DOBLE RASERO
No creo que esté tan claro que a Benedicto lo echaron por querer hacer limpia de encubridores. El sistema es el sistema. Recogido en documentos oficiales de la Iglesia, no sólo una práctica, sino negro sobre blanco puesto en papeles que eran de conocimiento de todos los obispos y que emanaban de Roma de "toda la vida".
La última vez que se atrevieron a especificar qué hacer con el crimen sollicitacionis del clérigo fue a principios de los años 60, el cardenal Ottaviani, uno de esos cardenales curiales que son los más temibles, por su amor a la ortodoxia y desconocimiento de una simple Declaración de Derechos Humanos. La iglesia católica todopoderosa e intocable en países como el nuestro "procedía" a cambiar al interfecto de parroquia sin avisar a nadie, mucho menos a la justicia. Pero los tiempos cambian y los imperios caen. No se me ocurre otra reflexión, a la vista de la avalancha de casos y procedimientos abiertos que tienen las diócesis en Australia, Estados Unidos, Canadá, Irlanda.
Y que conste que esta es la segunda navegación del asunto abusos, pues ya en tiempos de Juan Pablo II algunas diócesis norteamericanas tuvieron que inventar esconder el patrimonio para no caer en la ruina por las indemnizaciones dictadas por los jueces a las víctimas. No es de hoy.
El episcopado mundial lo reformó Juan Pablo II, el Papa del "opus dei" a su gusto, que ya sabemos cual es. Docilidad ovejuna a prueba de bomba, ortodoxia, clericalismo, chapado a la antigua usanza y un auténtico venero de trepas. Así que los comportamientos generales y tradicionales en estos temas se refuerzan. Opus Dei ha trabajado duro desde 1978 en adelante por una iglesia a su imagen y semejanza. Todo lo que había de "despejado" y "moderno" se lo cargaron, uno a uno, ya fueran teólogos desposeídos de cátedras, u obispos de la Liberación.
Pero el mundo gira y no hay mal que cien años dure. Si hasta hace no tanto un niño frente a un cura era "cantidad despreciable" y a un chico o adolescente católico no le estaba permitido quejarse del cura puesto que sus padres también católicos le hubieran dado un sopapo monumental, afortunadamente esos tiempos han pasado. Las cosas fueron así hasta ayer.
Y las últimas increíbles noticias, dos curas relativamente jóvenes de Francia suicidados, porque se levantaron sospechas de abusos: uno en Orleans y otro en Rouen, 38 años cada uno. No había proceso judicial en marcha. Clima terrible de sospecha se cierne sobre el clero, sí, cultivado y mimado. ¿Dónde estaban los valientes que denunciaban?
13 diócesis norteamericanas denunciadas por haber encubierto. Entre ellas Washington DC, la fiscalía actúa. Aquí se mantiene prudentemente al margen.
El Papa aceptó la dimisión del cardenal Wuerl a los 78 años este mes, había estado en la diócesis de 2006 a 2018. Su nombre está en el informe del gran jurado de Pennsilvania por encubrir entre otros a Mc Carrick
Por su parte un despacho de abogados de Minesotta ha publicado una lista de 263 curas de las diócesis californianas de Oakland, San Francisco y San José acusados de abusar. El despacho que representa a víctimas de varios estados, ha publicado nombres y fotos de los interfectos en un informe de 66 páginas. Cientos de niños atacados en esas diócesis según Jeff Anderson & Associates.
El obispo de San José ha sacado su propia lista de 15 acusados, el de San Francisco no se decide a hacerlo, y eso que serían 135 nombres según Jeff Anderson & Associates.
Pensar que los obispos españoles van a barrer la propia casa me parece iluso. Conociéndolos. Y más después de lo que contó el padre de Gaztelueta con los enviados de la conferencia episcopal que les visitaron. Voluntad nula de aclarar.
Ni siquiera ha habido avalancha de casos. Se está demostrando que todo esto sale a la luz donde hay un poder judicial fuerte, que funciona con independencia de los demás. Son los poderes civiles, laicos los que están obligando a la iglesia a moverse y cambiar. No funciona eso de creerse por encima de las "leyes humanas" y mirar con desprecio y por encima del hombro, es una gran falacia y en todo este desgraciado asunto se está mostrando bien.
Se me olvidaba decir que Ratzinger estuvo al frente de la Congregación romana donde llegaban estas tristes noticias del mundo entero, no tuvo que esperar a ser Papa para saber y hacer limpieza.
Pero eso no pasó, más bien se dieron mucha prisa en desposeer a teólogos como Leonardo Boff, Hans Küng o Castillo, todos personas de bien que no tocaron un pelo a un niño. Pero lo que decían molestaba en Roma más que los ataques a la infancia e inocencia.
Dobles varas de medir que muestran demasiadas vergüenzas clericales a la luz del día.
¡Qué dura es la verdad! tristísima en este caso, y nunca diremos bastante el contraste con las prisas que se dió Ratzinger en desposeer a Castillo de su cátedra de teología granadina y la parsimonia gastada en todos estos asuntos que tocan la vida y afectan de manera irreversible a las personas. Con traumas de por vida, y ellos a encubrir por comodidad y tradición.
