ANÁLISIS SELECCIONADO.TRAMPAS
Profundo análisis de hechos concretos, a partir de 1h38, Maria Corina, la de la estampa del santo no tiene nada que hacer. No más que la larga lista de "jefes" de la oposición al ahora preso en EEUU. La operación no ha sido para entronizarla a ella. Ni mucho menos.
¿Con quién estuvo celebrando Nochevieja/ Año Nuevo el emperador invasor?
Cada cual se da los tiros en el pie a su gusto. Estás denunciando la trata de personas de la que fuiste objeto, la esclavitud moderna y de amiguita con una de ellas. Todos caen en la misma trampa. Y es que no nos borran del fichero a quienes fuimos, estuvimos, pertenecimos. Van detrás de cada "protestona" a ver por donde reanudar lazos, si los reanudas te autoamordazas.
Lo han intentado mil veces. La última que recuerde hace año y medio, después del historial que llevo, no cejan. Ni ciencia, ni conciencia, ni aprendizaje, ni dignidad, ni propia ni reconocimiento de la dignidad ajena. Simples tornillos de una maquinaria, preparados para actuar como un robot, dispuestos a repetir consignas como papagayo.
Por eso no quiero saber nada ni de los unos ni de los otros.
La primera vez que una revista católica ensambla al Opus con los judíos fue en el número correspondiente al mes de enero de 1990 de la publicación mensual "Tradición Católica" en la que apareció un titular destacado, en letras de molde de varios ciceros cuyo texto era el siguiente: "Opus y Judaísmo. Táctica del sabotaje". La revista empezaba a vislumbrar la clave del enigma y del fenómeno Opus.
Ya es significativo y sintomático que al Opus - que se presenta como ultracatólico sospechosamente, con la fe del converso puedan pertenecer personas "no cristianas" y "donde hay una gran representación judía, lo que puede explicar el rápido auge financiero y la influencia de la Obra en la alta economía". By que es más insólito aún, al Opus pueden pertenecer incluso los no creyentes. Según el periodista judío del N. Y. Times Herbert L. Matthews, gran conocedor del Opus, "nunca se tiene seguridad respecto a los miembros de este organismo, que trabaja en gran secreto en cuanto a nombres, número, actividad..." Cuando todo se quiere ocultar, cuando la verdad misma se disimula, alguna razón poderosa deberá existir para enmascarar la Obra de Dios con tanto misterio.
Escrivá recibía, según varios autores, a numerosas personas: católicos, cristianos de distintas confesiones, judíos, agnósticos, etc. "que deseaban conocerle y pedirle consejo". Los judíos no se sabe si iban o venían, si se acercaban a recibir consejos o a dárselos.
Tuvo exquisito cuidado Escrivá en abrir las compuertas para que desde dentro de la Iglesia, a través del Opus Dei, operaran gentes no sólo no católicas, sino incluso anticristianas. Esta posibilidad se la brindó por medio de los "socios cooperadores" aunque resulta difícil comprender cómo una persona que no cree, que no siente, que no profesa unas creencias religiosas, pueda ayudarla, a no ser que la ayuden a destruirla como caballos de Troya. Las cuatro categorías de los miembros opusdeístas pueden ser: numerarios, supernumerarios, agregados y "cooperadores" y es en este cuarto poder dentro de la Obra por donde penetra un tufillo de insinceridad y donde se sitúa, para no levantar sospechas, el estamento judío puro.
Entre las conexiones destacadas del Opus Dei con el judaísmo, citemos por ejemplo al cardenal de origen judío Agustín Bea - confesor del Pontífice reinante entonces, S. S. Pío XII - que fue una de las jerarquías eclesiásticas que más apoyó tanto económicamente como a través de su tráfico de influencias en los corredores y pasillos Vaticanos al Opus y a Escrivá, con quien le unían lazos de sangre y de amistad. El judío Cardenal Bea fue el impulsor y creador de controvertidos documentos del Concilio Vaticano ll, tales como los referentes al liberalismo religioso, al pueblo judío - al cual pertenecía -, a las relaciones de la Iglesia con las sectas o catapultando con toda clase de ayudas y recomendaciones al Opus Dei.
