NUEVO TESTIMONIO

  24 mayo 2023 18:05, por J-P

Hola Mauricio,

Me gustaría reaccionar, aunque tarde, a tus comentarios. No pretendo hacer la exégesis del evangelio. Solo pretendo compartir  mis observaciones y mi testimonio personal como ex integrante de la sección masculina de la OD. Comparto la descripción realizada de este artículo "el Verdadero Rostro del OD".

OD lleva una ambición cristiana loable pero los medios de implementación tienen una dimensión coercitiva. OD se defiende posicionándose como víctima de persecuciones que serían el signo de una lucha del Mal contra el Bien.

La ambición loable se traduce en piedad, buen conocimiento del catecismo, práctica de la oración, lecturas espirituales, espíritu misionero, misa diaria, confesión semanal, formación cristiana complementaria semanal, retiros mensuales, curso de retiro anual. 
Los medios implementados son una dirección espiritual individual. Subrayo “Dirección” y no mediación o acompañamiento. En la dirección espiritual es cuestión de todos los aspectos de la vida en nombre de la espiritualidad, incluida la elección de la actividad profesional. En las instrucciones de la dirección, el espíritu misionero es desviado y convertido en espíritu proselitista en beneficio del crecimiento del od. La amistad se convierte en una actitud artificial al servicio de este proselitismo. La amistad entre los miembros del OD está mal vista porque las "amistades particulares" son contrarias al "espíritu del OD". Como digo, el “espíritu del OD” establece una “vida familiar” donde todos viven su soledad en común.

Me parece recordar que el fundador de la OD dijo que recibió una visión completa de OD directamente "revelada por Dios" en cierto momento, una forma de visión. De esta experiencia mística resultó un “espíritu del OD” transmitido oralmente y codificado en instrucciones escritas cada vez más detalladas. Este “espíritu del OD” no puede ser “comprendido”, en el mejor de los casos es malinterpretado por terceros. Dentro del OD se ha desarrollado una práctica de la que quedan excluidos terceros, incluidas las autoridades eclesiásticas. Aunque los objetivos pueden ser loables, me parece que hay un desajuste con las prácticas de la Iglesia Católica a la que digo pertenecer. Percibo una gran brecha dentro de la OD en combinar el inmutable y detallado "espíritu de la OD" transmitido por el fundador en unión con Dios y los requisitos canónicos de la Santa Iglesia Católica dirigida por el vicario de Cristo en la tierra e inspirada por el Espíritu Santo. Esta  brecha queda ilustrada por una fórmula del fundador: ¡"conceder sin ceder"!
 
Para ilustrar lo que digo, aquí hay algunos elementos de mi experiencia personal.
 
Yo era un adolescente, de una familia cariñosa, cristiana, practicante, de buena posición social, con buenos resultados académicos y perspectivas de éxito en la educación superior, como todos en mi familia (nadie elige dónde nace). Tenía 16-17 años. Un amigo me llevó a un club juvenil. Una cosa llevó a la otra, el cura y el secretario del centro explotaron mis ganas de hacer bien, el atractivo del ideal cristiano,  de Jesucristo, el gusto y  amor  por el trabajo. En cuanto  escribí una carta al prelado solicitando la admisión a la OD, se me explicó que no tenía que hablar de este compromiso para siempre con mis padres ni con nadie más. Que esta "vocación" era personal, una  llamita que la más mínima brisa podía apagar. 
 
Aunque era un compromiso con un llamado personal de Dios desde toda la eternidad, tuve que someterme a requisitos canónicos y esperé a los18 años para que fuera público y notorio. Este período canónico de espera no me eximió de una asimilación por un plano inclinado del “espíritu del OD”. A partir de ese día, el  amigo que me había llevado al club y el numerario que escuchaba mis confidencias de adolescente se convirtieron en extraños sonrientes y distantes con un comportamiento caritativo y fraternal convencional. 
 
Curiosamente,  escudriñaron mi familia: ¿era hijo de divorciados? ¿antepasados ​​divorciados? ¿Todos mis antepasados ​​eran católicos? ¿Había protestantes, judíos o musulmanes en mis ancestros? Toda una intriga, y mucho después supe que era una preocupación del fundador y  costumbres de la sociedad española. Como si hubiera una transmisión por ADN.

