¿LA ULTIMA CRUZADA?

Parece que avanzan en la cúpula del Vaticano, dicen que el Vatileaks les ha beneficiado. Y no digamos las elecciones de México, el nuevo presidente criatura opusina que ya ha pisado Bruno Buozzi en visita extra oficial para recibir las bendiciones. Qué mafia. Enrique Peña Nieto, otro nombre a tener en cuenta en la lista de opusdeizados en el poder.


El Opus Dei sirve de escalera y el que la sigue la consigue. Normal. Lo de México no me resulta chocante es un país pera en dulce para ellos desde siempre. Por muchos motivos. Tienen tradición, después de España es el segundo clasificado mundial en número de fieles por habitante.

Me llama más la atención que los del Vaticano no se unan en una alianza antiOpus que les frene el paso. Es curioso, no se organizan.

Sobre el cambio Levada por Müller, el nuevo es amigo de Benedicto, creador de un instituto que ha compilado las obras de Ratzinger, ya van por el volumen 16. Amigo también de Gustavo Gutiérrez el de la teología de la liberación, pero tenido en Alemania por un obispo muy firme en lo referente a que el sacerdocio es cosa de hombres y lo seguirá siendo. El movimiento Somos Iglesia, que son de hablar claro, le reprochan su comportamiento en el caso de un cura condenado por pedofilia con el que dicho obispo no puso todas las medidas para que no volviera a las andadas. Me refiero al caso Kramer del que se encuentra la explicación aquí
http://www.crosslandfoundation.org/case-studies/Peter-kramer-Case-Study.htm

Todo sucedió en la diócesis de Regensburg, aquella en la que Benedicto hizo el discurso incendiario, o que incendió al Islam en su contra en 2006. De Regensburg era obispo el nuevo prefecto de la congregación para la doctrina de la Fe, antiguo Santo Oficio, antigua Inquisición. La sentencia contra el pederasta fue en 2000. Se puede leer la historia de las negligencias, lo que no se hizo, lo que se ocultó en el link señalado antes. Siempre les pasa igual, el buen nombre de la iglesia para por delante del bienestar de los fieles. El encubrimiento ha sido la tónica general en estos casos, pero como dijo san Agustín: "Dios no necesita nuestras mentiras". No sé de qué libro han sacado esta frase que de un plumazo echa el Opus Dei por tierra.

Le reconocen una gran formación teológica, parece que en eso es de la misma cuerda que Benedicto, academicismo y elevada especulación teológica a la par que autoritarismo. Ha estado en conversaciones con los lefebvrianos,  ¿esta facultad  le vale el ascenso a Roma? En cuanto al tema ecuménico, muy importante en Alemania por la diversidad de confesiones cristianas, aseguran que más que por la reconciliación se le ve un perfil "polarizador", es decir, que subraya la "identidad católica". No parece favorable a los curas que están pidiendo reformas. De hecho le acusan de haber creado un clima de servilismo y miedo en la diócesis porque ha ido echando a todos los laicos y sacerdotes que no "obedecían" estrictamente sus órdenes. Ya estamos con la iglesia en orden de batalla.



Hilari Raguer me ha proporcionado gratas sorpresas con este libro. Primero de todo porque el titulo procede de unos versos de José María Pemán, el poeta oficial del franquismo que según algunos era un miembro secreto del Opus Dei. Entró en el instituto secular ya muy talludito y me pregunto porqué,  Pemán era toda una figura oficial del franquismo y no necesitaba hacerse de la clique balagueriana. Toda una declaración de intenciones:

"El humo del incienso y el humo del cañón, que sube hasta las plantas de Dios, son una misma voluntad vertical de afirmar una fe y sobre ella salvar un mundo y restaurar una civilización."
José María Pemán, "Arengas y crónicas de guerra" Cádiz 1937.

Segundo porque expone que los motivos iniciales del pronunciamento franquista no fueron los religiosos. Más bien parece que el separatismo o la salvación del orden público. No específicamente la defensa de la religión. Raguer va detallando paso a paso examinando los documentos de los obispos y los del Papa Pío XI como se fue fraguando la cruzada. Por cierto que es la interpretación más cara a los historiadores oficiales opusinos sobre la contienda. Gracias a los nostálgicos del nacionalcatolicismo esa versión triunfa hoy en Roma por medio de la beatificación sólo de un bando. El otro se siente, no murieron por Cristo. Qué falta de respeto por nuestra propia historia y por nuestros propios muertos.

