JARROS DE AGUA FRIA. CLERO VASCO Y CATALAN

¿Qué tiene que hacerse perdonar Vidal por el Opus Dei para mencionarlo en esos términos? es decir, sin venir a cuento y además haciendo propaganda. Cualquiera que los conozca no de oídas sabe al respecto del "carisma" citado: "consejos vendo para mí no tengo". El periodista religioso se apunta al correspondiente sacrificio en el altar del ídolo. Vaya que le hayan puesto falta.

Qué fácil ayudar al que te puede aplastar y para que no lo haga. Por "si aca". Que se acuerden de que si ayer decías algo que podía interpretarse como un ataque ya hoy diste tu óbolo al dios. El pecado de idolatría va de eso y no de otra cosa. Hacer dioses de quienes no lo son.

Gänswein sigue calmando las alegrías por los nuevos aires del papado argentino. No domino la situación para captar el tono en que lo dice ni tampoco estoy allí para saber si como dice, "el entusiasmo se les va a quedar pegado en la garganta" a los que festejan el deshielo de Francisco. En particular porque algunos obispos alemanes han hablado de dar la comunión a los divorciados vueltos a casar, y permitir que las mujeres puedan ejercer de "diaconisas". Gänswein opina que serán decepcionados los que se imaginan que Francisco abrirá la mano en nombre de la misericordia.
Esto es ir echando jarros de agua fría a diestro y siniestro. No me repito sobre su origen y condición. De Benedicto nos hemos jubilado. De Gänswein parece ser que no.

Hay mucho rebelde en la iglesia alemana y hay que poner los relojes en hora. La entrevista completa sale en enero en Cicero, una prestigiosa revista cultural. Particularmente el periodista italiano Matteo Matzuzzi afirma que Gänswein impone su voz frente a las voces que en su patria se elevan exigiendo un giro reformista a Roma.

Ya me parecía que no se iba a quedar de simple mayordomo entre dos Papas.

Como lo de la vocación ha sido tan determinante en mi vida, me ha gustado no mucho sino muchísimo el detallado estudio de sociología religiosa en España que hace Guy Hermet en la época de Franco. Trae estadística sobre el número de vocaciones sacerdotales y religiosas, de hombres y mujeres a lo largo del período estudiado. Se puede ver la evolución, los que entraban, los que salían, las diferencias regionales, a qué clase social pertenecían. Por una gran parte los curas españoles han salido de las familias del campo, o de los recién llegados a las ciudades. También es curiosa que la mayor diferencia en número de vocaciones está entre las muy numerosas procedentes de las pequeñas poblaciones agrarias del norte de España y las grandes comunidades rurales del sur. Muchas más "vocaciones" en mi tierra. El récord mundial, dado que España como dije ayer tenía el record como país en religiosos y Navarra lo tiene dentro de España. Recuerdo que es un estudio que abarca desde 1939 a 1975. Tanto en 1947 como en 1968 la diferencia es siempre de uno a cuatro entre las provincias eclesiásticas más ricas y las más pobres en seminaristas, teniendo en cuenta la población de cada una de ellas.

Me interesa porque jamás el Opus Dei sacará unas tablas así, para que sepamos claramente en qué ciudades, cuántos hombres, cuántas mujeres entraron y salieron, cómo y por qué. Cuando decimos oscurantismo nos referimos entre otras cosas a la imposibilidad de examinar realmente la situación pasada, presente y futura en número de efectivos. Si hacen estadísticas las guardan para sí. Y esto no tiene nada que ver ni con el espíritu laical ni con la mentalidad sacerdotal ni con el "anticlericalismo bueno". Tiene que ver con que prefieren no mostrar sus cartas. Sería debilidad.

