Amos Oz: A Celebration of His Legacy and Literature. Palantires.

Amos Oz, domina las diferentes capas de las que está compuesto el hebreo moderno, no solo usa el Antiguo Testamento en sus novelas, conocido por el público de sus connacionales, también el Nuevo, no tan conocido aunque sí lo sea para la inmensa audiencia de sus lectores de cultura cristiana. Cuánta sabiduría en sus novelas, como demuestra el fragmento que puse en el post anterior. Habiendo estas maravillas literarias alimento del espíritu, tenemos que ocuparnos de asuntos más desagradables, que forman parte de la realidad. Al menos señalarlos.
Sí, ya he visto no recuerdo a quíen hablando del Palantir de Peter Thiel, el alemán gurú de la tech, con aspiraciones apocalípticas y conocimientos literarios, que se lleva bien con los escrivarianos, que en este caso los veo de acompañantes por millonarios y ambiciosos de poder. Y por cierto, qué bien describe Oz en "Un descanso verdadero" está arraigada tendencia humana a manejar a los demás, lo que en español de España se llama mangoneo: lograr que los demás se muevan y bailen "a mi son". Lo comparten los de la tech, la finanza, geopolítólogos y estrategas del momento que les ayudan y dan ideas. 

Los conocimientos literarios de Peter Thiel, palantir, palabra inventada por Tolkien, curioso, uno de los autores amados de los opus, ellos que son tan censores, El Señor de los Anillos estaba en los centros, hacen estudios y participan en congresos sobre él. Les conviene, es aprovechable. Ya expliqué que esta obra la leí en mi primer año de "pseudo vocación": todo encajaba, la misión del pequeño hobbit para salvar la tierra media encajaba "como un guante a la mano".

 Palantir son piedras que ven lejos, piedra vidente fabricada por los elfos que permite a su poseedor ver sucesos  y lugares distantes.
Saberlo todo para dominar, como hacen. 

Si el poseedor del palantir abusa puede caer en la locura. Esta segunda parte de las contraindicaciones de los palantires no se la han leído ni los opus ni los Thiel ni toda la caterva de quienes buscan hoy por diversos medios dominar el rebaño humano mediante la ingeniería social, mediante la ruina y sembrando el pánico a diversas enfermedades, obligando a matanzas masivas de animales y las diversas chaladuras de las que estamos siendo testigos particularmente desde 2020. Estaban antes, pero en twenty twenty se empezaron a lucir.

Tiene muy buena pinta en relación a esto

el libro de Lorenzo Ramírez, el empollón de la clase. No me gusta de él sus compañías, se va a Negocios tv, la tele del supernume que se fotografía en Torrecity con su numerosa familia "numerosa y pobre", como le gustaba a "nuestro founder". Y la uni de Madrid en la que anda tampoco me parece recomendable. Estupendo lo que dice, las "juntas", como se dice aquí, no me cuadran tanto. Cosas mías.

Tomándole la palabra El diablo lleva tiempo entre nosotros confundiendo la creencia y la credulidad, no se me ocurre peor diablo. No burla a la inteligencia, burla a la fe, que si es sincera, no simple fruto de la sociología, estructura a la persona, le da un norte, una guía, un asiento. Vas tú y te aprovechas de la fe de tus compatriotas...el diablo. Desarbolando, desestabilizando, enloqueciendo a las personas. 

En su entrevista con César Vidal menciona a nuestros amigos como quien no quiere la cosa entre los "arregladores" "apañadores" de la transición española. Tan traedores de la transición y la monarquía como explotadores de las huestes que se limitaban a limpiar, lavar, barrer, cocinar gratis por Dios. Esa parte opusina no la comenta ningún comentador español sobre la influencia escrivariana en nuestra historia y sociedad y va indisolublemente unida a la otra. 

¿Qué democracia ni qué régimen de libertades pueden traer personajes que mientras presidían el Senado, un poner, disponían de esclavas modernas que les planchaban los pantalones? Nadie reivindicó ni reivindica esa parte asocial o insocial o antisocial de la "tecnocracia" franquista, los amigos de Carrero.

A propósito de los atildados montañeros que van de traje tras pasar los Pirineos en la foto de Andorra, sí que es extraño, cosas del "tono humano" tan característico de nuestro "espíritu". Ese señor está en proceso de beatificación junto con su esposa,  modelos ambos de supers, yo estimo modelos de abducidos. Ni eran millonarios ni de apellido rimbombante, pero qué duda cabe que el marido arrastró a toda la familia en su abducción por el ovni de Barbastro. Y de paso, años después, ejercía de abuelito de sustitución, pues recorría los centros contando esta aventura de los Pirineos, creando tradición, como se hace en las familias en las que los mayores transmiten la histora a los más jóvenes. 

Están en todo.

La última intervención en OL sobre historia del invento en referencia a la aprobación de 1941 con efectos desde 1928 ha hecho que me vaya a por las sales, como las señoritas decimonónicas y no diré más del caso. No se puede ser más retorcido. 

Qué embrollos JxD.

