PETRIFICACIÓN
Dicho hygiaphone lo habían creado ex profeso para los centros opus de mujeres, no es una rejilla como la de los confesonarios de iglesia, por cuyos huecos puede caber una mosca y te permite adivinar la silueta del cura. Con esta rejilla no ves nada, acabo de comprobar que se usaba en los locutorios de las prisiones, para hablar con las visitas sin verlas. Apropiado. Centro opus de mujeres, prisiones...coincidencias.
Había ido al cura a pedirle que el cura diocesano que daba clase en mi instituto dejara de hacer oficio de tercería, como se decía en el siglo de oro. Y como explicamos y vemos que es el papel de los presbíterios escrivarianos, recoger info, traer y llevar chismes. Información delicada, íntima, tontadas que pueden hacer mucho daño y que permiten utilizar como palanca los recovecos más íntimos de las personas, los secretos de las familias, penas y alegrías, debilidades y fortalezas, ilusiones y desilusiones que conforman lo más recóndito de cada uno de nosotros, que nos hace únicos y que no se debe de exponer precisamente porque somos personas no alcornoques.
En este caso el cura contaba los opus lo que pasaba y se decía de mí en el insti, con un tipo que era un acosador de libro, por cierto, y a contar en el insti lo que se decía y pensaba de mi en mi supuesta "familia".
Un grandísimo ptrío de una parte y de otra, me parecía estar en mi derecho de no ser vigilada y reportada a las directoras por aquel tipo que no calificaré por respeto al clergyman que lucía, no por otra cosa.
Yo había predicado a las supers que "opus no se entromente en la vida profesional de sus miembros", está en el programa de formación a las vocaciones recientes llamado B10, como tantas otras afirmaciones, papel mojado, mojadísimo. Tuve ocasión de comprobarlo entonces y después. Me querían quitar lo que me pertenecía por derecho, no por regalo ni enchufe de nadie, como ellos acostumbran a ensalzar enchufados y hundir desenchufados.
Y cuando el cura me lanzó el bufido dentro del confesonario me quedé petrificada, no sé ni cómo pude levantarme de allí. Jamás un cura me había hablado en ese tono. Los curas para nosotras eran seres de otro mundo, solo los veías en momentos litúrgicos, predicando, confesando, celebrando. Había que ir a abrirle la puerta de dos en dos. Nunca hablabas a solas con él y etc. Se les veneraba, solo "hablaban de Dios" y aledaños.
Así que aquel día de la virgen catalana ha pasado a la historia de mis "petrificaciones", me han ocurrido sucesos inesperados y sorprendentes que colapsan el sistema. Aunque ya no me pasa, han sido tantos los sucesos petrificadores que ya no me quedo petrificada, he asumido que la gente delicada y celestial puede ser lo más bruto de este mundo. Cuánta ordinariez.
Dicho y hecho. Ojalá salga bien el plan. Ojalá no hayan llegado todavía. Nos quedamos con la foto a lo HL.
Un destrozavidas subido a los altares. Bájenlo ya.
En 7:38, Catherine Tissier, la única que ha hecho lo que hay que hacer: denunciar trabajo esclavo
La primera vez que acudió un miércoles a la charla que daba "l'aumonier", el cura de la escuela, lo hizo por educación, "ya que me han invitado tres veces tendré que acudir", ya estaba en la rampa de salida para pitar de numeraria auxiliar con 16 años, y es que el plano inclinado, poco a poco, sin que te des cuenta, con suavidad, educación, buenas maneras. Se lo dijo a sus padres tras escribir la cartita: "soy del opus dei, mi familia ya no sois vosotros, es el od".
Catherine dice que siempre iban de dos en dos para vigilarse mutuamente durante el trabajo. Que se levantaban al alba y se acostaban tarde, sin tiempo para respirar.
En este documental se puede ver la residencia de chicos en Montreal, las genuflexiones en el oratorio, el director y toda la vida que llevan pisando moqueta y haciéndose el trabajador. Vemos los dos lados de la moneda: quienes todavía siguen en zombilandia y quienes ya salieron.
Lo que Gareth contó al Papa según National Catholic Reporter
Artículo sobre la Audiencia en NCR
Hablé extensamente sobre lo que antiguos miembros me habían contado acerca del funcionamiento del Opus Dei: cómo el grupo abusa de la legitimidad que le confiere la Iglesia Católica para atraer a víctimas desprevenidas. Detallé las acusaciones sobre cómo el grupo se dirige activamente a niños pequeños, cómo los prepara y manipula para que se comprometan de por vida a servir a sus intereses desde los 10 u 11 años, sin consultar jamás a sus padres. Compartí testimonios y documentos que lo respaldaban y me ofrecí a poner en contacto al Vaticano con personas involucradas en este tipo de manipulación que testificarían sobre estas acusaciones.
Comentarios
Buscan eso, que no reacciones, hacer daño petrificándote y luego otra pregunta tipo tercer grado o acusación y que cedas.
UN hdp el cura... donde es uno mas vulnerable
¿Que es HL?