MUNDANIDADES

Esto es contar verdades. En qué mundo de locos hemos vivido. Reglamentar el número de bebidas en los aperitivos es no tener preocupaciones. Pelín pirados. Locura colectiva contagiosa. Así éramos y así íbamos todos detrás con la reglamentitis por voluntad de Dios. Me ha gustado mucho el artículo, escrito por un hombre que convivió con Alvaro Portillo y muestra su auténtica cara.
Así como las sugerencias que hace aquí y allí, de que probablemente Escrivá antes de morir ya había corregido la famosa carta de 26 de junio de 1975, o que él mismo habría empezado su propio proceso de beatificación. Todavía recuerdo como poníamos los ojos en blanco cuando se nos contaba en tertulias el "espabile" de don Alvaro de recoger hasta los algodones que había usado el dentista curando a nuestro padre.
 Lo dicho: los talibanes no están sólo en Afganistán. Ni los chiflados en las instituciones habilitadas. Hay que ver a parte del "piramiento", el miedo que generan y el respeto sagrado que les tiene todo el mundo.

Y este artículo laudatorio para un cura por guapo, alto, majete, cicerone de los españoles y aplausos a los buñuelos de su madre un poco lamentable. No sabía que este señor tuviera un chalé en Astorga sin declarar, según dice un comentarista. En todo caso, es aceptar el estilo Opus y las cosas que el Opus alaba como un rasgo más dentro del catolicismo: la belleza, la apariencia, la mundanidad, la hospitalidad, las relaciones sociales, el carrierismo, la sonrisa profidén. Un artículo más propio del Hola que de una publicación religiosa. Peor que el artículo es que Francisco no lo haya apartado. Está difícil, también para un Papa, poner por obra lo que se predica. Decir de un opusino cualquiera que "huele a oveja" es insultante desde su punto de vista además de incierto. No les gustan los animales por definición.

Y en este otro se destaca la sintonía del actual pontífice con el portavoz opusino de la C.E.E. Aquel que me sorprendió en Radio Nacional hablando de lo rico que está el jamón de su tierra extremeña. Hazte cura y llega alto para empezar ilustrando al pueblo por ahí. Son unos camaleones de cuidado.  Mucho ánimo con todos los opus colocados: A seguir vaciando iglesias a base de sectarios  y lobos disfrazados de oveja. Yo avisé, a mí que me registren.

Comentarios

Noelia Casanova ha dicho que…
Hasta en los lugares más inesperados nos encontramos con el Opus Dei. Incluso en la biografía del recientemente fallecido guitarrista flamenco Paco de Lucía.

Telva, 27/02/2014
Hasta siempre, Maestro
Recuperamos los fragmentos más emotivos de la entrevista que le hizo su hija, y nuestra compañera en TELVA, Casilda S. Varela.

A la noticia se le ha dado tanta importancia que aparece muy destacada en la portada de la web, justo debajo del logotipo y los menús. Está en un carrusel en el que se pueden hacer pasar imágenes mediante unas flechas situadas a izquierda y derecha. Bajo una enorme foto en blanco y negro junto a su hija Casilda, el titular: "Paco de Lucía, su entrevista más personal". Al pinchar sobre ella el enlace nos lleva al reportaje/entrevista mencionado anteriormente.


Vanitatis, 27/02/2014. Paloma Barrientos
La historia de amor de Paco de Lucía con la hija de un general de Franco
Paco de Lucía y Casilda Varela, su primera mujer, protagonizaron en los setenta una versión libre del clásico Romeo y Julieta, aunque en este caso sólo había rechazo por parte de la familia de la novia. Ella era hija del general y ministro franquista José Enrique Varela y su madre, Casilda Ampuero, pertenecía a la oligarquía de Neguri, vinculada al Banco de Bilbao desde su fundación y a la industria naviera. La mezcla genética de la señora del guitarrista era suficiente para que la boda fuera impensable, dado que su entorno se cerró en banda a la posibilidad de desposar a la joven con un artista. Un grande del flamenco que este miércoles ha fallecido de un infarto a los 66 años de edad.

