JUDÍOS. CAPTAR VIUDAS

Me gusta Ayuso a mí pero no puedo votarla no vivo en Madrid.

Me ha encantado un libro  escrito por un amigo de la familia, cita a varios autores que son curas numerarios o asimilados. Mientras leía he respirado el ambiente de aquellos tiempos, cuando nos entretenían divinamente en la universidad con magníficas conferencias, todos éramos amigos y con un estilo familiar, cercano, trata de temas de hace 700 años, pinta lo que era España, la convivencia entre judíos y cristianos y cómo se rompió. 

Nada sospechoso este anzuelo y aquellos pasados de futuros traumas si te hacías amiga y familiar de la tribu. Hay personas a las que beneficia las relaciones con el escrivarianismo. Sin baches ni curvas ni misterios. El autor ha trabajado en instituciones financieras, actividad que nos gusta a todos, y se ve que aprovecha la jubilación para investigar y escribir sobre historia.

La lectura me ha llevado a toparme con ciertos opusinos del País Vasco, cuyas fotos muestran que es una gente estupenda y maravllosa, que no genera desconfianza, que hacen propaganda de sus coles y un padre y una madre no dudarían a primera vista en gastarse el dineral que hiciera falta por matricular a sus peques en Erain-Eskíbel.

Buscaba a un tal Visiers, autor de una tesis doctoral de 1998 sobre el Scrutinium Scriptuarium, importante libro de Pablo de Santa María, y me salió toda una familia en la que la que se contagió la gripe

Nicolás Visiers hizo la primera parte y un Martínez de Bedoya, la segunda. Este segundo apellido me retrotrajo a mis tiempos de cría  de club, coincidí con otra cría que es probable siga dentro del rebaño, como nume o ex nume, es indiferente.

Desconozco la afiliación pero es tan insulso el hombre en un cargo tan importante que puede...

Típico oratorio, aunque modesto en su decoración para lo que podría pasar, casulla azul claro solo apta para el 8 de diciembre, todo en la postura recuerda al gran modelo de presbíteros según nos recordaron el año pasado en el centenario de su Ordenación desde la diócesis de Zaragoza.  Este celebrante publicó un libro sobre Pablo de Santa María en 2002 en la editorial de su uni romana.


Así de dura es la vida, las maravillosas fachadas esconden patios traseros no tan agradables. No eran tontos nuestros padres cuando confiaron, ¿quién desconfiaría? has tenido que traspasar el umbral de un espacio, un lavado cerebral y unos cuantos años perdidos hasta toparte con el abismo y el vacío del amor que en realidad nos tenían a los pececillos: ninguno.

El libro se titula "Conversos", no me parece fácil hacer interesante un libro de historia medieval, una biografía de un personaje del siglo XIV. Lo consigue, aclara y explica de modo ameno la importancia de esa época, cuando en los reinos peninsulares se dió el giro desde la  convivencia pacífica con los judíos  al establecimiento de leyes y cortapisas que les abocaban prácticamente a la conversión.


Lo ha escrito viajando por los lugares donde vivió el judío converso Pablo de Santa María, pasó de  rabino erudito  a obispos no menos sabio, consejero de príncipes y Papas. Una vida que merece la pena conocer.

Transcribo las palabras de Sam, el amigo sefardí del autor, David Jiménez Blanco Carrillo de Albornoz, que le acompañó en las visitas a Burgos, Sevilla, Morelia, Peñíscola, Murcia, París tras la huellas del biografiado:

"Los judíos nos hemos enfrentado permanentemente al miedo intrínseco a nuestra situación, siempre llena de incertidumbre: al acoso de nuesros enemigos, y al peligro opuesto para la comunidad que supone la tentación de la asimilación para nuestras gentes. Esa es la lucha que asumimos paralelamente a la historia de los estados europeos y a la de una Iglesia católica que dejó atrás el gran cisma en la primera década del siglo XV, para enfrentarse un siglo más tarde a la reforma protestante. Los conversos españoles trataron de encontrar una renovada razón de ser en su nueva fe, a pesar de verse pronto discriminados por las leyes de limpieza de sangre. 

