Misas de acción de gracias




Como dice alguien en su comentario ¡cuánta paranoia por Dios! soy de la misma opinión. Si no fuera por lo rematadamente mal que lo hemos pasado, las cosas opusianas son para no parar de reír de lo ridículas... La obsesión por el poder es algo de lo que es necesario reírse, como cualquier otra obsesión que lleva a la gente a hacer auténticas sandeces.

Lo del instituto es muy gracioso como lo preguntas Isabel ¿todos....? en el tema del mobbing nunca son todos, la mayoría de la gente, tiene cosas bastante más interesantes que hacer que dedicarse a amargarle la existencia a un compañero.

Lo que ocurre y esto es lo trágico, dramático o llámale X es que en este tema nadie puede "sacudirse totalmente" las pulgas y decir "no va conmigo". En realidad, bastaría con que uno solo de todos dijera abiertamente, públicamente, no por detrás, que eso ya me lo han dicho, "se están pasando contigo" para que ipso facto la movida se desintegrara.
De hecho se ha desintegrado bastante, pero la he desintegrado yo sola, con mis espaldas y con mi dinero. Que es lo que más nos duele a los ciudadanos que sólo tenemos nuestro trabajo para vivir.

El dinero que a mí me ha costado esta broma seguramente para muchos de mis compañeros sería una cantidad irrisoria: todo el mundo tiene ahorros, no hacen como yo tirarlo al abismo del opus dei, supuestamente a la iglesia católica por el bien de las almas. Si no hay ahorros están los padres, hermanos, la mujer o el marido. Pero en los tiempos en que me quitaron el sueldo me supuso bastante, porque prácticamente estaba recién salida de prisión y no tenía nada ahorrado. Y desgraciadamente "mi familia, bien, gracias."

Hasta cuando me cogí tres días por la muerte de mi madre, los que te dejan cogerte en estos casos, me llegó el correspondiente descuento en la nómina. Para empezar. Soy la típica que lo último que se me ocurre es faltar al instituto ni llegar tarde ni fumarme las reuniones que no me interesan. Es otra de mis características: doy la cara. Como nadie lo dice, pues ya opto por decirlo yo. Cumplo a rajatabla porque es mi manera de ser y no pienso cambiar, vagos hay de sobra en este mundo, así que un poco de variedad no viene mal.

Pero, a lo que iba: no se puede decir "no tengo nada que ver", estos temas salpican por doquier. Es un mecanismo muy fácil de poner en marcha, cuando están linchando a alguien y te limitas a "mirar" ya es suficiente para colaborar.

Hay gente que por lo menos no ha echado leña al fuego, pero son los menos. El que ha podido no se ha privado, de remover un poquillo las ascuas para que la cosa "arda alegremente". Por cierto: los curas primero. El colmo. Para que aprenda de una vez, que soy muy dura de mollera.

En principio cada guerra era por separado: la del opus dei en contra de la indómita y gilipollas numeraria que le ¡había dado por pensar!, y la del que no te puede ver ni muerta por muchos motivos, que el que los quiera saber están en cualquiera de las publicaciones sobre mobbing. Ambos ríos se encontraron ¡coincidieron! en mí.

No sé cómo ni cuándo se produjo el feliz encuentro entre "los hunos y los otros" que diría Unamuno. Ni idea. Pero se produjo y de hecho ahora ya, muchos años después del comienzo de esta historia, van de la mano públicamente. No se avergüenzan de seguir diciendo ambos lo mismo sobre mi persona. Comparten diagnóstico y tratamiento.

Cada uno por su lado debió de frotarse las manos desde la primera vez que entraron en contacto telefónico. Sospecho que debió de ser Maria José Puerto, numeraria con mando en plaza en Jaén, la que llevó las conversaciones con el otro bando. Y me encantaría ver la escena de cada uno por su lado colgando el auricular y diciendo entre sí: "Estás perdida muchacha". Los opus organizarían misa de acción de gracias porque una vez más se demostraba que el Señor está en todas sus batallas, y que "otros" harían gratis las engorrosas labores de dejar a una numeraria para el arrastre: sin dinero, en la calle, apestada de todos, y si puede ser depresiva para los restos. En fin que mi destino eran Los Prados. Y los otros, pues más o menos debieron de pensar igual: "si ni siquiera en el opus la quieren...¡viva viva y viva! esto es pan comido".
Pero el pan estaba un poco más duro de lo previsto y por eso estoy aquí hoy escribiendo.


