Infringiendo las normas

Una vez que hablé ante un grupo de personas en Linares sobre mi autobiografía una asistente me hizo la observación de que el fundador había sido canonizado...como diciendo que si Escrivá era santo mi testimonio quedaba en entredicho. En aquella época lo único que sabía del proceso de beatificación más discutido de los últimos tiempos es que algunas personas que quisieron declarar en el mismo por haber conocido al personaje fueron rechazadas.

Hoy gracias a Peter Hertel, estudioso alemán del Opus Dei al que no me extraña no se haya todavía traducido al español me he enterado de algunos detalles suplementarios.

Peter Hertel
Peter Hertel

Primera regla infringida en el proceso: En sus hojas informativas el Opus Dei presume de que más de un tercio del episcopado mundial solicitó a Roma la apertura del proceso. ¿Cómo es posible? algunos cardenales, no muchos bien es verdad se han ido de la lengua. Por ejemplo Aloisio Lorscheider explicó a Hertel que dos miembros del Opus lo buscaron  y le entregaron una carta ya preparada en la que le pedían que estampara su firma. El cardenal contestó que no conocía a Escrivá y por tanto no podía firmar. Pero entonces la gran réplica traída hecha de casa: al cardenal Sebastiano Baggio le gustaría que firmara. Baggio es uno de los amigos de Escriva del que hemos hablado a propósito de la prelatura personal, defendió las posturas opusinas en aquella famosa reunión sobre un tema apasionante como pocos ¿pertenecen las prelaturas a la estructura jerárquica de la iglesia?

También leyó la Bula Ut sit de feliz memoria en san Eugenio en 1983. Y consúltese en etiquetas para más detalles. Baggio además de ser un apoyo firme en la curia para el Opus tenia la peculiaridad de que por sus manos pasaba el dinero de la iglesia para Latinoamérica. El cardenal a pesar de apellido Lorscheider venía de Brasil. Así que firmó por dos poderosas razones. Cuando más tarde se informó mejor sobre la personalidad del futuro beato se arrepintió de una firma tan precipitada. 
Otro cardenal africano que ni siquiera entendió de qué le hablaban los comerciales Opus a la caza de "la firma cardenalicia" también firmó.

La caza de firmas vulneraba el Código de Derecho Canónico de 1917 entonces vigente, concretamente el canon 2077 según el cual las cartas de petición de inicio del proceso debían de ser espontáneas, y además los que las escribieran tenían que haber conocido al candidato. En la Positio se dice que 128 de esos obispos firmantes conocieron personalmente a Escrivá, ¿qué pasa con las 1169 firmas de obispos que no lo conocieron? Además de que no sabemos, no ha quedado constancia de las negativas, que también son votos.

Segunda: el Opus Dei impidió, no sé cómo, que los relatores de la Congregación para las Causas de los Santos que no eran de su confianza echaran un ojo a la Positio, el documento oficial vaticano en el que se pide la beatificación de un difunto católico. El secreto no está previsto en un proceso de beatificación.

Tercera: el documento dice que en Roma y Madrid se escucharon 92 testimonios, pero en la Positio sólo se nombra a 43, todos miembros del Opus Dei. Es decir, la mitad. Tanta parcialidad también es desacostumbrada, Además no está claro si todavía había más miembros del Opus entre los declarantes, puesto que los curas diocesanos pertenecientes a la gran familia no aparecen como miembros del OD.
Todavía más, si había 2000 páginas de testimonios, 839 procedían de Alvaro (del) Portillo y de Javier Echeverría Vicario general del Opus Dei y que entretanto había sido nombrado consultor de la congregacion para las causas de los santos. Resumiendo, casi la mitad de las testimoniales eran de sus más estrechos colaboradores. 
Uno de los árbitros de este amañado partido Luigi de Magistris señaló que tanto testimonio del que había sido el confesor del aspirante a santo contravenía las reglas. Está mal visto que declare un confesor, ya que su conocimiento de Escrivá procede del sacramento de la penitencia sometido al "sigilo sacramental". Vamos que los confesores no deben ir dando testimonios por ahí de lo que las gente les cuenta en confesión, ni siquiera por el bien del difunto. 

Cuarta: En los procesos sin tanta recomendación sale lo bueno y lo malo de la persona. En este sólo un testimonio fue desfavorable, el de Alberto Moncada, ex numerario. Dos folios de testimonio en la marea de los 2000 hojas de aplausos. Despreciable aportación, siempre están los raros. Además se rechazó el testimonio de algunos parientes, como el de su primo Carlos Albás, ex del Opus Dei a más abundamiento. Este dio testimonio en La Clave de haberse entrevistado con el cardenal Tarancón a propósito de este particular  "No puedo hacer nada, lo siento mucho", habría dicho Tarancón en esta ocasión. 

Bien mirado los parientes más cercanos no suelen hacerte santo. Además Echeverría se entretuvo en poner negro sobre blanco que uno de los testigos rechazados era un pervertido sexual. Y de Mari Carmen Tapia y Maria Angustias también dijo maravillas. No hay vergüenza en calumniar, aunque se trate de un proceso de beatificación. Me daría un poco de corte insultar en semejante tesitura ... ¿cómo era aquello, "si no puedes alabar cállate". 

Quinta: normalmente cuando se va a canonizar a alguien se eligen consultores en su mayoría compatriotas. Aquí solo un español frente a ocho italianos. Tampoco quedó claro cómo se había procedido a la elección de los dichos consultores, no había críticos de Escrivá entre ellos.

Sexta: el juez español, un tal Fernández no pudo asistir a las votaciones por hallarse retenido en España. Sacaron una regla desconocida del año 1986 según la cual el ausente que no podía defender su voto no era tenido en cuenta y no pasaba nada.

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
Mire.

http://genoveses.blogspot.com.es/2012/06/los-principes-el-gobierno-y-el-opus-dei.html
Anónimo ha dicho que…
Creo que el opus dei es preso de su propia ideología, es decir, que escrivá tenía que ser santo, ya que lo era, y sería un victoria del mal el hecho de que no se le reconociera como tal. Ya que la santidad del opus dei es la santidad de dios que quiere salvar al mundo mediante él.

Pero resulta que lo que ofrece el opus dei no es la salvación sino la santidad. Entonces el opus dei no se equivocó al santificar a escrivá, porque santificándolo pues demostró que sí cumple con sus objetivos.

Lo que no puede probar el opus dei es que escrivá se salvó, pues eso nadie lo sabe.

La iglesia dice que para salvarse hay que encontrar a cristo, y que él está en los pobres, marginados...

Pues ojalá hasta el mismo escrivá vea el cielo y forme parte de la visión salvadora de dios. Lo importante es ganar a los del opus dei y advertirles su error. O al menos, quizá, evitar que otros sean defraudados.

¿Cuál es el fraude? Que el opus dei relaciona "santidad" con salvación, y en el contexto del opus dei, no son lo mismo.

Saludos

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