SUCESIÓN DE LEONES. MEDICACIÓN VETERINARIA

 

Amena historia de la Iglesia y el Papado que realmente no empezó tal y como lo entendemos hoy hasta el s. IV, "el obispo de Roma manda sobre toda la Iglesia católica esparcida por el mundo". La sucesión de los Leones más importantes:

León I, el que deutvo a  Atila, ,León III el que consagró a Carlomagno emperador, León IX el que perdió el control de la Iglesia de Oriente, León X el que padeció el cisma de Lutero por motivo de las indulgencias, debido a que se necesistaban fondos para la construcción de todas las maravillas arquitectónicas que podemos admirar en el Vaticano y vender trozos de cielo salió caró. León XIII el de la Encíclica Rerum Novarum, las cosas nuevas en referencia a la Revolución Industrial, desarrollo del capitalismo e injusticias anejas, movimento obrero...etc.

¿Unirá León XIV o bajo su pontificado habrá alguna ruptura como ocurrió con al menos León IX y León X? veremos.

Con Juan Pablo I estupendo, pone de relieve lo que hacían de él alguien bien diferente a su sucesor Juan Pablo II, no profundiza y tampoco está acertado, ni con él ni con Benedicto ni con Francisco. Pasa rápido  sobre los 3 últimos y no es lo mejor del vídeo.


Qué sorpresa Carmen Charo en la SER pero no figura la enrrevista en podcast, hacen un artículo,

Los han llamado a ella y al ex numerario de nombre ficticio por lo de la tortilla de pastillas sistemáti)ca cuando no bastaban los medios sobrenaturales (charla y confesión para doblegar) se usaban los medios naturales, medicamentazo de choque, estaba en la praxis habitual a lo largo y ancho del globlo. Aunque la Clínica defiende la profesionalidad de sus profesionales, todos muy profesionales al servicio del grupo coercitivo, porque si no estás al servicio de la coerción, la entraña del invento, es simple: te echan.

Además hemos convivido con esos médicos y enfermeras que implementaban las medicaciones, con las numes que arrastraban los pies, con auténticas zombificadas, algunas han quedado dentro, otras han salido y tantas familias españolas si quisieran, tuvieran ganas y les compensara podrían explicar el despojo de hija que recogieron al cabo de los años. Catherine Tissier y su madre ya lo hicieron.

Dicen en el art firmado por Laura Gutiérrez el cinco del cinco del veintiséis:

Juan (nombre ficticio) fue numerario del Opus Dei en España durante más de 40 años. Ocupó cargos de alta responsabilidad dentro de la Orden y, además de trabajar como maestro en colegio de la organización en Navarra, fue director de un centro para numerarios. Lo dejó hace casi diez años tras un proceso mental que le llevó a comprender que había estado atrapado por lo que Juan define como secta. "Me di cuenta de que estaba dando consejos a personas que eran súper dañinos. Era anularles como personas, llevarles por caminos equivocados y yo lo naturalizaba aun sabiendo que era falso", recuerda Juan. "En ese proceso es donde yo comencé a plantearme que el Opus era un sitio con unas características sectarias y decidí dejarlo porque realmente es muy dañino para la persona y para su salud mental",

En los años en los que Juan fue numerario del Opus acompañó a numerosos miembros de la organización con síntomas depresivos para que fueran tratados por médicos de la Orden en la Clínica Universitaria de Navarra. "Venía gente sobre todo de España pero también de otras partes del mundo, de Latinoamérica, a verse aquí", afirma Juan, que explica que todos los casos de numerarios con situaciones de crisis espiritual o de cansancio, "no se resolvían por una vía normal como un descanso, sino que se vehiculaban a través de la clínica". "Había un equipo de médicos, varones y mujeres, todos del Opus Dei y cortados con el mismo patrón, gente que actuaba en apoyo de la institución", relata. "También venía mucha gente derivada por psiquiatras del Opus en las ciudades donde había más numerarios, como Valencia, Murcia o Sevilla donde había como delegaciones de la cuarta planta de la clínica universitaria", señala este ex numerario.