De todas formas Pío XI no lo tenía tan claro lo de la cruzada franquista puesto que al Papa le iban llegando noticias de asesinatos de curas también en el bando nacionalista. Y los elementos fascistas de ese bando eran de temer para los clérigos. Franco fue muy hábil para decirle a cada uno lo que quería escuchar y así ganarse a todo el mundo a su causa.

Entresaco la relación con el Opus Dei, son los historiadores Antón Pazos y José Andrés Gallego, conocí a ambos en Pamplona, quienes han tenido acceso a los archivos del cardenal Gomá. El más decididamente franquista. A Raguer sin embargo la diócesis de Toledo negó el acceso a dichos archivos.

Hilari Raguer afirma que en el tema religioso en la guerra las lanzas siguen tan inhiestas como el primer día.
Menciona a otro opusino de la primera hora Rafael Calvo Serer, experto en dar el cambiazo. Me sabía su traición a los monárquicos que apoyaban a don Juan de Borbón. La traición a un cura catalán refugiado en Suiza que fue compañero suyo en Friburgo es nueva. Se trata de Carles Cardó canónigo que pudo huir de Barcelona en 1936 con el pasaporte de un monje de Montserrat. Escribió "Histoire spirituelle des Espagnes" y no tuvo mejor idea que confiarle el manuscrito a un compañero de estudios en Friburgo que parecía simpatizar con sus posiciones, Rafael Calvo Serer. Este numerario ni corto ni perezoso entregó el manuscrito a la embajada española y cuando Cardó se lo reclamó le dijo que ya se lo había devuelto por correo. El correo en Suiza no se pierde, y empezó entonces una batalla diplomática para que el libro de Carles Cardó no saliera a la luz. 

El gobierno franquista, y se ve que el opusino estaba en este fregado metido hasta las cejas, quiso impedir a toda costa que el libro se imprimiera y que se difundiera ya que atacaba uno de los pilares ideológicos del régimen, el mito de la cruzada. Cardó seguía siendo un canónigo regular de la catedral de Barcelona y la obra llevaba el nihil obstat del teólogo Charles Journet.

Cardó sin dejar de reprobar los excesos anticlericales producidos en zona republicana, afirmaba que la desobediencia de los católicos españoles a las directivas pontificias (de aceptación del régimen republicano legítimamente constituido) tenía que contarse entre las causas que deterioraron la convivencia y desembocaron en la guerra civil.

El texto del séptimo capítulo lo dejó en sobre cerrado con la indicación de no abrir antes del 1 de enero de 1990. En ese texto sale la deslealtad de Calvo Serer y todas las gestiones del gobierno español para evitar que se imprimiera el libro. Especifica hechos y nombres de eclesiásticos que salen mal parados como el obispo Irurita.

Otra aportación de pluma opusina es la de Gonzalo Redondo, "Historia de la iglesia en España 1931-1939". La selección y la interpretación del material revelan según Hilari Raquer una orientación netamente franquista y antirrepublicana. Ellos, que están por encima de los partidos. Todo el primer tomo relativo a los años de la República con una significativa sección casi hagiográfica dedicada a "La carrera militar del general de división Francisco Franco Bahamonde", es un alegato justificativo del alzamiento de 1936. Por eso concluye: 

"El alzamiento militar se produjo ante esa situación de desorden público clamoroso que amenazaba culminar culminar en la bolchevización tan repetidamente anunciada o denunciada por unos y otros. La defensa del orden hasta el momento existente, un orden que por muchos era entendido como el único posible, incluyó muy comprensiblemente la defensa de los valores religiosos católicos en cuanto valores culturales que, también para muchos habían contribuido con gran eficacia a lo largo de siglos a configurar el orden tradicional ahora tan violentamente amenazado". 

Critica de Raguer a Gonzalo Redondo:  ese pensamiento de muchos en favor de cierto orden que mezclaba régimen monárquico, conservadurismo social y religión,  que se aduce como justificación de la sublevación militar, es en realidad el reconocimiento de la oposición contra la República que gran parte de la Iglesia española (jerarquía y laicos) adoptó desde el principio. Es un tópico de cierta historiografía el desorden público de aquellos años, olvidando que lo creaban tanto los extremistas de la izquierda como de la derecha, que abiertamente propagaban "la dialéctica de los puños y las pistolas" (Jose Antonio Primo de Rivera). 
 Esta hagiografía franquista por mano del difunto Gonzalo Redondo se encuentra en línea con la que le dedicó el historiador también opusino Luis Suárez en el diccionario biográfico español que levantó tanta polvareda. Era cuando todavía gobernaba ZP y escandalizó que llamara al general "gobernante autoritario".

