MENTIRAS DESCUBIERTAS

Alegrón: el pontífice se hace eco de un lema que es nuestro desde el primer día. Los que ponen las cargas en los hombros de los demás y ni con un dedo las tocan. Así es, y lo dijo alguien superior a todos nosotros.

Nos cuesta sacar las verdades a la luz comparando textos, pero las sacamos al fin. Mentira tras mentira y otra mentira más. Eso de que los directores de los centros sólo mandan en la organización de los centros...qué gordísimo embuste
Me parece casi que estoy escuchando a Maria José Puerto indagando: conversas telefónicas con mi madre, entrando en contacto con el insti, mandando allí una nume para dar ejemplo, el cura opus del pueblo también metiendo la cuchara, y el otro, y el otro.... Qué Pinochos. Quitándote la ropa que te gustaba, dándote permiso para comprarte unos zapatos, ir a la pelu o ir a comer con una amiga...qué gente más embustera y sin escrúpulos. Y mandándote a "su" médico cuando les petaba.

Me entero a estas alturas de la evasión de capitales opusina, mediando alumnos del colegio romano. Verdaderamente llevamos doce años luchando en la oscuridad. No sabemos de la misa la mitad. Y que Liviéres es nume, pensé por su torpeza manifiesta, tenía que ser de menos categoría opusina. De vicario de una delegación a meter la pata de obispo.

Si las cosas no salen adelante no hay que echarle la culpa al tiempo, o la agencia estatal de metereología que lo "organiza". Nos bastamos solos para colaborar con las mentiras no diciendo todo lo que sabemos y guardando como oro en paño las sencillas realidades necesarias para aclararse de qué estamos hablando.
El que se ha puesto nombre de caña de pescar, o de programa de televisión española o de revista, no estoy segura, me parece un infiltrado.  O uno de esos más útiles fuera que dentro de los que el mundo está lleno.


ESPAÑA AÑOS 80


En las elecciones generales de octubre de 1982, cuando la crisis económica estaba en su apogeo, el PSOE obtuvo la mayoría en el Parlamento y Felipe González se convirtió en presidente del gobierno, puesto que conservaría durante los 14 años siguientes. Los centristas de Suárez fueron prácticamente barridos de las cámaras y sólo lograron 2 escaños. El PCE obtuvo 4, lo que suponía una humillante derrota que provocó la dimisión de Santiago Carrillo. A partir de ese momento, la política española seguiría la pauta del resto de Europa Occidental, concentrándose en torno al centro izquierda y al centro derecha, en este caso la Alianza Popular de Fraga (rebautizada PP en 1989), que logró un sorprendente 26,5R% de los sufragios.

Aquel mismo mes, pero a finales, llegaba Juan Pablo II a España. Masas de jóvenes movilizados por el Opus Dei en especial le seguimos y siguieron en cada paso que dió. Muchos pitajes y despitajes con el tiempo. Cosechón. Con descaro. Planteaban la vocación a todo el mundo, a la que era la primera vez que pisaba una actividad del Opus Dei. Lo viví en el autobús a Madrid, al famoso acto del Bernabeu. Claro, la "planteadora" de vocación a lo loco, llegó a dire de Asesoría Central. Lo llevaba escrito en la frente.

EL PSOE había hecho campaña con un programa populista y anticapitalista, que prometía, entre otras cosas, la conservación del empleo y del poder adquisitivo de los trabajadores, y también la salida de la OTAN. Sin embargo, una vez en el poder, González aplicó políticas de austeridad económica, inició el proceso de modernización (y más tarde de progresiva privatización) del sector industrial y de servicios español, y en 1986 derrotó a muchos de sus propios partidarios en un referéndum sobre la pertenencia de España a la OTAN, con la que antes no había estado de acuerdo.

