martes, 3 de mayo de 2011

Enrique Rojas "mi enferma querulante"

Juan Pablo II murió convencido, que sepamos todos, de que Marcial Maciel era un gran servidor de la iglesia,  y si alguna queja le llegó, no se dió por aludido.


Ana, tenía pendiente contestarte al significado de "querulante" (palabra que no viene en el diccionario),
 
"Querulante", querellante, litigante... En el argot judicial, se utiliza para la persona que pone pleitos por cualquier cosa, recurre... da trabajo a los jueces.
 
Es un perfil que no gusta a la Administración de Justicia. Los jueces tienen mucho trabajo y no quieren pleitos por tonterías. Y, como en su´día en los Juzgados de Majadahonda, se consideraron como "simples manifestaciones por mi parte" (es decir, "tonterías"), las denuncias por las amenazas que recibí durante meses, con un 3er intento de internamiento psiquiátrico (aunque el ex no amenazaba con el "intento" sino con el "internamiento" directamente), aunque finalmente se llevó a cabo el intento por las mismas personas que habían organizado los dos anteriores, - Enrique Rojas y el entonces marido, Juan Cantero Caba -, Rojas, que conoce esto, intenta retomar por ahí porque su experiencia le dice que siempre existen agujeros para él.
 
El problema que tengo y he tenido siempre es que no considero cualquier cosa ni "tontería, denunciar intentos de internamiento psiquiátrico que se llevan a cabo con trampas, sobre una mujer sana (aunque sería indiferente porque Rojas no me vio previamente para saber si estaba para internamiento o no y sea el mayor acto de terror que puede realizar un médico).
 
En psiquiatría forense, "querulante" tiene otros significados. Se define así a la persona que padece un delirio que le lleva a poner denuncias falsas (es el que denuncia inventando los hechos). También puede considerarse como un estado de la "paranoia crónica" (todos están contra mí), teoría que suele aplicarse cuando alguien denuncia una trama (de ahí que los abogados recomienden que las tramas ni nombrarlas, buen consejo cuando la trama no se puede probar y se sabe  que el juez no la investigará).  
Y también se conocen como querulantes a quienes tienen un concepto idealizado de la Justicia y se arruinan en pleitos intentando que se haga justicia con su caso. Quizás yo tenga ese concepto idealizado de la Justicia, porque sigo pensando que la Constitución dice que todos somos iguales ante la ley. Aunque lo uno no quita lo otro. No estoy denunciando "una tontería", sino unos hechos que ponen de manifiesto un método, hábitos y estructura, por los unos sin escrúpulos, pueden conseguir que se quiten de en medio a los ciudadanos/as que les resultan molestos.
 
Con "las llamadas" de Enrique Rojas denunciadas por el Dr. Poveda y su declaración, ha quedado mucho más claro "la tontería", que me llevó a la ruina pero sobre todo a la injusticia total en los juzgados que me tocaban, los de Majadahonda. 
 
Enrique Rojas, eligió la palabra propicia para hablar con Poveda. Pienso que pretendía que inconscientemente, el Dr. Poveda la hiciera suya y la soltara en la Sala (técnica utilizada por la abogada de Rojas, Mónica Francés - en mi opinión, abogada no hábil, sino lianta, aburrida y pesada, que al igual que Rojas, piensa que por "ser vos quien soy y el resto de participantes muchos menos inteligentes que ellos" se admitirá finalmente todo lo que diga).
No sé si al final alcanzará su objetivo. Por el bien de la democracia y la abolición en la práctica de esta técnica tan ancestral que todavía sigue siendo efectiva, espero que NO lo alcance, aunque a lo largo del juicio en ocasiones, ha conseguido que el juez hiciera suyo el concepto, dando por cierto hechos no veraces que se presentaban a mis peritos como ciertos,  incluso cuando habían declarado lo contrario los propios testigos de Enrique Rojas, además de estar documentados con anterioridad por Rojas y su abogada, también en contrario. Creo que esto sucede porque al juez le llega un cúmulo de información en el acto del juicio, que no tiene de procesar y analizar en ese momento. 
 
Como el juicio está grabado, supongo que Su Señoría revisará la grabación antes de dictar sentencia.
Espero que la suerte me siga acompañando y se subsanen errores (o lo que sea que se haya dado en mi caso). Como siempre, de la fiabilidad de la palabra de Enrique Rojas dan muestra las fotos adjuntas a esta entrada.
 


 

4 comentarios:

Isabel C dijo...

Ana, gracias por la entrada.

Vi un vídeo de un obispo o un ex sacerdote que fue con su obispo a Roma a denunciar personalmente, porque a las cartas y denuncias por escrito no hacían caso - y cuando Ratzinguer estaba en la Doctrina de la Fe denunció ante él a Marcial Maciel -.

Ratzinguer les dijo más o menos, que ese tema no se podía tocar, que ya sabían de la relación de cariño y/o amistad que unía a Juan Pablo II y Maciel.

Cuando pueda busco el vídeo, es una entrevista de tv y circulaba cuando circulaban los vídeos de los hijos de Maciel, de las entrevistas en tv.

Isabel C dijo...

No sé donde he echado el comentario (le daría a enviar sin acabarlo), Ana, no entiendo como Juan Pablo II murió convencido que Maciel era un fiel servidor de la Iglesia entonces ¿por qué lo prejubiló anticipadamente?
Pensaba que había sido Juan Pablo II quien retiró a Maciel del ejercicio de la profesión ¿no?
He escrito eso en mi blog, si está mal ya me lo dirás (de todas formas, lo de no darse por aludido, para mí es encubrimiento).

El Rojas tampoco se daba por aludido cuando lo requería el Colegio de Médicos, ni sus monaguillos cuando se les requiere informe y a los 13 años aparecen en el juzgado jurando y perjurando.

Isabel C dijo...

No sé si he perdido el comentario, este es el vídeo,
http://www.youtube.com/watch?v=zuv7WUdMVdQ

Estaba equivocada. Creía que lo había cesado Juan Pablo II, pero no. Ni siquiera lo cesó (y eso que confiesan que recibían denuncias desde el 98, vete a saber desde cuando las recibían, leí que a Maciel se le empézó a denunciar en el 56).
Por el vídeo entiendo que JPII, se oponía a que hicieran algo.

Hay un comunicado de la Sede que dice que lo invitan a renunciar a cualquier ministerio público "por delitos reservados a la exclusiva competencia del Dicasterio” y que,

"todos los elementos mencionados han sido “objeto de maduro examen por parte de la Congregación de la Doctrina de la Fe” y que el 30 de abril del 2001 “el Cardenal Joseph Ratzinger autorizó una investigación sobre las acusaciones” (ya... y lo cesan en 2006).
¡Pobre gente! ¡Cómo habrá vivido! Y Juan Pablo II tantos años en el Vaticano sin mover un dedo.

No entiendo este mundo de las leyes de la Iglesia, Ana.

Anónimo dijo...

Mira,Isabel,Despues de leer esta entrada ,tu blog,tu historia con Rojas creo que debes ser extremadamente habil y lista como para que los médicos no te consideren ni enferma ni paranoica,no se como lo has conseguido-A mi me preocupa que los médicos no me crean desde el momento en que cuente mi historia y enseñara mi historia clinica,pero a ti no parece que te importara eso,Yo voy a ser tan valiente como tu.No se como lo has conseguido.P.