LAS SAGRADAS APARIENCIAS

Ya me he enterado que el agregado valenciano al que rozan varios casos de corrupción, de momento sólo rozan, se va a cultivar caquis. Por lo visto es un producto del que la comunidad autónoma es exportadora.
Las malas lenguas dicen que se quita de en medio.

Y al fin cumplió su misión. Aquella para la que fue dejado "entre medias".
Si es como dice, ¿por qué se ha hecho una encuesta mundial? Yo no he sido la que le ha llamado "insulso niñato monseñor cantamañanas". No es mi estilo hacerlo ni de broma.

Dicen que la encuesta que el Papa envió para preparar el sínodo que ahora está teniendo lugar ha dado como resultado que a los jóvenes católicos las enseñanzas eclesiales sobre "los temas" de siempre, lo que en España entendemos cuando oimos la palabra "moral", les son ajenas.  No es consulta obligada HV de PVI para actuar en el mundo. Si no quieren seguir hablando al aire, o hablando simplemente al coro de hipócritas más cercano, tendrían que tomar tierra ya.
Por supuesto nada de eso ha salido a los medios procedente de los jóvenes católicos españoles. Me refiero a jóvenes católicos alemanes. Menuda publicación porno que los jóvenes se pongan a decirle a las jerarquías que pasan de ellos. Eso no ocurre entre nosotros. Y no hemos sabido nada sobre la encuesta lanzada por Francisco en las diócesis del mundo en lo referente a nuestro país.



El problem, los problems no se solucionan en dirección "la llamada al sacerdocio es un asunto de amistad con Jesús", ni citando a las congregaciones y los documentos.

Este David Berger lo mencioné en alguna ocasión. Fue cura, estudió en Roma y fue profesor de teología allí entre 2005 y 2010. Según él 40% de los curas católicos son homo. Al tiempor que la iglesia condena el pecado de la homosexualidad activa como uno de los más grandes. ¿Cómo es posible?
Contestación rápida, somos un dechado de hipocresía.

Berger dice:
A raíz de la cruzada de ISIS se ha vuelto a plantear la cuestión del significado de la religión en relación con elos derechos humanos con mayor crudeza. Concretamente en el tema de los derechos de lesbianas y homosexuales.
El teólogo David Berger


En nuestra cultura occidental tienen un papel las tres religiones que comparten su origen en Abrahan, judaísmo, cristianismo, Islam. En sus fundamentos y en su tradición las tres condenan el amor homosexual como "el pecado más grave", "deshonestidad", "aberración".
Las 3 religiones han contribuido en los últimos siglos a la demonización de la homosexualidad y a la persecución de los homosexuales.
Lo que no se sabe es que por ejemplo, el § 175 del código penal que condenó a los homosexuales a morir los campos de concentración nazis, estaba vigente todavía en los años 90 del pasado siglo. La iglesia católica presionó desde antes de 1945 y en las décadas que siguieron para que ese injusto párrafo quedara vigente tras el terror nazi. 
Se puede interpretar la Biblia y el Corán de manera científica y no homófoba. 
Una y otra vez oímos la objeción de que la iglesia no puede hacer otra cosa. Todos las sagradas escrituras condenan el amor homosexual. Pero desde un punto de vista científico  se puede desenmascarar esos escritos en los que se basa la discriminación como "hijos de su tiempo" y que por tanto no significan nada para nosotros.
Mientras los representantes más liberales de la religión intentan aclarar este punto, sin embargo parece que los puntos de vista de los intérpretes fundamentalistas son los más influyentes a nivel mundial. ¿Por qué?

La respuesta es relativamente fácil, visto desde el punto de vista teórico del poder sus formas de discriminación, que van de lo sutil a lo más brutal, favorecen claramente la estabilización del poder.
Cura católico: un perfil profesional hecho para los hombres homosexuales. 
Esto se ve bien en el caso de la iglesia católica. El catolicismo ha construido durante siglos la imagen del cura que le va como un guante a los hombres homosexuales: el cura católico no se casa por la obligación del celibato, vive en una sociedad de hombres. Las ceremonias festivas, "monárquicas", las vestiduras de los curas, que conforman el llamado catolicismo de opereta es increíblemente atractivo para muchos hombres homosexuales.





Por otra parte en los primeros tiempos los monasterios y los seminarios fueron refugios, espacios protegidos para los homosexuales: un joven que descubriera que era homosexual en la cultura católica no tenía más una salida, hacerse cura o monje. Si no quería contraer un matrimonio ficticio o quedar como "solterón empedernido". Los expertos dicen que esta situación ha conducido a que hoy alrededor del 40-50 % de todos los curas católicos sean homosexuales. 
Las relaciones homosexuales son peores que el incesto o la muerte
Al mismo tiempo el catolicismo demonizaba la homosexualidad. Incluso hoy bajo el supuesto amigo de los homosexuales que es el Papa Francisco, nada ha cambiando en la enseñanza de la iglesia. La demonización de la homosexualidad continúa como antes en sus formas más extremas. 
Hace sólo dos años en una revista católica recomendada por muchos cardenales se podía leer: mientras el sexo con el propio hijo, el asesinato o el sexo con animales son pecados mortales de los que el demonio se alegra, la homosexualidad es un pecado tan repugnante que da asco al mismo diablo. Lo decía Catalina de Siena, la primera mujer  hecha doctora de la iglesia (1970). 
Los cadáveres en la bodega cuidan de los empleados dóciles. 
Esta combinación de atracción para los hombres homosexuales y condena de la homosexualidad ha tenido como consecuencia que los empleados más estrictos de la iglesia vivan siempre con la conciencia de pecado. Bajo el peso del sentimiento de culpa uno se puede comportar de manera particularmente leal y obediente. Siempre se le puede reprochar: "Sabemos que tienes un cadáver en la bodega, por lo cual esperamos de tí una obediencia sin condiciones." En mi libro "Der Heilige Schein" "La sagrada apariencia" mostré lo extendido que está este mecanismo. La iglesia católica si quiere conservar íntegro su antiguo poder, debe atenerse a la demonizacón de la homosexualidad.

La iglesia católica debe, si quiere conservar su poder intacto,  seguir demonizando la homosexualidad.

David Berger fue profesor de teología en Roma (2005-2010). 

Comentarios

Ana A ha dicho que…
Este escrito de un antiguo agregado es fundamental para añadir la nota "homosexualidad en el Opus Dei"
http://www.opuslibros.org/nuevaweb/modules.php?name=News&file=article&sid=21600
NEO ha dicho que…
Me ha parecido muy interesante el articulo. Me gustaría comentar algunos aspectos contigo. Soy antiguo alumno de usted.
Ana A ha dicho que…
¿eres Alvaro? haz tu comentario libre y educadamente

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