Continué mis estudios superiores. Vivía en un centro de OD, una residencia de estudiantes. Fui miembro del Consejo Local, integrado por el Director, el Subdirector, el Tesorero y el cura del centro. Puedo dar testimonio de  lo visto, oído y leído. Fui testigo de las entradas y salidas de numes, siguiendo el “espíritu del OD”. Finalmente  yo mismo experimenté la salida del OD, … siempre según el espíritu del OD.

Cuando participé en el Consejo Local,  teníamos archivada la información sobre cada nume sin su conocimiento. Sustituimos los nombres por letras mayúsculas. Cuando se mandaba la información a altas instancias, una tarjeta enviada por separado daba la clave entre las letras y el nombre. Así, se indicaba que A confesaba irregularmente, que B era codicioso o que C tenía un problema de pureza. Francamente, todo este tejemaneje de info sobre las personas me hacía sentir mal y el sacerdote me animó a abordarlo con un espíritu sobrenatural pues así contribuía a la santidad de los demás. A día de hoy ignoro que había en el informe sobre mi persona.

El dinero OD es una fuente de mucha especulación. Las 2 cuentas bancarias del centro donde vivía solían presentar saldos negativos o casi. Las transacciones entre cuentas bancarias necesitaban doble firma. 
La primera cuenta bancaria pertenecía a la asociación cultural que gestionaba el centro. La asociación cultural es oficialmente una “iniciativa personal” en la que la “dirección espiritual estaba encomendada al OD”. Una figura retórica que no  engaña, salvo formalmente, a las autoridades de control judicial. Estas “iniciativas personales” son inducidas en el transcurso de la “dirección espiritual”. 
La segunda cuenta bancaria era la cuenta del Centro donde iban a parar todos los ingresos de los numerarios afiliados al centro. Algunos numes estaban obligados a tener una cuenta bancaria a su nombre para su actividad profesional. El Secretario del centro disponía de un poder notarial sobre esta cuenta para poder acceder a las sumas de dinero. 
 
 El dinero de la cuenta bancaria personal se desviaba sistemáticamente a favor de la cuenta bancaria del centro. 
 
El “espíritu de OD” implica abnegación, desprendimiento de las cosas materiales y espíritu de padre de familia numerosa carente de dinero. Las sumas se entregan sin  “recibo”. El efectivo que sale del OD sale con una cuenta bancaria cero, a veces ligeramente negativa. 
 
Cada mes en  fecha fija enviábamos  a las personas de la sección de mujeres que gestionan las tareas del hogar del centro un sobre con una cantidad en efectivo. Además, se organizan campañas económicas para pedir dinero destacando la dimensión social o cristiana de tal o cual "iniciativa personal que ha confiado la dirección espiritual al OD". El dinero pasa de un país a otro.  Doy testimonio de que tuve que cobrar un cheque en dólares estadounidenses de un valor significativo para mí.

El dinero  se invierte lo antes posible. De forma prioritaria, en oratorios y elementos litúrgicos. Los que hayan visto los oratorios del OD habrán podido admirar la belleza y riqueza de la platería del sagrario y del material litúrgico. Artesanía de alta calidad hecha de metales preciosos. Esta es, en mi opinión, una expresión loable de piedad (cada uno tiene su propia opinión). Luego, el dinero se invierte en iniciativas apostólicas, es decir, en nuevas “iniciativas personales” donde la “dirección espiritual se encomendaba al OD”. Más allá del objetivo planteado, se trata de hacer proselitismo para tener más numes  u otros miembros del OD. 
 
Una vez que la información circula en Internet, los  estudiantes que antes entraban en masa, hoy son más reacios a “recibir la llamada a la vocación del OD”: la labor apostólica se ha complicado. Hay clubes para niños/adolescentes y cada vez más escuelas donde se da “formación” y “seguimiento individualizado”. No se equivoquen al respecto: el OD busca ante todo nuevos numerarios y posiblemente una educación cristiana favorable a su enfoque. Más tarde intentarán la captación.