Hay que ver la lata que les doy que les hago leerse a diario todos los rollos filosóficos y teológicos que les resbalan tanto a los "Hunos como a los otros" en su búsqueda de palabras para poder acusarme y llevarme a juicio. Es muy divertido, todo lo que se está tragando esta gente buscando entre los puntos y las comas de mis rollazos.

No han leído algo que les interese menos con más atención en su vida. Así que hasta mis perseguidores aprenden persiguiéndome.... ¿por qué les haré el favor de ilustrarlos? no se lo merecen...

Al ver el tamaño, importancia, perseverancia y trabajos que se han tomado todos ellos con el fin de echar por tierra a una humilde profesora de instituto en un pueblo de la ¿última o penúltima? provincia de España, saco mi propia conclusión: nunca más dejaré de tomarme en serio a mí misma. Debe de ser que merece la pena taparme la boca. He dicho.

Comentarios

Isabel ha dicho que…
Ana, me refería a si todos los participaban en el mobbing, eran adscritos al opus o algunos eran de los que llamo "simpatizantes" (sin papel firmado solicitando la admisión pero que se apuntan a lo que sea y a cambio... se les tiene en cuenta).

Creo que con estas cosas, no es necesario que se ponga de acuerdo con otro grupo (el riesgo innecesario siempre se evita, alguien se puede ir de la lengua y contar que han dado instrucciones).
Basta con que hablasen/hablen mal de tí, para los que te tengan manía o no tengan otra cosa que hacer, se apunten al carro y la bola se haga más grande desvirtuando la calumnia inicial.

Pero si del Opus partió que tu estabas loca, es indiferente que lo estuvieses o no, aunque fuese el diagnóstico de 20 médicos. Todos tenemos derecho al honor y a la intimidad.

Está penalizado en el Código Penal y tienes derecho a justicia y reparación.

Así en grueso existen dos penas.
- Una, para los que no están ligados por secreto profesional (sería tu caso).

- Otra superior, para los q están ligados por secreto profesional (al caso de Rojas), que sería también el caso de cualquier profesional que filtrase sobre tu salud (buena o mala, da lo mismo), sin tu consentimiento, a un tercero/s (sea del opus o de la Conchinchina).

Tu no estabas incapacitada, eras mayor de edad y debías dar tu consentimiento para que informasen a terceros sobre tu salud.

Que te acompañasen a la consulta no quiere decir que lo dieras. Y, si permitiste que en el acto de la consulta estuviesen presentes, creo que puede tener otro tratamiento en función de como se desarrollaran los hechos.

Pdta. no me he explicado bien, creo que la responsabilidad no es del Opus sino del responsable del centro o de quien partiese la violación de secreto.

A mí me parece que no se puede denunciar a Zapatero, si un español mata a un francés. Las responsabilidades se plantean contra los autores materiales y se pide o no, que se tire del hilo hasta donde se pueda en la responsabilidad intelectual (es el abogado quien debe decidir qué pide, en función de las pruebas y de como vea el panorama)y es el juez quien decide hasta donde llega la responsabilidad.

No termino de entender tantas denuncias contra el Opus a la vez que se dice que está lleno de buenos profesionales y gente buena y todo el mundo calla (lo habré dicho ya muchas veces).

¿Quién/es cometen las barbaridades?

Y otra cosa ... ¿Existe miedo al Opus o a personas concretas?
Pocos nombran a personas concretas e incluso hay pegas para nombrarlas.

Éstoy de acuerdo contigo en lo de mirar para otro lado (tampoco es lícito y también está en el Cdgo. Penal).
Anónimo ha dicho que…
Y eso de que algunos se leen tus rollos con puntos y comas....si hay algo que aprendi adentro del Opus Dei, fue a huirle a la perdida del tiempo....
Ana A ha dicho que…
Jo, Isabel, jamás se ha escuchado que nadie tocado por Opus se haya ido de la lengua y reconozca "que le han dado instrucciones".