Siempre aprendemos algo, "delegaciones" de la clínica en las ciudades con más miembros...psiquiatría nivel industrial. Una aplicación que no buscaba curar, sino reencauzar al elegido en la buena vía de la obediencia y sumisión, ceguera institucional y fanatismo. El ex nume no pudo más, manipulaba y se daba cuenta de que manipulaba, enfermó y dió el salto fuera del redil.


"Años después, cuenta Juan, consultó con algunos médicos sobre la potencia de estos fármacos. "Me decían que se utilizaban para dormir animales y que en las dosis suministradas a la persona la deja totalmente fuera de juego", cuenta y recuerda que el tipo de consulta que se hacía en la clínica "era muy rara". "No era tratar de resolver el problema de fondo de la persona que podía tener que ver con una situación de crisis vital o de cansancio, sino que se trataba de apaciguar o hacer que retornara al redil de la institución; y se utilizaba siempre la medicación".

El famoso "cansancio" por estar bregando en contra de los dictados de tu conciencia. Peor que subir un tres mil. Cansadísimo y agotador.

Carmen Charo pasó por varias ciudades, acabaron haciéndola directora contra su voluntad;

"Yo dije mil veces que no porque no me sentía capaz, porque en realidad dentro de la Obra nunca me he sentido bien, pero te van metiendo en la cabeza que es la llamada de Dios y entonces ahí, a los pocos meses de estar con esa responsabilidad, yo me rompí", relata Carmen.

Empezó a tener pesadillas de noche, y de día. "Eran unos ataques de ansiedad grandes que yo ahora identifico que era una crisis vital porque estás viviendo permanentemente dándote contra una pared, porque no te encaja nada de lo que te dicen, nada de lo que vives". Así estuvo un par de años hasta que la derivaron por primera vez a la clínica de Navarra. "Me medicaron, tomaba tres pastillas al día", recuerda. Pero no fue suficiente y tiempo después acabó ingresada en la cuarta planta de este centro hospitalario. Carmen está convencida de que la ingresaron porque explotó en la consulta en contra de todo lo que estaba viviendo. Los dos días se transformaron en dos meses. "Se trataba un poco de que me calmara y de que entrara otra vez en el carril de la vocación y de la obediencia", recuerda Carmen. "Ahí sí que me medicaron muchísimo, por lo menos por las noches", relata, "después de cenar a veces nos reuníamos con otra numeraria y no nos acordábamos de cómo íbamos a la habitación, de cómo nos íbamos a dormir". El control, explica Carmen, era total. A menudo recibía la visita de una numeraria que les llevaba cartas escritas por el fundador del Opus en las que hablaba de entrega y fidelidad. Carmen que no vio a su familia en 15 años recuerda cómo en todas las consultas siempre iba acompañada por algún otro miembro de la Orden. Juan, lo corrobora. "Nunca vi a nadie que fuera con algún familiar". De hecho, Juan explica que como acompañante se enteraba antes de los medicamentos que el paciente tenía que tomar antes de el propio paciente. "Yo alguna vez llamé al director de la casa de la que venía esa persona para contarle lo que nos había dicho el médico", explica, "eran consultas como del Opus al Opus y el paciente es la última persona que importaba en ese proceso".

Claro que no es fácil buscar ayuda fuera de la red, los numes no necesitaban médico y menos médico de la organización, necesitaban salir de allí. O sea descaminarse, "pecar y traicionar a Dios", se creen Dios y les hacemos creer que son Dios.




Comentarios

Entradas populares de este blog

LISTAS ATRASADAS DE MIEMBROS Y SIMPATIZANTES DEL OPUS Dei

HISPANIDAD. INFILTRADA EN RETIROS DE EMAÚS

Otra consulta memorable de Enrique Rojas, supernumerario del Opus Dei y psiquiatra de postín