madre fue obligada a establecerse en Argentina casi como una obligación impuesta por Opus Dei, la organización a la que mi madre y toda la familia, padres, hermanos, tíos pertenecían. No solo pertenecían a ella, sino que también la apoyaban económicamente.
En ese contexto, recuerdan que su abuela Gianoli invitaba a los 11 hermanos cada verano a pasar un mes entero en Punta del Este. "Íbamos con todo pagado y sucedió todos los años hasta que mi madre murió en 1985. En ese momento, también fuimos testigos del maltrato que sufrió nuestra madre en todas las en reuniones en las que no se nos permitía entrar ni siquiera estar cerca de ella, por eso mi madre siempre decía que el dinero enferma a la gente y que sus hermanos la estaban enfermando a ella", recuerda Felipe.
Pocos años después de que la madre muriera, en 1989 cada hermano recibió como supuesta herencia un cheque de 35.000 $ sin saber el origen ni el motivo, dice Tomás y apunta que fue iniciativa de su único tío Sergio Gianoli. Comenta que una de sus hermanas, Maria del Rosario, al ser la más joven no podía firmar ni recibir el cheque, por lo que el dinero lo recibió otro hermano en su lugar.
Estas diferencias entre hermanos y primos hacen que cada cual vaya con diferentes abogados al juzgado. "Claramente, las otras ramas se beneficiaron de la herencia que pertenecía a nuestra madre. Es obvio que tenemos posiciones diferentes, y de ninguna manera podemos asociarnos con aquellos que orquestaron la distribución que excluyó ilegalmente a mi madre", señala Felipe.
Sin embargo, Carmen afirma que siguen abiertos al diálogo con sus parientes con quienes siempre han mantenido una relación muy cercana y amistosa. "Heredamos de nuestra madre la vocación de estar siempre abiertos a las relaciones fraternas dentro de la familia. La familia, tal como ella lo hizo, resolvía las diferencias mediante el diálogo y la generosidad. Somos niños que vivimos en la pobreza material, pero con una gran riqueza de valores", añade.
Respecto a las diferencias con su tía Elina, Felipe afirma: "El reproche dirigido contra ella se debe al hecho de que disponía de los bienes de Maria Luisa como le placía y el reproche también iba dirigido contra el "Opus Dei". Ya que durante el proceso de administración de Elina, organizó una gran cantidad de donaciones. que provenía de los bienes de su administrado obviamente ya declarada demente.
"Opus Dei" a través de sus asociaciones civiles que son las entidades legales para administrar sus activos logró convertirse en socia de las empresas y corporaciones de mi familia", dice Tomás.
Tras la publicación del libro de Bistagnino, "Opus Dei" en Argentina emitió un comunicado afirmando que a su muerte, "María Luisa no dejó ninguna disposición testamentaria y, por lo tanto, la institución no recibió ninguna parte de su herencia. Las afirmaciones de la periodista son infundadas y completamente falsas. Según la ley en Uruguay, a falta de disposición testamentaria, entendemos que sus herederos legítimos serían sus parientes naturales."
Amigos de Elina Gianoli también lanzó una campaña en redes sociales con entrevistas y testimonios que resaltan las virtudes de la mujer que dedicó toda su vida al servicio de la institución.
Tomás Gatica dice que es cierto que en el momento de la muerte de María Luisa, ella no dejó ninguna disposición testamentaria, pero asegura que efectivamente existió un testamento a favor del Opus Dei que fue revocado mucho más tarde y que de ello no se informó debidamente al tribunal.
La fortuna de la familia Geianoli se distribuyó entre varias empresas, incluida Gorriti SA. que pertenecían a María Luisa. Sin embargo, hay otros que los sobrinos solicitan que se investiguen, afirmando en un documento legal que establece que el sistema de justicia debe actuar como garante y custodio de los bienes de la persona incapacitada, asegurando su preservación y correcta administración a través de supervisión judicial.
Entre ellos, la familia Gatica menciona a la empresa inmobiliaria Los Lingues SA. Afirman que los activos de otras partes interesadas fueron fomentados por esta empresa matriz, que continúa buscando obtener una mayor participación y no puede renunciar a ella" en referencia a otras ramas de la familia.
Mientras que en el ámbito criminal, el caso se centra en GBU y Correa, y se esperan definiciones sobre su responsabilidad penal en las próximas semanas, en el ámbito familiar donde se está llevando a cabo la sucesión tienen lugar varios juicios civiles en los que la familia Gianoli sigue siendo protagonista de esta historia con tintes cinematográficos.
Comentarios
Si se une el desfalco, estafa, apropiación indebida con la pertenencia a la Opus Dei, es la mejor forma de clausurarlos
El dinero estará en algún sitio y ese sitio tiene personas y esas personas son o no son, o cuando les llegue la imputación, o delatan a los responsables de la Opus Dei o cargan con la pena, como pasa en España con Abalos, Koldo, Aldama, Zp, caso Plus Ultra por ejemplo y los mas de 350 imputados y los juicios pendientes, al final todos se delatan
https://reefcozumel.blogspot.com/2026/08/via-legal-para-clasurar-judicialmente.html
ZP puede ir a prisión provisional a la espera de juicio, cosa que debe pero no creo, condena le cae 100%