Los que no se convirtieron trataron de reconstuir sus vidas en otras geografías (Marruecos, Portugal o el Imperio otomano), manteniendo con orgullo y libertad su identidad y sin olvidar nunca su grandeza pasada en Sefarad, como han seguido haciendo hasta hoy mismo. 

La tragedia histórica que representa para los judíos la expulsión de España no es únicamente la desaparición de unas comunidades nacidas tras el exilio de Judea que siguió a la destrucción del segundo Templo en el año 70. Esas comunidades vivieron en la península con mayor o menos fortuna ¡nada menos que durante 15 siglos! La dimensión espiritual de lo ocurrido al final de la Edad Media en Castilla y Aragón es la de un absoluto cataclismo Quizás eso nos permita entender el estupor que causó entre sus discípulos burgaleses y castellanos la conversión de Salomón Leví" de la pag. 25.

En el posfacio en el que se reflexiona sobre la mezcla de la sangre judía con la sangre cristiana, puesto que la gran mayoría optó por convertirse ante el acoso iniciado a partir de 1391 con una memorable ataque a la judería sevillana. El ejemplo cundió y hubo eventos similares en Valencia, Toledo, Murcia...etc.

Mientras leía esta biografía me topé con la crónica de la periodista palestina Mariam Bargouthi En medio de la indiferencia general la barbarie israelí se está desatando en Cisjordania, o cómo hacer la vida imposible a una población para echarla de su tierra, no tirando bombas, sino acosando con los controles, ataques, reglamentos. Para llorar sin cesar, porque nadie se está haciendo eco de los malos tratos en Cisjordania. Judíos en este caso en la piel del opresor, buscando la limpieza étnica, ¿incapaces de convivencia?


El manual del perfecto opusino que nunca nos dijeron con esta crudeza, pero que era la realidad de lo que respirábamos y hacíamos convencidas de cumplir la divina voluntad, viene en Opus Iudei y se lo atribuyen a los Jesuitas, ni siquiera esos malos modos de captar las voluntades son inventados por Escrivá:

- Debe aconsejarle el usc frecuente de la penitencia en la que descubra sus más secretos pensamientos y sus tentaciones.

- Hay que inducir a la viuda a hacer donativos, aprovechando hábilmente la disposición espiritual.

- No se las debe tratar con demasiado rigor en la confesión para que no la aborrezcan, pues se puede perder su simpatía.

- Debe evitarse hábilmente que visiten otras iglesias o que asistan a otras fiestas religiosas, repitiéndolas con frecuencia que todas las indulgencias concedidas a otras órdenes están acumuladas en nuestra Sociedad.

- Hay que hacer que la viuda disponga de sus rentas a favor de nuestra Sociedad, para que de esta manera llegar a ser santa y hágasele concebir la esperanza de ser canonizada si persiste hasta el fin.

- Si no diera todos sus bienes en vida, debe procurarse ocasión, principalmente cuando esté enferma o corra peligro de muerte, para recordarle la pobreza de nuestros colegios y los muchos que están por fundarse, induciendo, con dulzura pero con fuerza, a contribuir a estos gastos si quiere entrar en la gloria eterna.

- Cuando se nos ofrezca alguna cosa, no se desperdiciará la ocasión de recibir.

. Lo que se dijo sobre las viudas sirve para los comerciantes, para los ricos casados y sin hijos, de los cuales la Sociedad quedará heredera si con prudencia se emplean los medios indicados.

Enlaza con ¿qué hacer con los expulsados? es decir, que los modos opusinos de tratar a quienes echan eran de uso corriente en el s. XVII, opus lo desempolvó cuando Sj ya no las gastaba de esas maneras. 

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