Otra de las actividades que debía de haber practicado los sábados desde mi adolescencia en vez de despellejarme las rodillas en misa a las 7 a.m



Comercio, política, economía, religión, vida privada hasta en sus detalles más íntimos y minuciosos - relaciones entre padres e hijos, entre marido y mujer, entre amos y criados - todo está regido por el Talmud y controlado por el Kahal - el Opus - que es su expresión concreta.!%” Existe una estrecha inteligencia entre el Rabino que elabora la doctrina y el Kahal que la aplica y que el público en general ignora, se licencia, se guarda y se confunde.

El Kahal y el Opus, legislan su régimen interior a su albedrío y antojo, según las máximas y los dogmas talmúdicos. Más recóndito está y actúa el Beth Din, tribunal secreto que juzga al margen de la justicia convencional, siendo sus códigos no los textos legales, sino su propio espíritu judaico.

El engaño ha consistido en hacer parecer a las comunidades judías o al Opus Dei como simples asociaciones de carácter religioso, ocultando con esta apariencia su verdadera naturaleza. Su presentación es como núcleos inofensivos, cuando son en realidad sociedades secretas que controlan de forma totalitaria a los individuos que forman parte de ella.

Digo lo mismo sin echar la culpa a los judíos.

Los judíos, como el miembro adepto al Opus Dei, son individuos sujetos totalitariamente a la comunidad israelita o ala Obra en lo político, lo económico, lo religioso, lo militar, lo cultural y hasta en lo privado. Son los hombres más carentes y privados de libertad de la tierra. Son esclavos de un deseo y de una promesa. Se les obliga al secreto, se les reduce al silencio y a la obediencia ciega e irreflexiva a la comunidad judía, a la Obra y a sus órganos del gobierno, que para la mayoría, incluso para los que están dentro, siguen siendo ocultos y secretos.

(Como aquello de que las cartas al Padre no salían de tu ciudad, se quedaban en la Delegación y las leían otras personas. Las cartas al Padre era una costumbre recogida en la Hoja de normas impresa en Roma con la que podías hacer el examen de conciencia cada noche, te lo anotaban ahí a modo de recordatorio.)

Su única libertad es la de obedecer a sus jefes y directores espirituales. Obediencia debida, conjurada y juramentada en todo, en el trabajo y en la ideología, en lo religioso y en lo cultural. Nada deberá hacerse sin el beneplácito inapelable de los jefes y directores espirituales que son los que marcan de forma indeleble la personalidad desprovista de sus seguidores. Pedir permiso para todo. No tener iniciativas propias. Cualquier sugerencia a emprender, debe contar con la aquiescencia y el conocimiento previo y preliminar del "superior".



Comentarios

Clara ha dicho que…
Ya hablamos de eso hace tiempo, siempre te dije que las compañías de Lorenzo no me gustan. Dice verdades como puños, las que todos callan. Y es crítico con el Opus en todas sus entrevistas con César. Sabe que César no quiere nada al Opus. Si lo sabré yo. Dudo que le diga lo mismo a Vizner. Nunca he conseguido fiarme del todo de Lorenzo pero sus contenidos son imprescindibles.
Ricardo Pérez Roda ha dicho que…
No es que estén especializados en manejar a los demás. Sin embargo, en mi opinión, pueden ser una de las instituciones que mejor conocen las características psicológicas relacionadas con el control mental y la influencia sobre las personas, siempre ejercidas con diplomacia, tacto y sutileza. Su forma de argumentar, calmada, lógica y razonable, resulta especialmente efectiva. Un ejemplo típico sería: “Pone mucho de su parte, pero le falta instrucción; por eso debe asistir a todas nuestras charlas y conferencias. No puede dedicarse a pasear al perro todos los días, porque por su comportamiento con nosotros denota una gran falta de formación. Por eso debemos de apartarle de su cometido y que vuelva a asistir a todas nuestras charlas y conferencias. Además de volver hacer el curso de formación, que ya ha realizado pero que su falta de formación le impide seguir ejerciendo”. Omiten en todo momento el porqué de lo que ellos consideran una falta de comportamiento. No les interesa debatir el problema. “Todo expresado con un tono sereno, amable y aparentemente bienintencionado. Si aceptas esa “sugerencia”, sin darte cuenta ya has entrado en su dinámica: pasas a formar parte de un control psicológico discreto, pero muy eficaz. Tan eficaz que, si en algún momento denuncias la situación como abuso emocional, reaccionarán ofendidos y te presentarán como alguien desequilibrado. El ejemplo que he expuesto es real, no ocurrió en el Opus, pero si en una Institución de ayuda psicológica dentro de la Iglesia Católica. No es Opus, pero como si lo fueran, pues su funcionamiento es muy similar en mi opinión. Añadiré el ejemplo me ocurrió a mi.
Ana A ha dicho que…
No hacen otra cosa: manipular y tapar la manipulación con los modales a los que te refieres.
Cuando se lo echas en cara, aún los curas, pueden llegar a ser de lo más maleducado y violento que te puedes imaginar, quién lo probó lo sabe. No admiten que les "pillen", nunca lo reconocen

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