La última vez que se atrevieron a especificar qué hacer con el crimen sollicitacionis del clérigo fue a principios de los años 60, el cardenal Ottaviani, uno de esos cardenales curiales que son los más temibles, por su amor a la ortodoxia y desconocimiento de una simple Declaración de Derechos Humanos. La iglesia católica todopoderosa e intocable en países como el nuestro "procedía" a cambiar al interfecto de parroquia sin avisar a nadie, mucho menos a la justicia. Pero los tiempos cambian y los imperios caen. No se me ocurre otra reflexión, a la vista de la avalancha de casos y procedimientos abiertos que tienen las diócesis en Australia, Estados Unidos, Canadá, Irlanda.
Y que conste que esta es la segunda navegación del asunto abusos, pues ya en tiempos de Juan Pablo II algunas diócesis norteamericanas tuvieron que inventar esconder el patrimonio para no caer en la ruina por las indemnizaciones dictadas por los jueces a las víctimas. No es de hoy.
El episcopado mundial lo reformó Juan Pablo II, el Papa del "opus dei" a su gusto, que ya sabemos cual es. Docilidad ovejuna a prueba de bomba, ortodoxia, clericalismo, chapado a la antigua usanza y un auténtico venero de trepas. Así que los comportamientos generales y tradicionales en estos temas se refuerzan. Opus Dei ha trabajado duro desde 1978 en adelante por una iglesia a su imagen y semejanza. Todo lo que había de "despejado" y "moderno" se lo cargaron, uno a uno, ya fueran teólogos desposeídos de cátedras, u obispos de la Liberación.
Pero el mundo gira y no hay mal que cien años dure. Si hasta hace no tanto un niño frente a un cura era "cantidad despreciable" y a un chico o adolescente católico no le estaba permitido quejarse del cura puesto que sus padres también católicos le hubieran dado un sopapo monumental, afortunadamente esos tiempos han pasado. Las cosas fueron así hasta ayer.
Y las últimas increíbles noticias, dos curas relativamente jóvenes de Francia suicidados, porque se levantaron sospechas de abusos: uno en Orleans y otro en Rouen, 38 años cada uno. No había proceso judicial en marcha. Clima terrible de sospecha se cierne sobre el clero, sí, cultivado y mimado. ¿Dónde estaban los valientes que denunciaban?
13 diócesis norteamericanas denunciadas por haber encubierto. Entre ellas Washington DC, la fiscalía actúa. Aquí se mantiene prudentemente al margen.
El Papa aceptó la dimisión del cardenal Wuerl a los 78 años este mes, había estado en la diócesis de 2006 a 2018. Su nombre está en el informe del gran jurado de Pennsilvania por encubrir entre otros a Mc Carrick
Por su parte un despacho de abogados de Minesotta ha publicado una lista de 263 curas de las diócesis californianas de Oakland, San Francisco y San José acusados de abusar. El despacho que representa a víctimas de varios estados, ha publicado nombres y fotos de los interfectos en un informe de 66 páginas. Cientos de niños atacados en esas diócesis según Jeff Anderson & Associates.
El obispo de San José ha sacado su propia lista de 15 acusados, el de San Francisco no se decide a hacerlo, y eso que serían 135 nombres según Jeff Anderson & Associates.
Pensar que los obispos españoles van a barrer la propia casa me parece iluso. Conociéndolos. Y más después de lo que contó el padre de Gaztelueta con los enviados de la conferencia episcopal que les visitaron. Voluntad nula de aclarar.
Ni siquiera ha habido avalancha de casos. Se está demostrando que todo esto sale a la luz donde hay un poder judicial fuerte, que funciona con independencia de los demás. Son los poderes civiles, laicos los que están obligando a la iglesia a moverse y cambiar. No funciona eso de creerse por encima de las "leyes humanas" y mirar con desprecio y por encima del hombro, es una gran falacia y en todo este desgraciado asunto se está mostrando bien.
Se me olvidaba decir que Ratzinger estuvo al frente de la Congregación romana donde llegaban estas tristes noticias del mundo entero, no tuvo que esperar a ser Papa para saber y hacer limpieza.
Pero eso no pasó, más bien se dieron mucha prisa en desposeer a teólogos como Leonardo Boff, Hans Küng o Castillo, todos personas de bien que no tocaron un pelo a un niño. Pero lo que decían molestaba en Roma más que los ataques a la infancia e inocencia.
Dobles varas de medir que muestran demasiadas vergüenzas clericales a la luz del día.
¡Qué dura es la verdad! tristísima en este caso, y nunca diremos bastante el contraste con las prisas que se dió Ratzinger en desposeer a Castillo de su cátedra de teología granadina y la parsimonia gastada en todos estos asuntos que tocan la vida y afectan de manera irreversible a las personas. Con traumas de por vida, y ellos a encubrir por comodidad y tradición.
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