 
Sea lo que sea lo que proclame el OD, la actividad profesional de los numerarios se doblega al “espíritu del OD”, es decir, a las exigencias del proselitismo. Las escuelas necesitan maestros. Por tanto, son los arquitectos, los financieros, quienes “descubren” el deseo de convertirse en profesores de matemáticas, química, inglés o religión. Basta leer los currícula del profesorado de las escuelas cuya “dirección espiritual está encomendada al OD” para descubrir que el numerario se “recicla” como docente para convertirse en reclutador. Por extraño que parezca, este también es el caso de los sacerdotes. Conozco numerarios, laicos profesos, que fueron enviados a la sede del OD en Roma. Allí, el prelado los llama a la ordenación sacerdotal. Ciertamente, pueden negarse pero no es “el mejor espíritu del OD”. Que yo sepa, quienes rechazaban hacerse curas  eran relegados a tareas serviles o abandonaban el OD. Con la ordenación, la obtención del doctorado en teología o filosofía se obtiene a través de una universidad de la OD (perdón, una iniciativa personal cuya dirección espiritual se encomienda a OD), ya sea la Romana Pontificia, o la de Pamplona. Con la búsqueda de un aura intelectual pretenden ocupar un lugar de excelencia dentro de la Iglesia.

Los sacerdotes tienen una misión especial de  "proselitismo” con el clero diocesano, prelados, nuncios, obispos, religiosos y a veces incluso… jesuitas. Se hace una pequeña ficha, donde se indica la disposición hacia el OD (favorable, neutral, desfavorable), gustos y chismes. Se mantiene actualizado y el contenido de los archivos se comparte con la sede central de la prelatura. En pocas palabras, esto se llama lobbying, como en el Parlamento Europeo pero con el clero como objetivo. Puedo dar testimonio de que el contenido del expediente sobre el cardenal Wojtyla era favorable, aunque fui testigo de burlas y comentarios despectivos porque en Asís, el Papa no estaba solo en una plataforma elevada en medio de los representantes de otras religiones. 
 
 El itinerario teológico de Juan Pablo II hacia Asís (I) - Adelante la Fe
 Asís, 27 de octubre de 1986, reunión con  los representantes de todas las religiones
 
 
 
 
Me pareció entender que el padre Bergoglio no tenía antecedentes favorables cuando era obispo en Argentina. Es muy probable que los posibles cardenales sucesores del Papa Francisco sean objeto de atención o algún tipo de denigración: cada día se construye el futuro. Seguro que la información que obra en estos archivos ha sido decisiva para el diálogo con  responsables de beatificaciones y santificaciones. En cuanto a la beatificación del prelado Echevarría, puro producto de  OD que pasó su vida con el fundador, tengo que decir que se autodescalificó en Sicilia al afirmar que el niño minusválido es en un 90% fruto de un pecado de los padres. La portavocía opus intentó corregir las declaraciones, demasiado tarde, la cita traduce el pensamiento que se quiere ocultar.
 
La dirección espiritual de la OD exige la práctica de la "sinceridad salvaje", según las instrucciones del fundador y de acuerdo con el "espíritu del OD". En mi experiencia, la dirección la hacía el Director de mi centro y el cura. Semana a semana, el Director dictaba los objetivos espirituales y fijaba los objetivos cuantificados de "amigos" que tenían que hacerse "numes", con nombre y apellido. 
En la confesión semanal, el sacerdote preguntaba qué íbamos a confesar antes incluso de comenzar el sacramento real. Así estaba libre  de la obligación de secreto asociada al sacramento (y supongo que así se alimentaba el archivo de los informes personales). La primera vez que me confesé siendo adolescente con un sacerdote OD, me sorprendió que una vez confesados mis pecados  el sacerdote  me exigía que me confesara de nuevo.  Años después comprendí porqué.  El diablo está en los detalles. Ya perdoné a este sacerdote y puede morir en paz. 
 
Confesarse con un sacerdote que no es del OD no está en absoluto en el "espíritu del OD": es una instrucción formal y pública del fundador que se repite con ocasión y sin ella.

Los supernumerarios siguen más o menos el mismo plan de vida que los numerarios.  Tienen cónyuge y están llamados a la castidad dentro del matrimonio. Esta fórmula elíptica es una invitación a la abstinencia fuera del período de fecundación. No tengo ningún testimonio concreto que aportar, salvo el esfuerzo para formar parejas en que los dos fueran supernumerarios, digan lo que digan los desmentidos oficiales.

Puedo dar testimonio de  que me dijeron que no tenía que  mirar a las mujeres, mucho menos  tocarlas ni siquiera para darles la mano, tampoco se les podía dirigir la palabra, a menos que fuera absolutamente necesario. 
El contacto con el otro sexo podría suscitar un mal pensamiento, allanando el camino para el pecado y lo peor de todo, la salida de OD. No sé nada sobre la sección de mujeres del OD y no tengo nada que contar al respecto.