Los contactos de Escrivá de Balaguer con el cardenal Agustín Bea, permitieron más tarde que el fundador del Opus Dei respondiera a la pregunta 21 del folleto 24 preguntas a José María Escrivá de Balaguer, en los siguientes términos: "Padre Santo - se refería a Juan XXIIl -, en nuestra Obra siempre han encontrado todos los hombres, católicos o no, un lugar amable: no he aprendido el ecumenismo de vuestra Santidad - en clara alusión a Bea -. El se rió emocionado porque sabía que ya, desde 1950, la Santa Sede - por intermediación de Bea - había autorizado al Opus Dei a recibir como asociados cooperadores a los no católicos y aún a los no cristianos". Era un reconocimiento explícito y personal de la penetración del elemento judío en cuña en la Iglesia Católica.
A sus hombres posicionados en esferas políticas se les comenzó a llamar tecnócratas, influidos por las ideas económicas del judío estadounidense Trostein Veblen que en 1919 publicó su libro The Engineers and the Price System de donde partiera la tecnocracia fomentada por el también judío Howard Scott, y entre los más ardientes defensores de la teoría económica tecnocrática adoptada por el Opus se encuentran la plantilla de Walter Rastentrauch, Basset Jones, Del Hitchoc, Ackermann, todos de la misma antropología física que basan su sistema en provechos inmediatos y rentabilidad.
El Opus dejó su estigma judaico en la basílica mejicana de "Arena Tepeyac", para acoger a la Virgen de Guadalupe, cuya construcción levantó polémica como el artículo de Gloria Fuentes denominado La Virgen en una Carpa de Circo, aunque unas personas opinan que es semejante a un canódromo y otras a un platillo volante, como signo de total irreverencia, pero donde "la estructura del altar princpal es exactamente la misma que la del presidium de las sinagogas. ' La Iglesia fue un proyecto del Opus Dei entre bastidores.
El judaísmo estaba en las "Obras" y en el espíritu. En la homilía que pronuncia Escrivá de Balaguer en 1967 en el campus universitario de Navarra, el centro de estudios superiores patrocinado y al servicio de la Obra, se expresaba de esta guisa, traicionándole el subconsciente: "yo solía decir a aquellos universitarios y a aquellos obreros que venían junto a mi por los años treinta que tenían que saber MATERIALIZAR LA VIDA ESPIRITUAL". No se puede ser ni más explícito, ni más judío.
MI COMENTARIO
Ni universitarios ni mucho menos obreros acudían a él, iba él detrás de los estudiantes captando para su nueva religión. Tampoco entiendo que la expresión "materializar la vida espiritual" sea "judío", son meras palabras, ya que lo que nos enseñaban no era propiamente hablando "espiritualidad" sino su caricatura.
La vida espiritual que predicaba y predicábamos se basaba en acumulación de rezos y prácticas devocionales múltiples y variadas, no se fomentaba un crecimiento espiritual de la persona, sino una dependencia y entrega de la conciencia a terceros, lo contrario de cualquier espiritualidad sana. Con acumular rezos nos conformábamos, no había sinceridad de vida, la sinceridad que nos hacían practicar se utilizaba en nuestra contra, para tener en la mano todos los resortes de la persona y manejarte a su antojo. Pero quienes predicaban sinceridad a las ovejas desde sus puestos de directoras o de curas confesores no se aplicaban el cuento. La sinceridad, la entrega a la causa eran unidireccionales: de abajo arriba, nunca al revés.
Comentarios
No se puede borrar la historia.
https://x.com/i/status/2008433548827541700
Y tras sus negaciones muy cabreado ponen respuesta con vídeos a sus afirmaciones demostrando que son falsas. Imágenes espeluznantes de pueblos enteros destruidos, de cadáveres momificados.