EL REY JUAN CARLOS Y EL OPUS DEI




No era yo entusiasta de nuestra restaurada monarquía. Pero este libro de Paul Preston que es muy "pro Juan Carlos" sin que me haya hecho fan de la familia real al menos sí me ha dado a conocer las dificultades, los toros que ha tenido que torear Juan Carlos para llegar donde está. Algunas cualidades ha demostrado, cosa que de su hijo no sé si vamos a poder decir lo mismo. La única contrariedad conocida del heredero es la de una novia que no les gustaba a sus padres, tampoco sigo la actualidad de la Zarzuela muy de cerca.


He aprendido mucho con este libro, por ejemplo sobre el tema Federico Suarez Verdeguer, cura numerario de los primeros al que conocí como profesor de historia a punto de jubilarse en la universidad de Navarra hace 20 años. Ya entonces supe que don Federico a parte de ser un especialista del siglo XIX español más ranciamente reaccionario, léase carlismo, Donoso Cortés y similares, era  el capellán real. Por tal motivo se desplazaba a la Zarzuela cada semana 1 ó 2 días en tren. Siempre me quedaba la duda de si es que no había más curas en la capital del reino que él para cumplir ese papel.

De lo que ahora me entero es que Federico Suarez ha estado ligado a Juan Carlos desde su prehistoria como rey, 1960.

 En 1948  se decidió que el nieto de Alfonso XIII se iba a educar en España mientras su familia seguía en el exilio, de cara a ocupar algún día el trono. Realmente desde los primeros tiempos de la dictadura de Franco hubo opusinos moscardoneando alrededor de los diversos pretendientes al trono. Jose María Pemán, el poeta gaditano, no sé si ya entonces era Opus, cuando el fundador visitó Jerez de la Frontera si lo era, se movía en el entorno de don Juan, el rey que nunca tuvimos porque Franco no quiso. Don Juan exiliado en Estoril fue ninguneado y toreado por Franco que es un gusto.
Pero estaba también el inefable Rafael Calvo Serer, este sí que ya era numerario y murió numerario, que en los años 40 rondaba al primo de Juan Carlos, Alfonso de Borbón.

Alfonso de Borbón, que se casaría con la nieta de Franco, permitiendo al dictador emparentar con la realeza

Ni siquiera el founder, aquel que nos enseñaba que el Opus Dei nunca se metía en política, seguramente contra su voluntad pero cumpliendo la de Dios, se libró de visitar en marzo de 1950 en Roma a don Juan de Borbón. Dice Preston que Josemaría reprochó duramente a don Juan que mantuviera a su hijo en Portugal. Según el hoy santo don Juan estaba mal aconsejado sobre la situación de España y le recomendaba que enviara al Príncipe a Madrid donde recibiría una educación patriótica. Las notas de Escrivá sobre esta conversación fueron remitidas diligentemente a Franco. Don Juan quería una educación católica para su hijo. Pero ahora viene lo mejor. 

¿En quién pensaba normalmente la aristocracia europea desde el siglo XVII para educar a sus vástagos? pues sí, en los jesuitas. Pero informado el Vicario general de la compañía Jean Baptiste Janssens dió órdenes categóricas de que se rechazara la propuesta pues la experiencia de la Compañía de Jesús en la educación de personajes regios había sido nefasta.

Y entonces apareció el Opus Dei.
Aquello de que el Opus Dei no va a acabar dedicado a la educación es todavía más mentira de lo que ya lo es hoy en día puesto que desde 1950 el Opus Dei puso mucho interés en educar a Juan Carlos.

En el entorno de Juan Carlos pusieron otros niños de ilustres familias. Todos ellos vivían en una especie de internado en el palacio Miramar de San Sebastián, hoy Donosti. Hay dos apellidos en ese entorno que yo he escuchado en el Opus Dei: Alvarez de Toledo y Benjumea. No sé más. Me ha llamado la atención la vida que llevó Juan Carlos desde los 10 años a toque de corneta, empezando con la misa diaria. No sé si se estilaba la ducha de agua fría, pero todo lo demás, ni un minuto libre, mucho latín, mucho sermón reaccionario, siempre clases, o deporte o rezos por la conversión de Rusia... es muy parecido a lo que hemos vivido los que hemos pasado la adolescencia y juventud en el Opus Dei. Así que comparto esa vida de internado con  Juan Carlos I. Por alguna foto que trae el libro, hay detalles en la decoración del "internado" que parecerían perfectamente un centro del Opus Dei.

Desde 1951 está el numerario Angel López Amo, un joven profesor de Historia del Derecho en Santiago. Primer fruto de la entrevista de Escrivá con don Juan, y en palabras de Preston "el comienzo de la fuerte influencia del Opus Dei en el Príncipe" p. 86. 

Curiosidad que atañe a Jaén: la hija de Franco se casó en 1950 con un señorito jiennense, Cristóbal Martínez Bordiú, que al final de los días del dictador intrigaría todo lo que pudo en contra de las aspiraciones de Juan Carlos a la corona. 