Y sé positivamente que, incluso personas que ideológicamente nada tienen que ver, han hablado con ellos y con ellas a mis espaldas con el fin de preparar mi ruina.

Ahora mismo tengo presente a cierta persona que me la jugó de manera bastante rastrera que ni muerta reconocerá que se entrevistó con las opusianas, pero así fue.

No has dicho suficiente número de veces que no terminas de entender las acusaciones al Opus en general junto con las afirmaciones de que está lleno de gente buena y buenos profesionales... Por favor sigue diciéndolo
Necesitamos leerlo y escucharlo.
Isabel ha dicho que…
Anónimo, perdona si me equivoco, pero no creo que hayas estado en el Opus Dei como das a entender.
Si hubieras pasado por el opus, pienso que no hubieras escrito ese "adentro". Evidentemente, no soy infalible, ni siquiera un poquito sobrenatural.

Ana, también me he equivocado contigo y además acabo de ver una vez más lo bien que funciona el instinto de supervivencia y las secuelas - capacidad de reacción, por ejemplo -, que dejan las perversidades sufridas.

Quise decir, que creía que no existían conversaciones ni instrucciones, con otros grupos/personas que no fueran del Opus, pq no era necesario para hundir a alguien que se quisiera hundir.

Esto también lo repito: Enrique Rojas habló con mis hijos a mis espaldas y les dio instrucciones de como debían tratarme. No les dijo que era para hundirme (sino para "curarme"). En realidad eran para conseguir quitarme de en medio sin que nadie sospechase, pero se las dio y les pidió que no largasen (mis hijos no eran del Opus).

El padre de mis hijos mismamente, copiaba instrucciones dictadas Enrique Rojas para repetirlas con mis hijos y conmigo (escritas a mano por mi ex, están a buen recaudo). Este tío, q yo sepa, no era del opus (ni creo q lo sea, pero sí conocía al opus).

Sin embargo, si ha dicho que hizo todo lo que le dijo Rojas y que él no tenía culpa de nada (ligero matiz diferente, Ana).

Fíjate lo cerca que tenía el ejemplo y lo mal q ato cabos.

Repito, como dices que haga y como decía HP, que Escribá decía,

«no basta decir las cosas una sola vez, ni siguiera a los que tienen buena voluntad y la inteligencia clara, como ocurre con todos mis hijos y mis hijas. Hay que repetir cien veces la misma cosa: es la psicología del anuncio. Y aun así nos olvidamos» (Meditaciones VI),

A mis hijos, no les dijo el Opus que yo era una enferma mental, ni recibieron las instrucciones del escudito o las siglas, se las dio Enrique Rojas en persona, en vivo y en directo (ese tipo q habla del respeto a los padres, de la educación de los hijos y de la familia ... ese mismo) y las instrucciones que dictaron al padre de mis hijos, están copiadas en recetas de Enrique Rojas y no en papel impreso del Opus.

En tu caso, supongo que también daría las instrucciones que comentas, una persona física.

Hace poco nombraste a Mª José Puerto ¿?, pero la verdad no recuerdo si te referías a ella, en esto, tendría que mirarlo porque también diste nombre de enferma y acompañante fueron mal atendidas en el hospital por una enfermera (opus o casi opus) que pasó de llamar al médico de urgencias.

Por cierto ¿pusieron una queja o una denuncia?
Isabel ha dicho que…
Al volver hoy a las tantas, me encuentro con lo siguiente, "J", el chico de http://www.doctorenriquerojas.com que ha recibido el burofax de Enrique Rojas para que no diga que es falso que sea "catedrático de Psiquiatría de la Universidad Complutense", me dice en un correo, que ha recibido otro de una persona que le pide que abra una sección de víctimas, concretamente de un tipo de víctimas, de Enrique Rojas.

No sé que puede llevar a alguien a hacer tal petición. Si es una broma, no tiene ninguna gracia y si tiene información, imagino lo mal que lo ha tenido que pasar hasta que se ha decidido a enviar un mensaje.

El caso es que no puedo dormir aunque no tengo miedo. Me revuelve. Sólo tengo miedo a dormirme.

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