Tejados de un lugar serrano

Se me olvidó ayer comentar lo de "callar las malas lenguas". No podemos caer en la ingenuidad de pensar que por callarnos, que es lo que quieren, van a dejar de hablar mal de nosotros. Yo era una numeraria modelo en lo que se refiere al cumplimiento de normas y encargos. Pensándolo bien me había convertido en una auténtica máquina de rezos, dar charlas y escuchar a las supernumerarias. Aparte estaba mi trabajo y otros líos. Era un ser bien extraño. Sin embargo, a pesar de cumplir a rajatabla todas las normas, ya sabéis que según ellos las normas aseguran el cielo, esto no fue óbice para que me "pusieran los cuernos", o "me dejaran con el culo al aire" frente a la sociedad cuando estimaron que no estaba haciendo las cosas a su gusto. Mi defecto fue sentirme libre, ser libre y empezar a pensar por mí misma. Esto es algo que no permiten. Puedes ser como te dé la gana, pero el sometimiento en el opus dei es esencial, y mi paradoja es que estando tan sumamente engañada como estaba, yo sí me creí lo de "salvar a la iglesia" a pies juntillas, no podían conmigo.

No podían dominarme porque siempre salía por peteneras y hacía las cosas no por quedar bien ante ellas, sino porque me había tragado todos los anzuelos. Había identificado fe en Dios con fe en Opus Dei sin ningún tipo de matiz. Pero como siempre he tenido muy claro que por muy santo que sea una persona como enseña la teología católica la distancia entre el creador y la criatura es abismal, me sentía libre sin serlo. Y pensaba que todos los criterios (dar todo tu dinero, pedir hasta para el autobús, no ir al cine, los horarios rígidos, las correcciones fraternas...) eran cosas divinas y que ese era mi camino en el mundo. Ni se me pasaba por la cabeza que hubiera otra posibilidad en la vida, ¡y vaya que si la había!

Lo que quiero decir con todo esto es que haga lo que haga el opus me calumniará. Lo han hecho siempre, como se dice por aquí "a todo el mundo le hacen un traje". Es decir, te ponen una etiqueta y con eso vas marcada toda la vida. Nadie del opus mira a los demás rectamente, por sí mismo, sin segundas intenciones, apreciando y juzgando libremente. Para los opusianos cada individuo es lo que los directores opinan de él. Y además no importa nada lo que han dicho y dicen. Si me hubiera parado un solo minuto a pensar en las barbaridades e insultos no habría conquistado mi libertad. Nunca habría salido del agujero en que estaba metida.

Muy bien Leydi por tu aportación, así me gusta. Lo tendré en cuenta aunque no te sepas el darwinismo. Y claro que distingo muy bien las actitudes en la clase, pero no pasa nada. Saldremos adelante, lo verás.

Ana Azanza
Posted by Picasa

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
Hola Ana,

Creo que dentro del opusdei hay personas que tratan con dureza a otras, no tomando en cuenta que quizá ellos también están de paso por el mismo. En lugar de regalarles a todos buenos pensamientos, ¿con qué cara van a vivir cuando ya fuera se juzguen a ellos mismos?

A mi me pasó el reconocer tiempo después que a alguien a quien había juzgado muy duramente, resultó ser un gran amigo, y de ahí aprendí que yo vivía cargando prejuicios muy pesados y que no era nada diferente a él.

saludos,

Leonardo Cantú.
Anónimo ha dicho que…
hola doña ana!!!!!

me eh quedado alucinada con mi uno
no me lo esperaba,por lo menos un 3 o 4 que eh exo los deberes,participo en clase,entregue el trabajo y los examens estan suspensos pero no para esa media que es un uno,

bueno doña ana

q pase un buen fin de semana y que descanse.

leidy

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