Federico Suarez aparece en escena cuando ya se ha completado la formación militar del futuro príncipe en las tres academias militares y se plantean que habría que darle algo "de universidad". Ya estamos en 1959. En principio el general Martínez Campos, que era una especie de factotum de don Juan en España, había hecho gestiones para que Juan Carlos completara su formación en la universidad de Salamanca. 

Pero entonces el entorno Opus Dei de don Juan, Fernández de la Mora, Florentino Pérez Embid, Rafael Calvo Serer dieron a entender que Salamanca era un lugar peligroso, lleno de estudiantes extranjeros y profesores de izquierdas. Mejor que Juan Carlos recibiera clases particulares con profesores seleccionados de las diversas materias. El berrinche de Martínez Campos que llevaba tiempo preparando la ida de Juan Carlos a Salamanca fue tan grande que dimitió de su cargo. Era evidente que otros influían más que él en el padre del futuro rey. En una carta don Juan le dice al dictador que se ha aconsejado con mucha gente de gran valor intelectual y patriotismo. Los mismos que le chivaron que le dijera al dictador que el plan de Salamanca había sido una improvisación y un "por su cuenta" de Martínez Campos. 

Y el dictador contestó que mejor si le ponían casa al príncipe en el Escorial que así estaría más cerca de él, y curiosamente como jefe de estudios encargado de supervisarlo todo Franco sugería a Federico Suarez.
Así que los Opus Dei estaban en las dos partes: presidiendo el consejo privado de don Juan, José maría Pemán más el resto de "pelmazos asesores" y con Franco. Por cierto José María Pemán fue seleccionado como "consejero mayor" porque se llevaba bien con Franco, o eso decía él mismo, así facilitaba las nunca buenas relaciones del pretendiente Juan de Borbón con la dictadura. 
¡Qué cursi era Pemán! irremediablemente cursi, poniendo en las cartas dirigidas a Franco "el perfume grato al Pardo que se requería"
Y de Federico Suarez el tutor de los estudios de Juan Carlos se sabía que además de historiador había luchado en la guerra civil en el Requeté carlista. Tutor del príncipe a propuesta de Franco, nada menos.
Otro opusino que también aparece en esta etapa juvenil de Juan Carlos es Laureano López Rodó, profesor de derecho administrativo en la universidad de Madrid, a cuyas clases asistiría. 

Además López Rodó tuvo un gran papel en el advenimiento de Juan Carlos como rey de España.

Ya en el 56 el numerario Calvo Serer participó en un mini complot con el marqués de la Ruiseñada para restaurar la monarquía en la persona de don Juan, pero los servicios secretos de Franco se enteraron antes que los conspiradores.  

Abortado el complot, hubo un falangista, Arrese que quiso obstaculizar la restauración monárquica y a tal efecto hizo un borrador de ley que presentó al caudillo. 

Entre ambos extremos, la monarquía con don Juan y el falangismo, apareció el "medio virtuoso" favorecido por Carrero Blanco: una ley de Sucesión para una monarquía autoritaria que asegurara el franquismo sin Franco. El jurisconsulto encargado de la redacción del borrador fue López Rodó. Dicen que Carrero Blanco se fijó en la eficiencia y capacidad de trabajo del numerario Laureano López Rodó y fue el comienzo de su ascensión a las alturas que no terminaría más que con la llegada de la democracia. 

¡Ah los buenos tiempos donde todos los numerarios dignos de tal nombre eran ministros o consejeros de reyes! Luego llegó la decadencia, está claro. ¿Qué hacíamos nosotros que no aspirábamos a tanto en el Opus Dei? el canelo integral...

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
¡Qué poca vergüenza! Unos iglesias, otros herencias. Tal para cual.

http://www.elpais.com/articulo/sociedad/Iglesia/inscribe/propios/miles/inmuebles/elpepisoc/20110711elpepisoc_3/Tes
kari ha dicho que…
Buen documento Ana,.Pues si la verdad sea dicha que la casita Real vive del cuento,de un jiro a la iglesia y otro al pueblo entre comillas,porque no les interesamos para nada.Para que sepais, si no lo sabeis, que en una ocasiòn hubo una comida en el parlamento español donde asistieron los reyes,cuando la gruerra de Irak,al entrar los reyes,habia una pancarta que la sotenian los de izquierda unida que decia,NO A LA GUERRA,cuando entro el rey,se acerco a ellos y les dijo porque no a la guerra yo soy militar y me gusta, entonces le dijo Anasagasti y porque no va usted o manda a su hijo??.La evidencia que no les importamos. Por tanto toda una parafernalia con los bautismos,las comuniones etc, Tambien abla el libro (LA VERDADERA HISTORIA DEL OPUS DEI) de la relaciòn casa real con el opus dei.Te preguntas Ana ¿que haciamos nosotros en el OPUS, para no llegar tan lejos en altos cargos?????????? pues te lo digo,el jilipollas,aùnque nosotros se nos encendio la bonbilla,y salimos con unas secuelas de odio hacia ellos que nos llevaremos en la muerte,.Saludos.
Anónimo ha dicho que…
y en zaragoza don jose juaqui sancho dondra de la hoy ibercaja

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