Tradiciones







Me voy a tener que acostumbrar:

mi destino es que me alaben en privado y me despedacen en público: ¡Humanidad!


Hoy hemos desenterrado en clase los "viejos demonios" de nuestra historia hispana. No pensaba que de unos muchachos que podían ser mis hijos iba a escuchar el mismo tipo de argumentos "explicativos" y defensores de las dos Españas que escuché hace dos décadas, y que probablemente Machado y Unamuno también escucharon incluso antes de 1936. Tenemos pendiente la catarsis nacional con este tema, no hemos arreglado las cuentas pendientes con nuestro pasado, y lo seguimos transmitiendo a las generaciones actuales.


Además el factor "religión" como elemento distorsionador de toda la polémica...


Todo ha venido a cuento de las diferentes culturas. Hemos encontrado un argumento etnocéntrico: "todo el mundo debería de comer jamón" y si un neozelandés viene a España el raro es él....


Es curioso como hemos llegado a hablar de Franco y de la guerra civil partiendo de las "procesiones andaluzas" como distintivo cultural:


Hay quien tiene mucha fe: las procesiones son una tradición que no se debe de perder, tengo que ir a ver la procesión de Albanchez de san Francisco de Paula. Me ha quedado claro.
Pero a la vez otros no entienden que se adoren a imágenes de madera,
y en medio están los que sin ser "nada de iglesia" se emocionan con las imágenes y no importa la figura del santo en sí, sino lo que representa. Particularmente viendo a la gente joven que normalmente está buscando juerga tan seria y trajeada.

De ahí hemos saltado a las corridas de toros, que deberían de suprimirse por su crueldad. Pero entonces otro alumno nos ha recordado los métodos de tortura utilizados para matar los pollos en el matadero. Y que el toro se defiende, mientras que el pollo no.


La polémica ha subido de grado. Es cuando me preguntan mi opinión sobre todo esto. Tampoco tengo tan claro que sea racional ni procesionar ni hacer corridas, pero forman parte de nuestra identidad, y lo que es más concreto, de nuestro producto interior bruto, el turismo. Además de que en una procesión si hay fe y sentimiento en los que la hacen eso es algo muy único. No me gustan los desfiles que no tienen nada que ver con los sentimientos de la gente ni con la historia del lugar, que lo mismo se pueden hacer en la avenida de Madrid que en la quinta avenida de Nueva York. El problema: cuando la gente no tenga fe ¿quién hará las procesiones? aunque por este rincón de Andalucía da la impresión de que tenemos cuerda para rato.


Cómo hemos llegado a Franco ya no me acuerdo. Pero he aprendido historia contemporánea:

Franco venía a Mancha Real a cazar y llamaban a todos los chiquillos del pueblo para utilizarlos en la cacería haciendo ruido y que salieran las perdices. Dos niños han hablado de que así lo vivieron sus padres. Franco dió de comer a gente por aquí. Al niño que me lo ha contado le he dicho: "sí, pero un jefe de estado debería de beneficiar a todo el mundo, no sólo a unos pocos".

He recordado dos películas: "los santos Inocentes" y "la escopeta nacional".

Entonces es cuando otra alumna ha contado el drama en su familia: su abuelo en un bando de la guerra y su tío abuelo en el otro.
Y otro que se lo llevaron para matarlo en Jaén, pero un pariente comunista lo salvó del paredón, y otro que su bisabuelo se cambió de bando refugiándose de noche en los nichos de los cementerios porque era donde no bombardeaban.
¿Cómo desenredar este nudo?

Comentarios

Isabel C ha dicho que…
¡Qué encanto de espontaneidad! Y que suerte tienes de poder disfrutarla, Ana.
Muy representativos los que no son "nada de la Iglesia", pero se emocionan con las imágenes (creo, que estos alumnos no se declararían ateos; en su mente, Dios=Jesús, Iglesia=curas. Jesús y las vírgenes siempre han ido por un camino y los curas por otro, para la esencia del pueblo andaluz).

El encontronazo (andaluces-clero), viene desde mucho antes de Franco. Con Franco sólo se agravó (si miras el mapa de las fosas que van saliendo, Andalucía gana).

Y el origen del encontronazo, antiquísimo. La Andalucía de latifundios y jornaleros (o "sin jornal" cuando se perdía la cosecha), se fue identificando con las imágenes (jesús y la virgen, sobre todo, pobres como ellos), que les permitían - sin que fuera pecado e implicase condena -, la caza furtiva o cualquier otra forma de buscarse la vida, incluso robar a los ricos, en el caso de los bandoleros.

La Iglesia, con ningún rey o dictadura defendió el derecho de los jornaleros a comer y alimentar a sus hijos (si además veían q a los latifundistas, les daban la comunión..., lógico q cogieran manía al clero; las vivencias se transmiten de generación en generación).

Y también es lógico que los "jornaleros sin derechos", no fueran como Franco, de derechas.
Anónimo ha dicho que…
very very good article !!!!

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