CARLOS Y MARINA. ADMINISTRACIÓN NIXON-FORD
Han entremezclado la historia de Marina y la Carlos Albás, el sobrino del founder, sobrino "segundo" ya que el padre de Carlos era primo del "santo", primo por parte de madre. Estuvo en el debate de la Clave de 1992, escribió un libro sobre mi "tío" Josémaría, creo que fue supernumerary una breve temporada. Dos generaciones alejadas pero que sufrieron la misma coerción.
Carlos y la devoción acendrada en la familia, impulsada por una madre que creía en los 9 primeros viernes. Llegó hasta mi infancia y luego desapareción dicha costumbre de confesar y comulgar 9 primeros viernes seguidos para asegurarse el arrepentimiento final. Su padre, alto estatus social: presidente del Banco Zaragozano.
Marina nacida casi en 1990 en una familia obrera de 7 hermanos, también recibe la fe de unos padres opusinos, pero la sociedad es muy diferente: los tiempos de Operación Triunfo y Marina rezaba de rodillas para que ganara su candidato favorito, Alejandro Parreño que no ha pasado a la historia. Pensamiento mágico unido a la cultura "pop", si rezo fuerte lo conseguiré. Pronto lee la vida de Alexia, la preadolescente que dió lugar a la peli de Fesser de 2008 "Camino", aquella cría que falleció en Pamplona tras dolorosa enfermedad y que se proponía a las adolescentes del mundillo escrivariano como modelo de santidad. Antes tuvimos a Montse Grases, adolescente años 50 que incluso había pitado hasta de desarrollar un sarcoma que acabó con su vida tempranamente.
Desde entonces, antes de hacerse agregada, usaba el agua bendita para espantar al demonio que anda rondando.
Carlos descubrió al genio de su tío en 1948, cuando su padre despositó el famoso librito en la mesa de salón. Carlos tenía 14 años. El best seller de la espiritualidad, el Kempis de los tiempos modernos no hizo gran impresión en el adolescente que le echó un vistazo rápido y se fue a jugar con sus amigos. El tío Josemaría era solo el hijo de la tía Lola. No un profeta, nadie es profeta en su tierra ni para su familia.
Cuando era estudiante de Derecho un compi lo invitó al cm Miraflores. Empezó a acudir para ver cine: tenían proyector, principios de los 50: un lujo. Ambientazo de futuros notarios, abogados, dirigentes, élite intelectual (o eso creían ellos y él). Carlos además de asistir a misa diaria en el Miraflores participará en el Santo Sablazo practicado allí. Pedir ingentes cantidades a sus contactos para implementar nuevos cm, escuelas, escuelas de negocios y demás empresas "apostólicas".
Cuando el founder visitó Zaragoza toda la familia de Carlos estaba como hechizada por la llegada del hombre carismático que regaló su rosario a su madre, una reliquia de un santo en vida. Él lo vió desde fuera, dijo y pretendió, el tío gran organizador pero también vanidoso y pretencioso. ¿Por qué siguió colaborando con Opus "de su tío" si vió su vanidad? porque la empresa de recristianizar la sociedad dando sablazos a diestro y siniestro para obras buenas lo convenció. Lucha contra el secularismo, ¿de qué secularismo está hablando en la España de los años 50?
La red de contactos, la "sociología" opusina de gente bien oliente y bienpensante, las relaciones públicas.
Para Marina en el año 2000 el club juvenil al que todas fuimos "era otro plan". Nada de redes influyentes y aperitivos con hombres de negocios. El club es el único seguro y libre de pecado, el exterior del club está lleno de peligros. Hay que mortificarse y rezar por las almas y la labor. Con 14 le llegó la noticia de que el Creador la había elegido. Recordemos que ya para entonces algunas habíamos "salido" y otras habían creado Opuslibros que entonces era Opusdeilibros. Pero se quejaron, "no tenéis derecho a Dei". Le propusieron nume, pero ella se empeñó en agre y lo consiguió: no se veía alejándose de sus padres, de su casa y de su pueblo.
Se sentía "impostora", no estaba nada convencida de lo que había hecho y se compró una sudadera negra que llevaba todo el tiempo, como un modo de esconderse. Se sentía vacía, como el espantapájaros del Mago de Oz.
Carlos, el mecenas adinerado de amplias relaciones públicas, Marina la aterrorizada adolescente que se esconde tras su capucha porque siente la impostura, ambos viven en la órbita opusdeística.
La desafección de Carlos empezará cuando el "tío" ennoblezca el apellido añadiendo un de Balaguer que nada tenía que ver con la familia y aumentará cuando obtenga el marquesado. Confrontó a Santiago, hermano del founder ¿por qué estas grandezas?, "no te quejes y aprovecha la fama de tu pariente". Como el filósofo sevillano, otro que se queda aunque ve la hipocresía de usar la fe para progresar dineraria y socialmente. Insiste en frecuentar esa sociedad de las apariencias en la lo que se habla no coincide con lo que se hace.