Esos cambios de rumbo no le granjearon el aprecio de los antiguos socialistas, que veían como el PSOE se alejaba de su arraigada filiación marxista. Pero para un político cuyos apoyos esenciales radicaban cada vez más en hombres y mujeres demasiado jóvenes como para recordar la guerra civil, y cuyo objetivo manifiesto era superar el atraso de España –que venía afectando a la Península desde el final del Siglo de Oro y que era un tema muy debatido- la vieja izquierda constituía un problema, no una solución. Para González el futuro del país no estaba en el socialismo, sino en Europa. El 1 de enero de 1986 España, acompañada de Portugal, se integró plenamente en la CEE.

La transición de la Europa mediterránea fue el proceso más notable e inesperado de la época. España, Portugal y Grecia eran a comienzos de los 80 democracias parlamentarias, gobernadas por partidos socialistas. Salazar y Franco se apearon de la memoria.

¿Por qué? En España era la estructura política la que se había quedado muy atrás no la sociedad en su conjunto. El desarrollo económico de la última década franquista y la movilidad a gran escala, social como geográfica, habían cambiado mucho más de lo que suponían los observadores exteriores las perspectivas de los españoles. Los jóvenes impacientes por librarse de las constricciones de otra época, acogían con escepticismo tanto la retórica de derechas como la de izquierdas y las viejas lealtades no les conmovían.
La irrelevancia que tomarían los años 30 se refleja en la película “La guerre est finie” de Alain Resnais, cuyo guión fue escrito por Jorge Semprún.

A comienzos de los 80 la juventud española no tenía interés en el pasado reciente, había un rechazo manifiesto a los viejos códigos de comportamiento público del lenguaje, indumentaria y sexual. Las  películas de Almodóvar suponen una especie de tímido revés de 50 años de trasnochado régimen autoritario, un concentrado de las nuevas pautas contraculturales. Dirigidas desde una perspectiva ingeniosa y existencialista, sus tramas suelen presentar a jóvenes desconcertadas en situaciones de alto contenido sexual. “Pepi, luci, Bom y otras chicas del montón” de 1980 se ríen de las Elecciones generales cambiando la l por r.
Dos años después en “Laberinto de pasiones” y más tarde en “Mujeres al borde de un ataque de nervios” Almodóvar compendia una sociedad moderna que trata de sacudirse con desesperación el tiempo perdido.

Estos cambios los hicieron posibles conservadores hombres de Estado, tanto en Grecia, Portugal como en España. Suárez, Spínola, Karamanlis eran productos del sistema que ayudaron a desmantelar.
Víctor Pérez Díaz lo expresó así: “la transición requería de los franquistas fingir que no lo habían sido nunca y de las izquierdas fingir que seguían comprometidas con los principios tradicionales de la izquierda.”. Las circunstancias hicieron que muchos abjuraran de sus principios de la noche a la mañana, de ahí el espíritu apolítico y escéptico en los tres países que se observó en las jóvenes generaciones.
A los 3 países no les fue difícil integrarse en la CEE y en la OTAN, compartían el anticomunismo y llevaban años de negociaciones con Europa.

Para la mayoría de los observadores la situación de los desagradables regímenes de Europa mediterránea no se definía tanto por su bancarrota moral como por su anacronismo institucional. Sus economías eran parecidas en lo esencial a las naciones occidentales y estaban integradas en los mercados internacionales de dinero, bienes y trabajo. La clase media española moderó sus ambiciones  e indumentaria fijándose en directivos, empresarios, ingenieros, políticos de Francia, Italia, Reino Unido. Pese a su retraso las sociedades de Europa mediterránea ya pertenecían a un mundo en el que ahora aspiraban a entrar en igualdad de condiciones y lo que más favoreció la transición desde sus regímenes autoritarios fue la oportunidad que se les concedió para que lo hicieran. Las élites de esos países que en su día miraban hacia atrás, ahora miraban hacia el norte. La geografía había triunfado sobre la historia.


Comentarios

Anónimo ha dicho que…
El consejero y el consejo. Parábola.

http://www.eldiario.es/politica/Respuesta-Blesa-consejero-movimientos-tarjeta_0_310769702.html

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