Recuerdos famliares


Me han enviado este belén de parte de alguien que disfruta mucho cada año componiéndolo y lo pongo aquí en su honor.

Alguien se sorprende o se alegra incluso en opuslibros.org de que ahora estén dejando a los numerarias mayores acudir a las casas de sus "viejitos" y de que con frecuencia los visitan.

Recordando distintas etapas de mi vida ahí dentro me vienen escenas muy contrapuestas en el tema de las relaciones de una numeraria con sus padres y hermanos.

En los primeros años de "vocación" este asunto es el que más te hace padecer. Ahora que vienen las navidades los asuntos familiares reviven...mis primeras navidades como numeraria y mis segundas las pasé en Pamplona. Tenía 16, 17 años, vivía como es naturalcon mi familia. Pero ya empezaba el Opus Dei a tironear para que pasaras las fiestas, fifty-fifty, con un pie con tus padres en la cena de Nochebuena y con el otro pie en el centro, porque el 24 por la noche había meditación a las 11.30 y Misa de medianoche en latín para las numerarias del centro al que pertenecías. No se podía ir con los padres a la parroquia como todos los años, ya empezabas a tomar tu camino de joven numeraria que se va como quien no quiere la cosa despegando de los suyos.

A veces en algunos centros de san Rafael, de gente joven, se organiza un triduo con las familias. Es decir, 22 y 23 hay una misa a las 8 de la tarde en el centro a la que están invitados los progenitores de niñas que van por el club. Y el 24 se pretende que todas esas familias, en especial las de las niñas que han pitado o van a pitar asistan todas a la misa de Medianoche en el club. Luego se sirve un piscolabis, se cantan villancicos. Una tertulia opusina un poco más agrandada para la ocasión y con la particularidad de que hay hombres y mujeres. Un momento que el Opus Dei aprovecha para recortar posibles recelos en los padres sobre la "vocación" de sus hijas... Los trucos los tienen todos... y  les funciona bastante bien, porque allí se conocen los padres de las niñas pescadas entre sí, van supernumerarias también para hacer buen ambiente.... Forma parte del dorado de píldora, no recuerdo si mis padres llegaron a asistir a esa Misa de medianoche en el club Isaba. Hubo otras ocasiones de rozarse con ellos y hacerles tragar....aunque en mi familia para mi desgracia no hubo desconfianza ninguna hacia el Opus Dei. Se fiaban plenamente, una ignorancia supina que hoy por hoy me doy cuenta otras padres no compartían. Con esta gente hay que saber nadar y guardar la ropa. Es pura estrategia de supervivencia que nosotros no tuvimos.

Luego vinieron mis primeras navidades viviendo en el centro, navidades agridulces. Por un lado la lejanía de mis padres fue un trago, supongo que ellos tampoco lo pasaron demasiado bien sin su hija. Por otra parte yo acababa de llegar a un nuevo país, un idioma que no dominaba, otras costumbres.... era difícil pero mi gusto por la aventura y el riesgo no sé si me salvó o me llevó más al hoyo. De todas formas en aquellos años juveniles se nos daban muchas platicas para combatir el normal cariño a nuestras familias. El ejemplo a imitar en este caso era nada menos el Niño Jesús que se "perdió" voluntariamente en el templo, y cuando María y José, dos santas personas se desazonaron buscándolo y al final lo encontraron se les respondió con aquellas misteriosas palabras. "¿por qué me buscabáis? ¿no sabéis que debo ocuparme de las cosas de mi Padre?". (Lc 2., 49).

Todavía no me he apuntado a un curso de exégesis bíblica y desconozco que dicen los estudiosos de la Biblia sobre este pasaje de Lucas, el más ilustrado de los evangelistas. Pero al Opus Dei no le interesan para nada los orígenes, momentos, referencias de los pasajes, usos literarios....en fin el estudio científico del asunto que en lo que atañe a la Biblia existen kilómetros de libros sobre ello. Nos hacían siempre la misma lectura interesada: teníamos que seguir el ejemplo del Niño Jesús que hizo sufrir a sus padres, dos personas bien santas, por ocuparse del templo. siendo en este caso el templo, el Opus Dei en el que estábamos. Tambén les funcionaba de maravilla la estrategia. Si el Niño Jesús les hizo eso a dos santos, ¿cómo no íbamos  a seguir su ejemplo con nuestros padres, pobres seres corrientes sin vocación al Opus Dei y con no demasiado interés en la búsqueda de la santidad?


Pienso que más de una no resistía estas pruebas de desafección. Cuando una se va de casa con alguien a quien quiere, es libre, es una elección. Pero realmente ¿con quién nos habíamos ido y por qué? a sufrir, sacrificarnos, trabajar gratis, ninguna diversión (con 20 años), todo exigencias monjiles y sectarias. Y prohibición expresa de querer a nadie.... ¡vaya parque temático!