La oposición a su relación venía por la rama materna más que por la gaditana del general, que murió en 1951 cuando Casilda era tan sólo una niña que no tenía edad para pensar en enamoramientos. No estaba escrito, pero lo natural era que la hija del ministro de Franco entroncara con una familia de noble apellido, ya fuera de su Bilbao natal o de Madrid, donde residieron más tarde en un edificio señorial de la calle Almagro. Los Ampuero tenían un ingente patrimonio a sus espaldas como para organizar una boda por todo lo alto, pero este despliegue no se haría si la joven aceptaba al guitarrista como marido. En aquellos años, que las niñas bien flirtearan con toreros y artistas de diversa índole no era del todo extraño, pero tan sólo se consideraban propios de los caprichos juveniles. Esos romances no podían acabar frente al altar. Incluso la misma duquesa de Alba mantuvo uno con el torero Pepe Luis Vázquez, pero en este caso el padre de la aristócrata dijo ‘no’ y ella acató.

(..)
Para que no hubiera problemas se casaron por la iglesia en Ámsterdam, donde el artista tenía numerosos amigos fruto de sus diversas actuaciones en los Países Bajos. De la familia Varela Ampuero no fue nadie.
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Una vez convertidos en marido y mujer se instalaron en un chalet de la colonia Mirasierra, en las afueras de Madrid. Se trataba de una de las zonas más exclusivas de la capital en los años setenta.
Noelia Casanova ha dicho que…
Público, Madrid, 03/01/2014
Gallardón renueva otro título de marqués concedido por Franco a un militar golpista
El ministro posibilita así que la tercera generación ostente una distinción que rinde homenaje a uno de los militares responsables del golpe de estado de 1936

En mayo de 1948 el dictador Francisco Franco aprobó la ley que restituía los privilegios jurídicos que la Segunda República había retirado a los nobles del país. A partir de entonces, el Boletín Oficial del Estado comenzó a llenarse de decretos con los que Franco devolvía favores a sus militares, a quienes concedía títulos nobiliarios hereditarios con exenciones fiscales.

Estos privilegios con la hacienda pública debían alcanzar hasta la segunda generación. Es el caso del general José Enrique Varela Iglesias, uno de los artífices del golpe de estado que propició el inicio de la Guerra Civil y el fin de la democracia de la Segunda República.

Varela, militar curtido en África, ocupó Cádiz con sus tropas el 18 de julio de 1936, un hecho que en democracia no ha servido para que se le retire el título de hijo predilecto de San Fernando (Cádiz), ni el de Marqués de Varela de San Fernando. Esta última distinción, concedida por Franco en 1951 a título póstumo, fue heredada por su hijo José Enrique Varela Ampuero y, ahora, tras la muerte del hijo en mayo del pasado año, la recibirá el nieto, José Enrique Varela Urquijo. Así lo dispuso el ministro de Justicia Alberto Ruiz Gallardón en una orden firmada el pasado 18 de diciembre y publicada ayer en el Boletín Oficial del Estado.

(...)
UN MILITAR GOLPISTA Y SOBORNADO
"En nuestra cruzada liberadora, las extraordinarias cualidades castrense del general Varela encontraron ancho campo y múltiples ocasiones de exteriorizarse", firmó Franco en el BOE del 1 de abril de 1951, una semana después de la muerte de Varela. "Es justo homenaje a su memoria y a la gratitud nacional que le es debida, con ocasión del aniversario de la victoria de la que él mismo fue eximio colaborador", prosigue el decreto.

Varela vivió un rápido ascenso en su carrera militar gracias a su participación en la Guerra Civil. Tras guiar algunas de las principales batallas de la contienda, fue nombrado primer ministro del Ejército. Aún así, su lealtad a la dictadura quedó en entredicho tras la aceptación de un soborno millonario. En 1940, antes del encuentro de Franco y Hitler en Hendaya, varios militares de confianza del dictador fueron sobornados por el gobierno británico para que evitaran la participación de España en la Segunda Guerra Mundial. El pasado verano, los Archivos Nacionales británicos desclasificaron cerca de 400 documentos entre los que figuraban los pagos gestionados por el servicio de espionaje a los militares próximos a Franco. El general Varela recibió dos millones de dólares.
Noelia Casanova ha dicho que…
Biografía en Wikipedia
José Enrique Varela Iglesias (San Fernando, Cádiz, 17 de abril de 1891 - Tánger, Marruecos, 24 de marzo de 1951), I marqués de Varela de San Fernando
Final de la biografía:
Fue uno de los treinta y cinco altos cargos del franquismo imputado por la Audiencia Nacional en el sumario instruído por Baltasar Garzón, por los delitos de detención ilegal y crímenes contra la humanidad cometidos durante la Guerra civil española y en los primeros años del régimen, y que no fue procesado al comprobarse su fallecimiento.8 9 10

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