Al parecer hay desniveles regionales importantes, culturales y jerárquicos que determinan una especie de fragmentación del clero y de la iglesia en España en esta época.
Seminaristas armados durante la guerra civil en la plaza de toros de Pamplona



"En el plano regional, las diferencias son de tal clase entre clero vasco y catalán y el de las otras provincias que pone en duda el concepto mismo de iglesia nacional unificada en su aspecto humano y en su sistema de valores. Cada uno de los tres cleros -vasco, catalán y español- posee una fisonomía original poco conciliable con las otras dos, hasta tal punto que sería más correcto considerar que España cuenta en realidad con tres iglesias distintas.
Estas diferencias se muestran por una parte en la lengua propia de cada región. El clero catalán utiliza en general la lengua local, cuando el poder se lo permite, mientras que el clero vasco es a menudo bilingüe y el clero español es el único que sigue siendo fiel a la lengua castellana. Pero el particularismo lingüístico es un elemento de diferenciación superficial, puesto que los sacerdotes vascos y catalanes hablan todos castellano, a menudo mejor que la lengua local que los vascos en su mayoría ignora. Los auténticos desniveles proceden de diferencias decisivas en el origen social y, por tanto, en la cultura y en las actitudes del clero en cada una de las regiones."

"Al contrario de los otros dos, el clero vasco es bastante equilibrado y homogéneo en cuanto a su estratificación, que refleja la cohesión de la sociedad de la cual ha salido. Región de pequeños propietarios con un ideal igualitario, pero bastante pronto industrializada y relativamente rica, el País Vasco no conoce más que de manera atenuada las barreras sociales, culturales, ideológicas y económicas que separan el resto de España. El anticlericalismo está poco extendido, mientras que ha desgarrado a otras provincias durante siglo y medio. De hecho el País Vasco ha permanecido fiel a una forma de catolicismo a la vez tradicional y popular, pero de ningún modo obscurantista, que favorecía el desarrollo de las vocaciones religiosas en todas las capas de la sociedad. Dotado de un tipo de clero representativo de la población de la que era responsable, la Iglesia vasca pudo evitar convertirse durante el siglo XIX, como ocurrió en el resto de España, en una Iglesia clasista, burguesa por sus dirigentes y campesina por su personal inferior y sus fieles. Adoptando y difundiendo las aspiraciones de la mayor parte de sus fieles, los sacerdotes y religiosos vascos fueron durante mucho tiempo integristas y carlistas, mientras que la mayoría de sus colegas de las demás provincias buscaron más bien una fórmula de acomodamiento al Estado liberal y de acercamiento a una Iglesia "modernizada". Más tarde se unieron a la corriente autonomista y cristiano demócrata, en momentos en que el clero castellano y andaluza abandonaba a la República para apoyar a la reacción centralista, conservadora y autoritaria que condujo a la sublevación armada de 1936.

Fueron junto con los catalanes, los pioneros de la renovación político-religiosa que, partiendo de la periferia, comienza a tocar el corazón de España. Reandando la tradición carlista de "cura guerrillero", algunos sacerdotes vascos son hoy día en el seno del clero español los más avanzados en la vía revolucionaria"

¿Se referirá a Arregui, Pagola, Ellacuría...? son los nombres que hoy perduran.

"La originalidad del clero catalán no es menor. Al contrario del resto del país, el de Cataluña tiende a reclutarse más en las ciudades que en el campo. La evolución es especialmente evidente en la diócesis de la muy industrializada Barcelona donde desde 1947 los hijos de los agricultores no representan más que el 13% del total de los seminaristas. La proporción de seminaristas de familias de media y alta burguesía pasaba del 7,6% en 1934 al 25% en 1947, mientras que los hijos de obreros, comerciantes, artesanos seguía siendo la misma, con un 55% en 1934 y un 58% en 1947.

La particular forma de reclutamiento del clero catalán encuentra su explicación en su cultura y en sus actitudes específicas. Más urbano y más burgués que el de las otras provincias, el clero de Cataluña es también, sin duda por esa misma razón, más intelectual y cultivado, más abierto a las ideas extranjeras, más crítico respecto a las formas tradicionales del catolicismo del resto del país. El clero catalán más aún que el vasco localista ha constituido un fermento ideológico en la iglesia de España. Ellos fueron los propagadores de un catolicismo de inspiración francesa en un clero nacional durante mucho tiempo poco receptivo a esas ideas. Gracias a sus sacerdotes, la iglesia de Cataluña se convirtió en cierto modo en el prototipo de la Iglesia nueva que tiende a implantarse en todo el país."

Estábamos en 1985.



Comentarios

Anónimo ha dicho que…
El destape. ¿Y los faldones y enaguas?

http://www.periodistadigital.com/religion/vida-religiosa/2013/12/26/deomar-de-guedes-iglesia-religion-dios-jesus-legion-legionarios-maciel-papa-mexico.shtml

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