Son rupturas que te van separando de tu familia, no los ves, no vives con ellos las fechas ni los acontecimientos familiares, no sigues el hilo, no te enteras de las pequeñas batallas cotidianas...la vida pasa, ellos cambian, tú cambias....muchas ex numerarias se encuentran al cabo de los años con que son perfectas desconocidas para su familia y viceversa. Eso tiene una tela.....muy difícil de explicar. Ser un marciano para todo el mundo tiene un pase, pero serlo para tus padres y tus hermanos, no lo tiene...es una sensación de enajenamiento exagerada. Te das cuenta de que debes empezar de cero tu historia.

Pero no pasaron demasiados años, cuando volví a Pamplona y pude vivir la otra parte de la historia de las relaciones "numerario-paternas". No sé como no caí entonces del contraste. En un centro de numerarias en el que aterricé había concretamente una numeraria que rondaría los 50 entonces, Esperanza Redondo se llamaba y se llama, que pasaba la mitad del tiempo con sus padres ancianos. Ella vivía en Alfonso el Batallador y sus padres en Serafín Olave, unas dos calles más lejos. La mujer iba y venía constantemente entre las dos casas.  Los veranos solía pasar varias semanas con ellos en la casa del pueblo cerca de Astorga. No paraba en su ir y venir. Esto sentaba mal a alguna que me llegó a recordar a propósito aquel dicho: "si fueras gallina que pocos huevos recogeríamos." Y así he conocido a muchas numerarias de cierta edad. En Jaén había dos Marisa C. y Carmen P. que esas vivían directamente con sus respectivos padre y madre, y acudían lo imprescindible al centro, para meditación, círculo, charla, confesión y poco más. Loles era la que iba y venía, tenía a sus padres a dos minutos.

Si cuando éramos adolescentes nos hacían pasar la vida en el club, a la vejez, vuelven las numerarias a vivir con sus familias.
¿No es para volverse loco? ¿Por qué nos hacían sufrir tanto de pequeñas si luego tantas numerarias acaban "cuidando a sus padres"? te vuelves la chacha gratis para todo el mundo. La chacha gratis del Opus Dei de joven, la chacha gratis de tus padres y hermanos que te ocupas de esa engorrosa tarea de cuidar ancianos. Pero todo gratis, eso es fundamental y es la gran ventaja que le sacan ambas partes, Opus Dei y familias, a las numerarias.

 Y lo que sin duda ninguna tenía pensado mi querido hermano como destino de su tonta hermana.

Ese es el destino para las mujeres de este adelantado de su tiempo que fue Escrivá: la mujer  esclava, sin intimidad, sin privacidad, sin desarrollo de su personalidad, de su afectividad, de su parte intelectual, de su propia vida. Al servicio de todos, sin opinión y sin nada que decir porque todos los demás deciden por una.
Y además el propio trabajo no te trae ningún beneficio sino que engrosa los diferentes capitales, ora los del Opus Dei que no paga nunca muchos trabajos internos, ora las herencias familiares que se espera engrosarán también el capital opusiano a la muerte de los viejitos a los que cuidaste....

No necesito que me hablen de la condición de la mujer en Afganistán...

Comentarios

Carmen ha dicho que…
Pues algunas numerarias, dependiendo del número de hermanos que tenga, de la situación "depresiva" en la que se encuentre, del patrimonio familiar, NO VIENEN TANTO, aunque sus padres estén enfermos o mayores. Mi hermana numeraria, cuanda venía a ver a mi padre enfermo le pedía a mi madre el dinero del billete del ave. Mi madre, que andaba pasando apuros económicos no le decía nada hasta que un día explotó.
El Opus Dei tiene muy estudiadas las circunstancias de cada numeraria, de tooooooda su familia, de su situación económica, etc. etc. Y autorizan a unas lo que niegan a otras.
Como también tengo familia en el opus dei por parte de mi marido veo que es muy diferente cómo actúa mi cuñada, también numeraria. Primero mi suegra no es del opus dei, mis padres si lo eran, segundo mi suegra tiene dinero y patrimonio, mis padres no, tercero son 4 hermanos y ella la única mujer, le toca mucho más que a sus hermanos varones. Nosotros somos diez hermanos de los cuales 6 mujeres para repartirse las tareas.
De todas formas aunque haya diferencias coincido plenamente con todo lo que has escrito.
El Opus Dei busca su interés por encima de todo y las diferencias hombre-mujer, numerario-numeraria son alucinantes. Se pasan la vida controlando a las familias, recopilando información por aquí y por allá. Si en una familia hay varios fieles de la Prelatura deben recomponer puzzles casando la información que reciben de la charla fraterna de unos y de otros.
Me tengo que animar a escribir esos "Recuerdos familiares" y mi vida en el opus dei. Hay cosas que aunque pasen los años no se olvidan y pueden ayudar a la gente, por lo menos a tener información de dónde se meten.
Tu lo haces muy muy bien.
Gracias Ana y ¡¡FELIZ NAVIDAD!!
Libertad ha dicho que…
No sé en tu época dentro, pero en la mía-más reciente-no consiguen que vaya ninguna familia el 24 de Diciembre por la noche al centro.
Esto pasa en centros con mucha o poca labor,en ciudades grandes y pequeñas.

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