Vicente Cárcel Ortí, un sacerdote historiador del que me llegué a preguntar si era Opus, para comprobar que sólo es un cura muy en la línea, escribió el libro "La persecución religiosa en España durante la segunda república" preparando el camino de las beatificaciones masivas.

Critica de Raguer a esa obra: equipara las matanzas del principio de la guerra con el sectarismo de los años de paz, no tiene en cuenta las matanzas en la zona llamada nacional cuando forman parte del mismo contexto histórico.

La lectura que el Opus Dei hace de la guerra civil española es una lectura interesada, para autojustificarse. El libro de Hilari Raguer demuestra con los documentos en la mano, prácticamente día a día, como se incorporó el tema religioso al repertorio propagandístico de unos militares sublevados que inicialmente no tenían ese objetivo. Todo hay que decirlo,  a Franco le vino de perlas que la jerarquía católica española se echara en sus brazos como salvador de España.




Comentarios

Anónimo ha dicho que…
Hola,

lo de Kaiser, lo amagaron con la cárcel? o realmente va a pasar un tiempo en ella?

Lo presentan como "colaborador", y lo acusan de calumnias.

Si es cierto aquello, los del opus dei ahora persiguen a los de opuslibros, como los fariseos a los primeros cristianos.

Saludos.
Anónimo ha dicho que…
¿Le suena?

http://www.adesh.org/mision.html
Marcos de Peralta ha dicho que…
Lo de la presunta moderación de la iglesia catalana y vasca sólo es cierto en cierto sentido.

La iglesia catalana financió atentados contra líderes obreros como Salvador Seguí (asesinado), Francesc Layret (asesinado), Andreu Nin (consiguió salvarse), Josep Canela (asesinado), Ángel Pestaña (gravemente herido), Joan Peiró (consiguió salvarse en varias ocasiones), etc etc.

Por cierto, en connivencia con la iglesia aragonesa. El cardenal Soldevila, que le impuso la "tonsura", etc etc a Escrivá, fue asesinado como venganza por haber financiado decenas de asesinatos de líderes revolucionarios (todos ellos contrarios a la violencia -aclaración para las víctimas de la Logse, y de todos los planes educativos desde 1939-), en su mayor parte catalanes.

El pistolerismo de los "sindicatos libres" arzobispales, carlistas, monárquicos en general financiados por la patronal y la jerarquía de la Iglesia asesinó a cientos de personas entre 1918 (desde el gran éxito de la huelga de la Canadiense y la consecución de la jornada de 8h) y 1923. Sólo a partir de 1921 grupos aislados de vengadores (como los "Solidarios", que organizaron sus actos en contra de las propias organizaciones libertarias que habían sido víctimas de la violencia eclesiástico-patronal) ejecutaron a algunos pistoleros y a quienes les habían financiado (18 ejecuciones en total), como el Cardenal y Arzobispo Soldevila.

En Barcelona algunos historiadores han estudiado el caso de muchos pequeños comercios, bares, etc fundados en los años 20 que se pudieron crear gracias al consabido plato de lentejas con que pagaron a los pistoleros los sacerdotes y empresarios. Algunos, los más expeditivos, resolutivos y violentos, consiguieron amasar pequeñas fortunas. Hay un local en la calle Aragón de Barcelona que todavía está abierto al público y se creó con el dinerito que recibieron los sicarios.

Éste es el ambiente de terror impuesto por la patronal y amplios sectores de la iglesia en los años 10 y 20. Al que hay que sumarle las torturas de Bravo Portillo, Anido, Arlegui y compañía, las clausuras de locales, la violación de mujeres en las cárceles y en los talleres fabriles, etc.

En este ambiente se crió Escrivá.
Anónimo ha dicho que…
Calvo Serer elogió el "ojo clínico" de Don Juan Carlos al no nombrar Presidente del Gobierno en 1976 a Fraga Iribarne.......
Anónimo ha dicho que…
Va con mucho retraso el comentario, pero ¿cuenta algo Hilari Ranger de su paso por el Opus en Barcelona=

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