CURA ABDUCIDO. ESPAÑA ENTRE DOS FUEGOS. ANTIMESITAS
Por muy cura que sea este no se ha dado cuenta de que no se trataba del crecimiento en ninguna virtud ni de mejorar, ni de te tienes que ganar la vocación...ni de que "es que no vives la pureza", que era MANIPULACIÓN y se agarran a lo que sea. Nunca, nunca, nunca serás lo suficientemente "bueno", nunca darás el nivel, pero no porque no llegues, puede que lo sobrepases y seas mejor que el cura y el preceptor. Pero nunca te lo van a decir. Se trata de tener a las personas en permanente sobresalto, dependientes de la opinión ajena que se presenta como autoridad divina.
Es una pena que siendo sacerdote a día de hoy no se haya dado cuenta de que era una red captadora y un rollazo pseudoespiritual, como hay tantos por el mundo, también dentro del catolicismo, pero que este es el que por desgracia nos tocó.
Tampoco ha entendido que "las experiencias" de la vida como él dice que tuvo una de adolescente las convierten en enfermedad para dominarte. Y te las van a restregar hasta los 90 años.
No le ha valido de nada ni su carrera civil ni sus estudios de seminario. Ejemplo de lo que hoy pasa con los hiperdiplomados. No sé como era hace un siglo, pero hoy ha dejado de significar.
Reconozco que si escucho este testimonio hace unos años no habría dado crédito de que se pudiera ser sacerdote y semejante "nivel Maribel", se nos enseñaba a tenerlos en un pedestal. Como si el Espíritu no se hubiera esforzado con la gracia del sacramento en este caso. Lo veo hiperdependiente de las opiniones.
ESPAÑA TIENE UN PROBLEMA Todo se paga, no se puede mostrar desacuerdos con el hegemon, gobiernan mafiosos en el mundo y acaba de caer una inversión multimillonaria energética emiratí en España. No sé el conjunto de la historia ni las reservas con las que cuenta España.
La fuente de la noticia es argelina. Relacionan el giro de Pedro en la cuestión del Sáhara con un negocio energético en marcha desde 2022 que se va al agua.
A pesar de poner buena cara a todo el mundo, las tortas nos llegan en forma de invasiones y rupturas de negocios energéticos. Qué desgobierno. No digo que sea fácil salir de esta, señales de "cierra la boca". No se puede mostrar humanidad cuando te juegas el suministro energético de tu país.
A todo esto las fronteras sin defender, las turbas entran y las narcolanchas llegan a las playas de Murcia cargadas de africanos, no hay manera de interceptar ni de frenar.
Por un lado, la empresa de energías renovables Masdar se ha retirado de la primera fase del proyecto de hidrógeno verde "Valle de Andalucía", un ambicioso proyecto valorado en más de mil millones de euros y liderado por la empresa española Moeve, y ahora busca vender su participación a inversores franceses y españoles.
Por otro lado, el grupo emiratí Taqa ha abandonado sus planes para adquirir una participación significativa en el gigante español del gas y la electricidad Naturgy, poniendo fin a unas negociaciones por valor de decenas de miles de millones de euros sin llegar a un acuerdo.
Los orígenes de estas maniobras se remontan a principios de 2022, durante la visita oficial de Pedro Sánchez a los Emiratos Árabes Unidos para forjar una alianza estratégica. Apenas unas semanas después de esta reunión, el presidente del Gobierno español dio un giro radical en la cuestión del Sáhara Occidental, alineando la posición de Madrid con la de Rabat. Fue a raíz de este acercamiento político, e impulsado por esta nefasta alianza contra los intereses de Argelia, que se produjo el intento de adquisición de Naturgy en la primavera de 2024.
Pero ante el grupo emiratí Taqa, Argelia —principal proveedor de gas de España, con casi el 30% de sus importaciones— lanzó un ultimátum contundente: cualquier adquisición por parte de Abu Dabi provocaría la interrupción inmediata del suministro de gas a la Península Ibérica (que representa aproximadamente 5.000 millones de m³ anuales transportados a través del gasoducto Medgaz, controlado en un 51% por Sonatrach).
Aunque Naturgy intentó calmar los ánimos alegando que ninguna cláusula contractual estipulaba la rescisión en caso de cambio de accionistas, esta postura no tranquilizó a nadie. Algiers se declaró dispuesta a llegar hasta el final. Ante esta firme determinación, el incómodo silencio de los Ministerios de Economía y Asuntos Exteriores españoles reflejó el palpable nerviosismo en Madrid.
Abu Dhabi no negociaba en nombre propio, sino que actuaba como el brazo armado de una estrategia doble: promover los intereses estratégicos de Marruecos y, al mismo tiempo, servir de intermediario financiero para facilitar la transferencia de activos energéticos clave en beneficio de grandes fondos angloamericanos como BlackRock.
Atrapado entre el riesgo de asfixia energética y la presión de su coalición, que exigía un "escudo antiadquisición", el desafortunado presidente del Gobierno español no tuvo más remedio que dejar fracasar la operación.
Valorada en más de 25.000 millones de euros —una cifra récord en España—, esta colosal transacción quedó finalmente archivada, sellando el fracaso estratégico de Abu Dabi frente a la firmeza de Argel.
Más allá de estos fracasos financieros, este doble revés energético pone de manifiesto el peligroso juego que ha estado jugando Pedro Sánchez.
Al sellar una alianza de intereses con los dos estados vasallos, los Emiratos Árabes Unidos y Marruecos, a expensas de Argelia —lo que había provocado la suspensión abrupta del tratado de amistad bilateral vigente desde hacía dos décadas—, el jefe del gobierno español creyó que estaba asegurando su apoyo político.
Las incógnitas que rodean el escándalo de espionaje de Pegasus , del que el propio Sánchez fue víctima, generan dudas: ¿fue su cambio de postura sobre el Sáhara Occidental un cálculo cínico o el resultado de presiones directas? En cualquier caso, Madrid está descubriendo ahora, a su costa, la precariedad de estas alianzas con actores estrechamente vinculados al eje del mal: Tel Aviv y Washington.
España se encuentra ahora en el punto de mira, y las filtraciones coincidentes indican que la abrupta retirada de Emirates del proyecto de hidrógeno "Valle de Andalucía" responde en realidad a instrucciones de la entidad sionista destinadas a castigar a Madrid y debilitar aún más su posición estratégica.
Resulta irónico este desvío diplomático. A pesar de la ciega alineación de Pedro Sánchez con las posiciones marroquíes respecto al Sáhara Occidental, Rabat y sus aliados no han escatimado esfuerzos contra España.
Por el contrario, las firmes posiciones de Madrid a favor de Palestina y sus reservas sobre la guerra estadounidense-sionista contra Irán han puesto finalmente al reino ibérico en el punto de mira.
Al intentar complacer a todos, Pedro Sánchez se ha aislado. España se encuentra ahora más vulnerable que nunca, atrapada entre la presión de Estados Unidos y la entidad sionista genocida, ambas con la mira puesta en el control estratégico del Estrecho de Gibraltar, y las ambiciones territoriales expansionistas del régimen de Majzén respecto a Ceuta y Melilla. Es una dura lección de geopolítica donde Madrid, tras sacrificar su alianza con Argel, descubre que lo ha dado todo sin obtener nada a cambio.
Tal y como veo a día de hoy y desde lo que sé, que te digan antimesita y te juzguen por ello es tendencia en todos los países sometidos al régimen de W.D.C. Se convierte la crítica a un país en racismo. Tenemos derecho a criticar a ese país y a cualquier otro. Ya está bien.
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