Marina empieza estudios en Burgos, luego en Bilbao, donde tiene que trabajar en la administración de un colegio mayor para obtener unos ingresos que entrega a la dirección de su centro de agregadas. Interpreta el papel de la perfecta agregadita sonriente pero no está convencida. Disocia la mente del cuerpo y el cuerpo acaba vengándose desarrollando asma.
Volviendo atrás: cuando le llegó su primera menstruación no tenía ni idea de lo que le estaba pasando... en medio de la clase con 12 años se sintió como las niñas mártires de las biografías que leía. ¿Nadie se lo había contado? primero una amiga me habló, luego mi madre. Hace falta "descerebramiento" para no hablarle a tu hija de las cosas de la vida antes de que pasen. No dejan de asombrarme los descubrimientos de opuslandia.
Hacia el min 32:00 comparan la "prisión social" en la que Carlos se veía atrapado reforzada por casarse con una supernume y relacionarse solo con matrimonios supernumes y la "prisión psicológica y mental de Marina" que había internalizado la culpa si protestaba o se rebelaba.
En 1984 Carlos lanza la revista "Mirador" con prometidos apoyos financieros de Sancho Dronda, cajas de Ahorro y Luis Valls Taberner. Pero una vez que había despegado el proyecto, ambos lo dejan sin red. Why? no sabemos. Carlos Albás defiende en esta época la causa de Ruizma, el empresario roteño desfenestrado por el gobierno socialista a instancias opusinas sin duda, en 1983.
Se metió en un buen fregado: Albás apologeta del gaditano, denunció en la prensa a los hipócritas banqueros escrivarianos que habían dado la espalda al "hermano". Pecado mortal para un grupo que valora la discreción y la perfecta fachada e imagen por encima del amor a Dios y a las almas. Como han demostrado una y mil veces.
A Carlos le cayó lo más grande, no solo le dejaron sin capital y sin la red de contactos. Por consejo de las directoras la mujer lo abandona y se lleva a los hijos: no puede vivir con un hombre que ataca a la obra sacrosanta. Esta historia no me la sabía. Su propio hermano Luis acusa en la prensa a Carlos de mentiroso. El BREAKDOWN o colapso total.
Por su parte Marina, a pesar de haberse matado a trabajar en las residencias y así poder subvenir a sus necesidades, ¡está cargada de deudas! ¿cómo? le habían hecho contratar un empréstito de 27.000 euros en el Condal, imagino, yo pasé por lo mismo. De ahí mi prisa por las "opos". Como dicen: trabajas, les das tu dinero y les debes dinero.
Suficiente para echar el cierre, mañana o pasado, día de muertos, alrededor del día de muertos.
Ataques de pánico le asedian, no puede concentrarse, agotamiento de tanto trabajar, llora desconsolada y pierde el anillo de la fidelidad. Las directoras le dicen que es una mala racha, que la falta generosidad...(qué infierno destructor).
Acudió a un cura opus distinto al de su centro, que le aseguró que no estaba poseída y le aconsejó una psicóloga no institucional. La terapeuta le aconsejó que durante el fin de semana escribiera tranquilamente en un papel todo lo que se le pasaba por la cabeza. Entre otros, solo quería morir para descansar de una vez. Qué tormento.
Carlos y Marina se sintieron cada uno a su manera abandonados en la vida. En absoluta oscuridad. Carlos resucita con su particular cruzada por impedir la canonización del farsante, escribe al Papa, recopila info que envía a eclesiásticos reputados, les cuenta la persecución, abandono, ruina de los que dejan opus escrivae. También se entrevistó con undirector de Madrid que le pidió que dejara la "campaña" y él le preguntó si no se daba cuenta de que ponía en peligro la salvación de su alma.
Marina resucitó mucho más tarde, al estilo milenial. Entre otros recursos, la escritura de una obra de teatro. Dejó de ser la actriz de un drama compuesto por otro y empezó a ser la directora de su propia tragicomedia. La canción Believe de Cher la guió, le ayudó a desprenderse definitivamente del opus escrivae en forma de ex novio opusino que vió en una iglesia y al que quiso saludar, imposible, se ahogaba. Para que veamos lo difícil de dejar la red. Dejas de ser agre y no tienes mejor idea que buscarte un novio de la misma red: lo que te dicen.
Ella dejó que opus siguera su curso, es un Goliat imbatible. Le basta reconstruirse psicológicamente, ser ella misma, reconectar con el yo profundo. Carlos instaló su "tienda" en frente de la puerta y no paró de lanzarles diatribas en nombre de su honor perdido, de su familia perdida de todo lo que los escrivarianos se llevaron por delante. Dos generaciones y dos formas diferentes de sobrevivir y sobrellevar "la vida después".