Doy fe de que estos detalles prácticos del "espíritu en el OD" figuran en publicaciones no divulgadas y se mantienen bajo llave  en los centros, generalmente en el despacho  del Director o en las delegaciones del OD. No son accesibles  porque se dirigen a quienes “viven el espíritu del OD”. Las autoridades eclesiásticas no tienen acceso a ellas.

Salir del OD es una carrera de obstáculos, aunque la doctrina oficial es que "las puertas están abiertas de par en par para salir". Antes de que te dejen marchar, intentan convencerte de que no tomes esta decisión irrevocable. Dejar el OD se presenta como una decisión cercana a la condena eterna por rechazar el plan de Dios. Sólo podrás vivir en la amargura por haber abandonado el único camino de santificación al que estabas destinado. 
 
Cuando era miembro de un consejo local, fui testigo de la salida de numes. Entre los directores debatíamos  las causas del deseo de irse, los medios que podíamos usar para  retenerlo.  Se pedía la opinión del sacerdote y se analizaba la info para averiguar los motivos del que se iba. 
La pregunta que no faltaba: ¿hay una mujer? Al final al que se va a marchar se le dice  que escriba una carta de dimisión. Una vez que se va esa persona dejó de existir para el OD. 
Si por casualidad algún  numerario no enterado te preguntaba sobre alguien que lo dejó, bajabas la mirada y murmurabas con voz lúgubre que no había perseverado. Esta persona se borra de la memoria del OD, con su experiencia, su carisma, los buenos y malos momentos, su generosidad. 
 
Y un buen día, yo también me marché. No es fácil pasar de vivir bajo el sectarismo a la libertad. Requiere esfuerzo y deja cicatrices dolorosas que duran muchos años después. No tengo ni amargura ni resentimiento, pero sí heridas. Soy fiel a los amigos. 
No me olvido de aquellas personas que valen la pena y que están, en mi opinión, bajo  influencia y de alguna manera al margen de la Iglesia. Mis pocas ilustraciones del "espíritu del OD" están sacadas de experiencias personales de las que tengo un recuerdo preciso. Este "espíritu del OD" es dictado directamente por su fundador, a quien hay que llamar "nuestro padre". Es de buen espíritu  citarlo para apoyar cualquier "recomendación" y exhortación.  “Nuestro Padre” es objeto de adulación dentro del OD.

En conclusión, creo que el artículo “la verdadera cara del OD” al que añado mi reacción completa la realidad que comentamos. El artículo lanza una verdadera alerta a nuestros  pastores. A medida que se acerca al  centenario, OD sigue aplicando fundamentalmente las instrucciones marcadas por su fundador que no quería cambiar una coma por miedo a que se formaran diferentes  "capillitas". Aunque el fundador es "un santo del altar", es lo que siempre ambicionó, no es más perfecto que San Pedro que negó a Jesucristo.
Esperando la reacción de la Iglesia, ¿cuántos jóvenes adolescentes serán objeto de pesca submarina en el marco de esas  “iniciativas individuales cuya dirección espiritual está encomendada al OD”? Se distorsionarán sus ideales y se aprovecharan sus energías.

Pienso que otros lectores de este sitio creen en Dios, en Jesús y en su Iglesia, pero son impotentes ante los abusos de todo tipo que se cometen. El abuso sexual de niños y adolescentes es despreciable y espantoso. Otros abusos de conciencia también son formas aterradoras de violación. Estoy de acuerdo con la conclusión del artículo “la otra cara de OD”: evitar los escándalos hoy es solo un último recurso que pospone estos escándalos para más adelante. Evidentemente, la Iglesia sobrevivirá a esto porque también está habitada por algo más que la miseria de los hombres.

En un futuro inmediato, el OD afirmará que mi testimonio es el de una "persona herida y resentida" que tiene derecho a la conmiseración. Por mi parte, he optado por vivir como cristiano dentro de mi comunidad parroquial, tratando de hacer de mi trabajo profesional una contribución positiva a la sociedad humana. Vivo en libertad y amo la verdad.Saludos a todos y ¡enhorabuena por leer toda mi logorrea!

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