Continuación del libro de Betty Clermont, "Neocatólicos y nacionalcristianismo en NorteAmérica" (2009)
La administración Nixon-Ford
La campaña presidencial de 1972 contribuyó a impulsar la causa de los neoconservadores —término utilizado inicialmente por los liberales para describir a aquellos de sus allegados que abandonaban sus posturas en política interna para adoptar una línea dura en política exterior—. El apoyo de Irving Kristol a la reelección de Richard Nixon rompió muchos de los vínculos que aún perduraban. Los conservadores tradicionales defendían la distensión y la contención; los neoconservadores, por su parte, abogaban por la confrontación directa y el uso de la fuerza militar. Entre ellos se encontraban colaboradores del senador Henry «Scoop» Jackson (demócrata por Washington) —un firme partidario de Israel—, tales como Paul Wolfowitz y Richard Perle, se pasaron al extremo derecho —o al Partido Republicano— en oposición al candidato del Partido Demócrata, George McGovern, quien abogaba por la paz. Indignados por lo que consideraban una tendencia liberal a mostrarse condescendientes ante el comunismo, así como por el auge de la contracultura y el movimiento contra la guerra en la década de 1960, los «demócratas de Jackson» adoptaron una política exterior agresiva; este fue uno de los elementos que ayudó a mantener unidos a los conservadores.
En 1970, los colaboradores de Nixon, Patrick Buchanan y Charles Colson, invitaron a Kristol a cenar con el presidente. Según los registros conservados por H. R. Haldeman, jefe de gabinete de Nixon: «En el Despacho Oval, después de la cena, la conversación se intensificó al abordar la situación general del país; se centró en la radicalización de un gran número de estudiantes universitarios, en la fuerza de los grupos nihilistas (en cuanto a su influencia, no a su número) y en cómo hacer frente a todo ello... Debo decir que Kristol no aportó gran cosa».
Kristol, sin embargo, tuvo mucho más éxito en el Ala Oeste durante la administración Ford.
Según el libro *Intellectuals and the American Presidency*, de Tevi Troy, a principios de la década de 1970, tanto Donald Rumsfeld como Richard Cheney cayeron bajo la influencia de Robert Goldwin —destacado discípulo de Strauss, estudiante de doctorado y, posteriormente, profesor—. Goldwin llegó a ser director del Public Affairs Conference Center en Chicago, una institución de orientación straussiana. Rumsfeld asistió a un seminario allí. En 1973, Goldwin se convirtió en el adjunto de Rumsfeld cuando el congresista aceptó el nombramiento de Richard Nixon como embajador de Estados Unidos ante la OTAN. Cuando Gerald Ford asumió la presidencia, Rumsfeld y su protegido, Dick Cheney, llegaron a la Casa Blanca como jefe de gabinete y adjunto, respectivamente. (Rumsfeld sustituía a Alexander Haig, el último jefe de gabinete de Nixon. Haig pasó a ocupar el cargo de Comandante Supremo Aliado de la OTAN).
Cheney también había sido asistente de Rumsfeld cuando este último se desempeñaba como asesor de Nixon. Goldwin también llegó a la Casa Blanca como consultor especial del presidente. La primera tarea de Goldwin fue organizar un pequeño seminario en la Casa Blanca para Ford y el personal superior. El académico invitado para el seminario inaugural fue Irving Kristol.
Kristol pronto comenzó a recomendar a neoconservadores para ocupar cargos en el National Endowment for the Humanities y en la Biblioteca del Congreso; se trataba de cuadros intelectuales que actuarían como vanguardia para guiar a las masas de la «Mayoría Silenciosa» de Nixon frente al enemigo de clase…
Según documentos que constan en los archivos de la Biblioteca Presidencial Gerald R. Ford, Cheney le escribió a Goldwin el 25 de enero de 1975: «Agradezco mucho recibir el material que me has estado enviando... Cualquier cosa por el estilo que llegue de parte de Kristol o de otros, me encantaría verla».
A continuación, Kristol subrayó «la necesidad política de fomentar una contra-élite conservadora» financiada, entre otros, por la Fundación Smith Richardson (Vicks VapoRub), la Fundación Earhart (petróleo) y el Scaife Family Trust (la fortuna industrial —petróleo, uranio y banca— de los Mellon). Por sugerencia de Kristol, Goldwin organizó seminarios para funcionarios de la administración, dirigidos por ponentes neoconservadores.
Cheney y Rumsfeld impulsaron la creación de una comisión paralela, denominada «Equipo B» (Team B), con el fin de cuestionar las evaluaciones de la CIA sobre la capacidad militar soviética. El informe del Equipo B, que planteaba una amenaza soviética en rápida expansión, resultó contener datos erróneos. El entonces director de la CIA, George H. W. Bush —quien había dado su visto bueno a la creación del Equipo B—, lo criticó más tarde, señalando que había puesto «en marcha un proceso que se presta a la manipulación con fines distintos a la obtención de estimaciones precisas».



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